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1 Todo imperio crea fuerzas externas que acaban destruyéndolo jueves, 08 de enero de 2026  Peter Heather: «Todo imperio crea fuerzas externas que acaban destruyéndolo»
Experto en los sistemas imperiales, sostiene que estos son víctimas de su propio éxito y al final a todos les ocurre lo mismo: «Nunca saben cuándo han dejado de ser imprescindibles»
El historiador británico Peter Heather (Belfast, 1960) se ha pasado la vida explorando cómo se construyen y desmoronan las civilizaciones. Profesor en el King's College de Londres, formado en Oxford y con una breve etapa en el Tesoro británico, combina la precisión del historiador con la mirada estructural del economista. Es autor, junto al politólogo John Rapley, del ensayo Por qué caen los imperios (Taurus), en el que analiza las causas del auge y declive de Roma para comprender las tensiones del mundo actual. Su tesis central es incómoda: los imperios más longevos no son derribados por enemigos externos ni por decadencia interna, sino por el éxito con el que transforman el mundo que los rodea. Heather vino a España para intervenir en un congreso internacional organizado por el Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra.
Usted ha sostenido que el Imperio romano no se transformó, sino que colapsó. ¿Por qué es importante esa diferencia?
Porque la idea de 'transformación' suaviza algo que, en realidad, fue un derrumbe acelerado. Roma tenía tensiones internas, pero no las que pueden destruir un sistema tan sofisticado. Lo decisivo fue que el imperio había modificado profundamente a sus vecinos. La globalización romana creó estructuras políticas nuevas: grupos que antes no existían. Los visigodos, por ejemplo, no son una continuación de pueblos antiguos, sino un producto político del siglo V surgido dentro del territorio romano. Es decir: el colapso no vino de la disfunción interna, sino de la transformación del entorno que Roma había provocado. El imperio creó, sin quererlo, a quienes lo harían caer.
¿Entonces los imperios caen más...leer más | #entrevista - #historiador - #libro - #imperio
2 Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Murakami - Notas {Lectura concluida el miércoles 17 de diciembre de 2025 a eso de las 20 horas} El joven Tooru Okada, que acaba de dejar su trabajo en un bufete de abogados, recibe un día la llamada anónima de una mujer. A partir de ese momento, la existencia de Tooru sufre una extraña transformación. Su mujer desaparece, comienzan a surgir a su alrededor misteriosos personajes, y lo real se degrada hasta cobrar tintes fantasmagóricos. Mientras los sueños invaden cada vez más la realidad, Tooru Okada deberá resolver conflictos que ha arrastrado a lo largo de toda su vida.
Personajes del Libro: Tōru Okada: El protagonista de la novela, un hombre tranquilo y algo perdido que comienza una búsqueda para encontrar a su esposa, Kumiko. Kumiko Okada: Esposa de Tōru, cuya desaparición desencadena la serie de eventos extraños que ocurren en la novela. Noboru Wataya: Es el hermano de Kumiko y representa un contraste con la vida tranquila de Tōru. Malta Kano: Una mujer con habilidades psíquicas que colabora con su hermana Creta Kano. Creta Kano: Una mujer que juega un papel importante en la historia, involucrada en una serie de eventos que afectan a Tōru y otros personajes. May Kasahara: Una adolescente que se vuelve amiga Tōru y lo convence para que baje al fondo de un pozo. El pájaro que da cuerda al mundo: Aunque no es un personaje en el sentido tradicional, el pájaro y su simbolismo están profundamente conectados con la trama y los temas de la novela. El Sr. Honda: Un hombre mayor que también tiene un papel fundamental en la historia, aunque en un plano más misterioso. Nutmeg: Una mujer misteriosa que se convierte en amiga de Tōru. Tiene un pasado enigmático. Cinnamon: El hijo de Nutmeg, que le ayuda las operaciones de su trabajo.
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3 La nueva burguesía no sabe que es burguesamartes, 27 de agosto de 2024  23 de diciembre de 2019
La burguesía es un término de múltiples significados. Si seguimos la pista etimológica, ser burgués es ser de una ciudad amurallada (del francés antiguo, burgeis) que antes fue pueblo-mercado (burgh, del fráncico) y que ahora, gracias a esta riqueza de sedimentos semánticos, podría fácilmente sugerir al urbanita bancarizado que vive en una burbuja del centro. Para los marxistas, la burguesía es la enemiga, propietaria del capital y de la tierra, de la clase obrera. Y para los escritores, la burguesía es una conjura de personajes reaccionarios, puritanos y de ideas fijas, gente que aburre la fiesta y la novela.
Puritanismo, capitalismo, clasismo y urbanismo: toda definición de burguesía tiene estos ingredientes, como toda arepa lleva harina de maíz, agua, aceite y sal, aunque las dosis varíen según la receta. En todo caso, el epíteto de burgués no espera diatribas académicas. No es un certificado de fábrica (“felicidades, cumples con los requisitos, eres burgués”) sino un dardo político de fácil uso. Un insulto que sugiere enemistad contra los pobres.
Una sentencia. Los burgueses como yo (universitarios, diestros del patinete eléctrico, conocedores de su ciudad y de todas, igual de capaces de pedir un poké en Madrid, Odense o Tokyo) lo somos de nacimiento. Con la distinción significativa de que, al ser latinoamericano, no puedo pretender ser obrero cuando no lo soy, ni haber cruzado tan gruesa ribera en la región más desigual del mundo, falto del inmenso garbo que tal travestía implica – y me veo forzado finalmente a admitirlo y admitírmelo.
Soy burgués. El pan me lo gano con los dedos, no con las manos. Soy más afín a un moscovita que a un campesino de mi país. Sé cuántos bolívares hay en un dólar, cuántos dólares hay en un yen. Me sienta mejor la siracha que el alioli. No me enorgullece, pero al menos lo reconozco.
El drama de la nueva izquierda es que no admite su propia burguesía. Jeremy Corbyn, d... leer más | #burguesia
4 Operación Miopemartes, 21 de diciembre de 2021  Argumento central del día: a las 14:40 Tachón tiene cita en una clínica oftalmológica para operarse de la miopía. En la Calle Marcelino Oreja, en el 8, junto a la plaza del Hotel Indautxu. La operación es un visto y no visto. Volvemos a Sani en taxi. El peque ha de estar en penumbra y administrarse una serie de gotas oculares. El pobre se ha portado de cine. Al salir de trabajar se ocupará de su bienestar nuestra misteriosa Paloma... (Tachón se hace el indiferente, tira de frialdad) Regreso a casa y punto. | #operacion - #miopia - #paloma - #alberto - #tachon
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