1 El valor de la atención
1 comentario martes, 06 de enero de 2026

La advertencia de Johann Hari: "Hemos perdido el superpoder de nuestra especie y no es solo por culpa del móvil"


Después de haberlo pasado muy mal durante bastantes años, el periodista y divulgador Johann Hari había llegado a la cima. La adaptación de su último libro (Tras el grito) había sido nominada a los Oscar y le salía el dinero por las orejas. Pero él se sentía irritado y ansioso demasiadas horas del día. Era incapaz de leer un libro o de ver una película sin distraerse. Su ahijado, un adolescente con el que no hacían carrera, pasaba días enteros saltando de una pantalla a otra, de una red social a otra, consumiendo compulsivamente vídeos de pocos segundos, porno, mensajes instantáneos, fotos... y todo el fast food que encontraba por las redes.

Mirarse en el espejo de una persona tan cercana, alguien "inteligente y sensible" que había perdido por completo el control de su vida, motivó a Hari a emprender primero un proceso de desintoxicación digital en un pueblo perdido y después un viaje por todo el mundo para preguntar a los investigadores más importantes sobre un asunto que, al principio, ni siquiera tenía etiqueta. Un problema que ahora, años después, define como la gran plaga de nuestros días: la crisis de atención que sufrimos millones de personas en todo el planeta. Esa creciente incapacidad para sentirse presente en el mundo.

Los investigadores que consultó Hari explicaron que el problema viene de atrás (nada menos que de finales del siglo XIX) y que se está acelerando a una velocidad vertiginosa, que el detonante no son solo los teléfonos móviles. Y que hay un montón de experimentos en marcha que hacen pensar que podemos combatir eficazmente contra esta "enfermedad de espíritu" si nos lo proponemos. El resultado está plasmado en un libro (El valor de la atención) que ha cosechado los elogios de cientos de personalidades del mundo anglosajón (de Hillary Clinton a Oprah Winfrey) y que fue traducido al español a principios de es...

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#entrevista - #psicologia - #sociologia - #atencion - #literatura - #elvalordelaatencion

2 D09-Guggenheim, castaña y chaparrón
viernes, 18 de abril de 2025

Un día que arrancaba con muy buenas perspectivas, pero que se fue oscureciendo a medida que las nubes también oscurecían el cielo hasta descargar con inusitada energía sobre las gastadas costuras de nuestras cristaleras, sorprendidas por la furia de los elementos; granizos y torrentes de agua. Pero no era así unas cuantas horas antes...
Raquel se levanta energética, alentada por esa vocecilla que le apresta a responder a la vida con decisión y con muchas exigencias, qué duda cabe, jajaja. Esta vez la voz está empeñada en que le dé un meneo bueno a la casa, que necesita una limpieza a fondo y que tiene encargarse ella porque su novio está muy limitado por el asunto «hernia». Así que Raquel se pone en plan «limpieza general» y yo aprovecho la coyuntura para proponer que saque mi cuerpo de casa y que deje a la muchacha a sus anchas (de esta decisión surgen los posteriores momentos complejos).
Me pongo ropa, me inserto los auriculares en las orejas y me las piro con viento fresco. Ascensores de Solokoetxe, Casco Viejo, Campo Volantín, Puente de Calatrava, Guggenheim. Volver al museo estaba escrito con letras doradas en mi escueta «agenda de pendientes»; hace poco anduve por allá y me quedó sin ver la exposición de dibujos de Budapest, o algo así, y tenía que volver y volví.
De la visita ha colgado una buena cantidad de fotos, que aún he dejado sin colgar unas cuantas. He fotografiado obras de arte y momentos humanos y rincones geométricos y sombras y luces. Las exposiciones no me han defraudado, me han encantado; y todavía aquello da como para volver a echar otros vistazos.
Cuando el museo da muestras de empacho de personal turístico, pongo pies en polvorosa y salgo al aire; me instalo en una mesa de la terraza y con un zurito tostado en la mano me dispongo a jugar con las fotos; lo de siempre, un poco de Instagram, un poco de snapseed, y en ese plan. Me siento en esos momentos en la puta gloria: relajado y entregado a mis placeres artísticos.
Son las doce...

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#posthernia - #guggeheim - #eguillor - #granizada - #inundacion - #raquel - #fieston

3 Tradwife
martes, 21 de enero de 2025

Regreso al pasado
De EEUU y su 'Mujeres desesperadas' a los tiktok de Roro: el 'tradwife' explota en España.
Con más de 2,5 millones de seguidores, la creadora de contenido Roro, ha abierto el debate sobre el movimiento 'tradwife', mujeres que quieren vivir como en los años 50 y 60.

En la calle de Wisteria Lane, en Fairview, EEUU, vivió durante ocho temporadas el ya icónico personaje de la serie Mujeres Desesperadas, Bree Van de Kamp. La señora Van de Kamp se nos presentó en 2006, cuando la ABC estrenó la serie, como un icono de la perfecta ama de casa: con una cocina siempre impecable, un jardín perfectamente cuidado y unos valores republicanos férreos, Bree logró personificar en el ideario colectivo, de forma magistral, los pilares ideológicos del movimiento tradwife.

Esta forma de vida, compartida en 2024 por las redes sociales, promueve la idea de que las mujeres encuentran la felicidad adoptando los roles de los años 50 y 60, ser únicamente madres y esposas —por ese orden—, centrándose en la crianza de los hijos, el cuidado de su marido y en el mantenimiento del hogar.

En España, la creadora de contenido Roro, Rocío López Bueno, ha generado debate sobre si sus videos y estilo de vida responden a un modelo de tradwife, es decir, si mantiene una relación de sumisión, dependencia y servicio a los deseos de su novio, Pablo.

Los videos de Roro siempre responden a una misma estructura: Pablo quiere comer algo, Rocío lo prepara la comida y Pablo se lo come. "Lo que promociona es la felicidad de la sumisión", explica Guillermo Fernández Vázquez, Doctor en Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de ¿Qué hacer con la extrema derecha en Europa?.

Carmen Torres, Doctora en Comunicación Política y profesora en la Universidad Nebrija de Madrid, reconoce que "analizando su perfil se observa que sus videos responden a una estrategia para ganar seguidores y que el algoritmo le premie...

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#feminismo - #america - #woke

4 La Guerra y la sospecha
martes, 19 de marzo de 2024

Este texto pertenece a 'Penínsulas', el boletín que Enric Juliana envía a los lectores de 'La Vanguardia' cada martes.

Tambores de guerra en Europa mientras la política española entra en un lodazal tan viscoso como los campos de Ucrania anegados por el deshielo primaveral. La raspútitsia, la estación del barro, ralentizará los combates en la gran llanura ucrania hasta que el lodo empiece a secarse, con posible ventaja táctica para los tanques rusos, más ligeros que los potentes y pesados carros de combate que los países occidentales han entregado al gobierno de Volodímir Zelenski. Un T-80 ruso pesa 42 toneladas; un Abrams norteamericano, 60.

La guerra de Ucrania parecía eclipsada desde el pasado mes de octubre por la terrible crisis de Gaza y por el ulterior desbarajuste en todo Oriente Medio. Ahora regresa al primer plano. Ucrania vuelve y nos llaman poderosamente la atención las reiteradas consignas de rearme en Europa emitidas con creciente intensidad después de la 60ª Conferencia de Seguridad de Munich, celebrada a mediados del pasado mes de febrero. En esa conferencia, conocida como el ‘Davos de la defensa’, se estudian los problemas estratégicos del bloque occidental desde el punto de vista militar. En Munich, los estadounidenses aportaron informes muy preocupantes sobre una posible evolución de la guerra en Ucrania después del deshielo. El ejército ucraniano, agotado por dos años de combates, podría desfondarse ante el empuje del ejército ruso, rearmado por los arsenales de Irán y Corea del Norte y con las bajas cubiertas. Los rusos han perdido muchos hombres, más que los ucranianos, pero el país más grande de la tierra tiene donde encontrar nuevos soldados.

Los discursos que venimos oyendo desde hace semanas sobre la posibilidad de una guerra a gran escala en suelo europeo vienen de Munich. La tesis es la siguiente: si Rusia lograse avanzar en Ucrania, podría tener la tentación de invadir Moldavia e incluso Estonia, si...

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#guerra - #rusia - #ucrania

5 Comida en el Limonero
sábado, 17 de junio de 2023

Arrancamos el día acercándonos al pueblo, con la idea de hacer unas compras y comer en el Limonero.
Aparco el coche más arriba de la plaza del mercadillo y bajamos hasta la calle principal. En la iglesia se cuece una boda, por lo que rápidamente nos buscamos una buena mesa, con buena vista, para disfrutar del pase de modelos.
Yo aprovecho para sacar mi parte de la pasta del alquiler del cortijo: 750 euros.
Cuando se van los invitados y los novios, nos vamos también nosotros. Por el camino del Limonero hacemos paradita rápida en el Molino Viejo, que aún no habíamos visitado. Una cañita y a comer.
En el Limonero nos acomodan en nuestra mesa habitual. Nos atiende la muchacha, que ha resultado ser hija del jefe, del argentino.
Comemos en plan suave:
- Croquetas
- Ensalada de tomate con calamar
- Tartar de atún
Para que Raquel no sude, me acerco yo a por el coche mientras ella se trisca un gintoni, jejeje.
Y el resto del día cortijo que te crió.

#202306vacaciones - #bodorrio - #restaurante - #limonero

6 Tachón escribiendo...
sábado, 28 de enero de 2023

―A ver, te cuento.
―Espera, ¿tienes un euro y medio suelto?
―¿Eh? Sí, tranqui, ya meto yo para el billar y las birras las pagas tú.
―Correcto.
―Pues lo que te iba a decir, a ver, la cita de ayer fue un puto desastre.
―Con la espiritual.
―Nono, esa fue el viernes, que es la otra con la que he quedado.
―Ah vale. Joder, estás a tope, colega.
―Ya, eh, dos de dos, tío, doble fracaso. Pero con la del viernes es que no me entendí y apareció en mi barrio cuando le había cancelado el plan el día anterior.
―Eso me dijiste. Pero ¿cómo no entiende si le has dicho que mejor quedar otro día?
―¡No lo sé, tío! Pero así fue. ¿Vas a lisas o a rayadas?
―Lisas.
―Ok. Pues eso, lo que te decía, que con la primera fue menos desastroso que con la que te voy a contar ahora, porque, sin más, fuimos a dar una vuelta y, como ella había quedado en Bilbao para comer con unas amigas o no sé qué, pues al final estuvimos una hora por ahí y ya está.
―¿Y desastre por qué?
―A ver, igual he exagerado con lo de desastre en este caso, porque fue… Sin pena ni gloria.
―Era el primer día que os veías y no estuvisteis ni dos horas, ¿no?
―Sí.
―Igual le puedes dar una segunda oportunidad a la chica.
―Le dije que si quería podíamos vernos otro día y me dijo que se lo iba a pensar.
―Ah, coño.
―Creo que la cosa se torció cuando se me notó que algo que había dicho me había parecido una chorrada.
―Jajaja, pero ¿te reíste de ella o qué?
―No, a ver, no me reí de ella, ¿pero igual se lo tomó así? No sé.
―¿Qué dijo pues?
―Que le gustaba creer que hay cosas en la vida que pasan porque el universo lo quiere.
―Uff… Espiritual.
―Creo que no le gustó que no me lo tomara en serio.
―El universo.
―Sí, tío, el puto universo.
―Igual el universo le ha dicho que mejo...

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#tachon - #literatura

7 Retorno al cuerpo (weekend)
martes, 21 de enero de 2020

Resumen a ojos vista (desde la distancia del martes a primera hora, tomando el café)
[...]
Finalmente estamos a jueves. Lo estamos, todos los estamos; en esto reside una intangible e inflexible certeza, una de ésas que se relaciona amorosamente con los conceptos del tiempo y el espacio, una de ésas que sufren el volteo incesante de los filósofos "filósofos"; ésas y ésos.
La semana discurre a su ritmo, a veces a su contraritmo, la semana es insensible a los vaivenes de mis neurosis -mucho mejor-.
Lo mejor del finde fue la quedada el viernes noche con los flamenquis -y la Tata-; lo más inesperado el encuentro en Ledesma, en el mogollón del bullicio, con lo más granado de la gens Zubizarreta -ironía inevitable-, incluso pude saludar con afecto moderado a mi primo Iñaki a su novio Buck -recientemente le han operado la próstata, uauau, y anda con las posteriores actuaciones de los galenos tecnológicos... pufff-. Lo de encontrarme me pilló en un buen momento, y quiero pensar que la idea que se llevaron de mi estado actual me deja en buen lugar, no pueden evitar pensamientos del tipo «... hay que joderse lo bien que se le ve al cabroncete y descastado del primo Alberto», en esa línea. Pero bueno, fue un encuentro más bien fugaz, un repartir besos y abrazos, unas dosis de sonrisas cordiales y un torrente de sentimientos encontrados. Por fortuna los flamenquis aparecieron por allí cuando la reunión comenzaba a decaer, o, más bien, cuando podía derivar en un sincerarse siempre peligroso -creo yo-.
Llovía y hacía frío. Tomamos unos zuritos en el garito ecléptico que hay en una de las esquinas en los Jardines de Albia, donde se cruzan Colón de Larreátegui con Alameda Mazarredo -o Alameda Urquijo ¿?-.
Irene está tocada, pero no hundida -tiene un papelón ante sí, intento apoyarla y mostrarle mi cariño-.
El plan con los flamenquis era cañas y cena, a ser posible sentados alrededor de una mesa. Pero para no faltar a la costumbre los intentos de hacer una reserv...

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#muela - #susana - #dentista - #guggenheim - #flamenquis - #primos - #amazfit

© Zalberto | febrero - 2026