4
31 Apología del aburrimiento
viernes, 27 de septiembre de 2024

Padre de las buenas ideas. Los deseos, las aventuras. A veces también de las malas. De los mensajes inapropiados. La culpa y el arrepentimiento. Motor de búsqueda, de toma de decisiones. El aburrimiento es un estado que invita a evitarlo, de ahí su superpoder. Es el ambiente explosivo antes de la chispa.

La energía mental es una fuente incansable, y luego está la energía física, ambas abocadas a la innecesariedad, pues ya no hay que buscar alimentos, ni cosecharlos, ni reparar la casa, ni cuidar al ganado. Tampoco tenemos que preocuparnos por el frío, ni tejernos la ropa, casi ni cocinar. Queda el trabajo, para conseguir dinero, como manantial de para alimentar la sed de utilidad y de propósito, y hasta eso parece extinguirse. Vivimos en una era de sequía, también de propósitos y vocación. El trabajo es el último mohicano. Y tras eso la nada, sólo quedará espacio para el entretenimiento.

Naces, te entretienes, mueres. Algo así entonaba la famosa canción “amused to death” (entretenido hasta la muerte, que a mi siempre me ha sonado parecido a “I’m used to death”, acostumbrado a la muerte)

La vida está cada día más enfocada al entretenimiento. Se venden experiencias, viajes, gastronomía, aficiones, deportes, variados y novedosos. Se huye del aburrimiento como de la peste, se llena un vacío de pasatiempos. La falta de propósito deja un agujero que el entretenimiento distrae. La dopamina sustituye la serotonina.

Sin cazar para comer, sin trabajar para vivir, sin familias que cuidar ni mantener. Sólo queda el entretenimiento en millones de variantes; deportes locos, en todas sus versiones, solo entre en surf y el windsurf ya ha salido un amplio surtido de híbridos; wake board, paddle surf. En el formato paseo tenemos desde la marcha nórdica hasta la marcha acuática (caminar largas distancias con el agua hasta la cintura), por supuesto senderismo, montañismo, running, trail running, creo que la lista de nuevos deportes es ya como un diccionari...

leer más

#aburrimiento - #tedio

32 Txistularis y otras hierbas
domingo, 25 de agosto de 2024

De regreso del trabajito bricolajero en La Peña nos encaminamos sin pausa hacia la Plaza Nueva, donde dice Raquel que sobre la una hay un alarde de txistularis, miles, jajaja.
Las Siete Calles comienzan a ser un hervidero de gentes variopintas. En la Plaza Nueva ya están los músicos acomodados en su sitio en el interior de una horrible carpa negra que cubre un escenario típicamente festivo y típicamente vascorro.
El sol se asoma con timidez por entre las nubes de agosto que recorren el cielo mañanero. Voy cargando en la espalda una mochila en la que pesa más de lo deseado mi taladro inalámbrico y no mejora las sensaciones el hecho de que comience a sentirse un cierto calor sobre nosotros.
Nos sentamos a echar una caña en el murete que cierra la plaza, pendientes de las mesas de las terrazas: hay que estar al loro si se libera alguna. Al poco rato la suerte nos acompaña: se libera una mesa estupenda perteneciente a la terraza del bar del jamón. Desde esta terraza tiro las fotos que se ven en esta entrada.
Pues lo cierto es que el hecho de pillar mesa bajo sombrilla hizo que nuestras sensaciones y nuestras emociones se enfocaran claramente hacia lo positivo y lo alegre, iniciando una deriva inevitable hacia la golfería y los malos hábitos.
Más de una hora en la Plaza Nueva y dos medias raciones de sabrosos embutidos ibéricos (y sus cervecitas correspondientes) es el resultado de tan buenos augurios. Finalmente decidimos que mejor vamos yendo poco a poco a casa, que tampoco hay que abusar.
Ascensores de Solokoetxe, una en el Bar Maite y cerramos la movida en donde Karim, con unos blancos y unos champiñones. Suficiente.
En casa se remata la jornada no haciendo básicamente nada, yo menos que Raquel, yo ni cenar. Unos capítulos de Breaking Bad y a sobar. Un día muy entretenido, comenzando con bricolajes pendientes y terminando con las cositas habituales (algún día habrá que dar la vuelta a todo esto, pero algún día...)
Es domingo noche y ya no hay p...

leer más

#semanagrande - #plazanueva - #txistularis

33 Miércoles otoñal y bricolajero
miércoles, 07 de agosto de 2024

Amanece hoy como ayer, con los montes del Bocho cubiertos por las nubes y con una fina lluvia humedeciendo la ciudad.
La sesión con Maite me ha pillado desprevenido... casi nunca conectamos en miércoles; hoy sí. Lo he dado todo, casi con rabia, con ese tipo de rabia que tanto reconozco en mí cuando fluye desde mi interior poderoso; esa rabia.
Y al terminar la gimnasia me he lanzado a la calle con el objetivo de comprar un pegamento adecuado para dejar fuertemente unidos los perfiles de aluminio a la pieza en rojo; lo he encontrado en la ferretería del barrio, la mini ferretería, jajaja. Me ha atendido de puta madre, sin dubitaciones innecesarias; 7€.
Un pase por Mi Bodega a echar un pincho de tortilla con zurito, otro pase por la frutería para pillar cuatro cosas y charlar con Eguskiñe, que me ha contado que el jueves que viene marcha de vacaciones a La Palma, a la zona de Tazacorte, y que va sola, cada cual con su historia.
De vuelta a casa me he puesto del tirón con todo: preparar caldo de pollo para después cocer garbanzos, la comida del día; pegar los perfiles de aluminio; cocinar los garbanzos; colocar los soportes de la balda de cristal; en fin, todo lo de la construcción de la esquinera de la cocina.
Mientras, Raquel ha tenido otro día difícil en la oficina, otra vez por culpa de Fernando, el técnico resabiado, el de Aravaca, el que sabe más que nadie pero que no aporta nada útil, sólo mierda. La nena lo pasa mal, incluso ha recurrido al Orfidal, y me da una rabia...
A media tarde he terminado de colocar todo el conjunto de esquina, como se puede ver en la foto, y tras preparar unas vainas para cenar por fin me siento un rato ante el PC, después de una ducha reconfortante; por cierto, la caldera nueva funciona de maravilla, qué bien y qué descanso, jeje.

#llovizna - #esquinera - #cocina - #fernando - #aravaca

34 Lluvia de verano en Bilbao
viernes, 12 de julio de 2024

De madrugada el cielo se ha envuelto en nubes oscuras. Llueve con ganas, tal que si este mes fuera abril, el de las lluvias mil. A primera hora preparo todo para hacer cuellos y abdómenes sobre el sofá, al ritmo de la voz de Maite y supervisados por Indi que está fantaseando bajo nosotros, oculto en el canapé. Y sigue lloviendo con ganas.
El PC me recuerda que a las 10:30 tengo cita con Susana, para la revisión periódica, que hace casi un año de la anterior; además tengo que hablarle de las molestias que padecí hace unos días, en Órgiva, en la mandíbula derecha; molestias que me hicieron temer lo peor, como siempre me pasa cuando algo se sale del guion en la normalidad física.
Anoche organicé mi salida a Deusto de manera que me sirviera para probar el estado real de la recuperación de mi rodilla izquierda; ir a Deusto en metro y regresar caminando, con la opción abierta de un pase por el Guggenheim a ver qué se traen por allí. Pero el despertar me hace modificar lo previsto: me preparo con lo necesario para caminar en dirección a Deusto, aceptando que el regreso a pie es bastante inviable por mor del agua del cielo.
Bermudas vaqueras deshilachadas, deportivas con calcetines, macuto hidrófugo, chubasquero azul intenso y paraguas negro del Tyger. Suficiente equipamiento si la lluvia no pasa a convertirse en chaparrón.
Itinerario. Ascensores de Solokoetxe, puente del Arenal, Gran Vía, Colón de Larreátegui, Gran Vía de nuevo, Moyúa, metro en Moyúa, Deusto, consulta de Susana. El giro de guion tiene que ver con el aguacero que se desata sobre los viandantes; aprovecho la coyuntura para sacar en la sede de la BBK la pasta para pagar a Susana.
Para lo relacionado con la visita a Susana, pulsar en el enlace...
El resto del día lo paso tranquilamente en casa, sin complicaciones. Preparo la comida. De primer plato he preparado una crema con las patatas con sabor a merluza que sobraron del j...

leer más

#lluvia - #susana - #serie - #theacolyte

35 Sol, Casco Viejo, caracolillos y langostinos
domingo, 11 de febrero de 2024

Me he sentido bien, con ganas. El cielo promete cielos azules, las nubes prometen nubes blancas, nubes de algodón de ésas que huelen a aromas muy lejos del espectro humano. La chavala quiere disfrutar de las humedades de las aguas cálidas y de los vapores turcos, y yo lo comparto aunque me resulte lejano e inasequible, como un tipo de deseo que no deseo, el tipo más sencillo para el hombre más sencillo.
Por muchas cosas más he sentido la llamada de las regiones ribereñas y de las calles atestadas de franceses y holandeses, de matrimonios alemanes de buenos burgueses, de ingleses de carrilleras sonrosadas, y podría así seguir sin pausa ni deseo de pausa; pero no.
Me he calzado mi ropa de muchacho urbano, ése que nunca crece ni madura, ése ajeno al paso del tiempo, al que los sueños siempre le llevan a los mismos lugares y a las mismas risas y lágrimas.
He bajado por las escaleras de Solokoetxe, como a mí me gusta. He cruzado la ría por el Puente de la Merced. He buscado la fachada de un restaurante llamado «Nura» en la calle 2 de Mayo, en la margen izquierda, muy Bilbao la Vieja todo aquello; pero bien; creo que es el restaurante elegido por Raquel para celebrar el martes su 54 cumpleaños... Ouh mamma...
Cuando he deambulado por entre las barracas del Carnaval, las que han plantado en El Arenal, un soniquete ha interrumpido la musiquita que acaricia y envuelve, la de Sam Celentano, qué gran descubrimiento. Es Raquel que viene a mi encuentro. Yo la espero al pie de las escaleras y al poco ella desciende como una diosa.
Juntos visitamos el Basaras: qué grandes. Dos copas de un blanco francés del Rosellón, Les Vignes Bela-Haut 2021; qué rico. La nena quiere una anchoa preparada sobre pan tostado y cubierta por tirita de pimiento rojo como sangre fresca; yo una Felipada, mmm qué bueno. Y repetimos vinos y comemos dos croquetas y nos vamos de allá satisfechos y bien dispuestos.
Como quedan ganas en abundancia giramos en la ribera hacia el remonte del río...

leer más

#basaras - #paquis - #caracolillos - #langostinos

36 De Paño al Palomar
domingo, 04 de febrero de 2024

Amanece Santelices a 1º; son las 9 y media y sigue luciendo 1º en el termómetro. Un día de campas escarchadas y cielo azul sin nubes.
Nos sentimos animosos por lo que la subida a Paño se convierte en la opción del día; y Raquel añade que cuando bajemos, preparemos el equipaje y regresemos a casa para comernos allá la hamburguesa prevista; un planazo.
Así que subimos a Paño. La tierra está congelada, pero arriba, donde los árboles ceden el terreno a las aromáticas y al brezo, el tiempo es agradable, la temperatura propicia desprenderse de los chambergos, la charca de la Fuente Fría está llena de agua y los zampaburus brillan por su ausencia.
Son las 12 cuando iniciamos el regreso, pues el plan mañanero incluía unas rabas donde Ascen y se podría hacer tarde y terminarse las susodichas.
Es la una menos poco cuando nos apalancamos dentro del bar, fuera pega fuerte el sol, y nos triscamos dos empanadillas cada uno, dos cañas cada uno y una ración de rabas por cabeza; de puta madre.
El resto se ajusta al plan. Salimos del pueblo tras dejar la casa en orden. El Indi viaja en los brazos de Raquel y excepto mearse en la cuevita y por ende en el asiento (cosas de Raquel, lo de ponerle en la cuevita), el viaje lo hace el chaval portándose como un caballerete; es un primor, pasa nervios, tiene cierto grado de estrés, pero no tiene nada que ver con cómo de mal lo pasaba antes, cuando viajaba dentro del transportín; algo, o mucho, hemos avanzado, y las perspectivas son halagüeñas.
En casa a eso de las cuatro y media. Hamburguesas cojonudas, mucho apalanque y a la cama antes de las ocho, a descansar y ver episodios de Chicote, que nos relaja y nos divierte.
El fin de semana se lleva una nota de notable, que no es moco de pavo.


Notas.-
Estrenamos funda nórdica de estampados rositas, superguay.

#202401santelices - #paño - #indalecio

37 Post extracción molar
viernes, 19 de enero de 2024

Ayer pasé un mal día, padeciendo las consecuencias de la extracción de la muela: las dos mandíbulas doloridas, el paladar irritado, al tragar otro padecer inesperado, y un malestar general, global, universal. Mi único deseo era estar echado en la cama intentando encontrar alguna distracción en las programaciones de mierda de las televisiones todas ellas, joder.

Hoy las cosas han amanecido de un color mucho más amable: los dolores y las molestias han desaparecido en su mayor parte, y ya sólo quedan los residuos de la extracción en sí, que se llevan con estoicismo de calidad, jeje.

Tras el café, una ducha, tras la ducha, un maquearse, y tras estar bien maqueado, echar mano del carrito de la compra y salir a la calle acunado por las canciones de mi lista de temas favoritos; es decir, todo en su lugar, todo perfecto, o casi.

Hace fresco, pero el cielo se muestra azul y las escasas nubes aportan la nota de contraste que siempre viene bien. Voy hacia el BM con paso decidido. Llevo una amplia lista mental, que incluye incluso una merluza para prepararla con patatas y tal y cual. Así que merluza, queso fresco de vaca, dos docenas de huevos, dos botellas de vino, un crianza de Rioja y un Habla extremeño, yogures, leche fresca, coliflor, aguacates, sobres de gelatina para Indi, y fijo que algo más que no recuerdo. Del BM a la frutería, pasando por la farmacia a comprar colutorio terapéutico, Lizipaina y Dormidina. Naranjas, piña, calabacines, manzana, peras, tomates pera, otra coliflor y ¿algo más?. Con todo el material regreso al hogar.

Como me siento mejor me animo a dar una pasada de aspiradora a la casa y a cambiar la arena del chaval; y al cocineo. La comida que he pensado para atenuar las posibles molestias de la no-muela ha consistido en preparar mi crema mítica de calabacines con cebolla pochada, patata y calabaza, con sus dos quesitos y sus especies clásicas, la cúrcuma, el ajo en polvo, el chipotle, la pimienta blanca y la albahaca para ar...

leer más

#muela

38 La nena en presencia
miércoles, 08 de noviembre de 2023

Ha ido Raquel a pasar la mañana en la central y a comer con el profe que les está instruyendo, el de Baracaldo que vive en Madrid. Han comido en el Restaurante Los Fueros.
Yo he pasado casi todo el día en casa, tan ricamente. Cerca del mediodía he salido a llevar las sábanas recién lavadas a secar a la lavandería; de paso me he tomado una caña y un bocata de pechuga en el Piérolas.
Durante la mañana he dedicado un buen rato a organizar mi armario, en concreto los cajones de los calcetines y los calzoncillos; también camisetas y bermudas, y ropa de monte y varios. Ha quedado todo más despejado.
La familia catalana ha solicitado que vayamos dando un anticipo de pasta para la quedada de Navidad; a nosotros nos ha tocado poner 90€, y se supone que más adelante habrá que apoquinar lo que sea conveniente. Todo bien.
Mi ingle aún está dando por culo; me impaciento, pero me aguanto.
Hoy el tiempo ha estado revuelto; solete otoñal, lluvia ventosa, nubes presurosas; de todo. En España hay movidas con el asunto de la amnistía a los tipos del procés catalán; esto puede traer cola. En Canaán la cosa está que arde, los soldados judíos han entrado en Gaza a sangre y fuego a la caza de los guerrilleros palestinos de Hamás, y todo puede volverse como el rosario de la autora... Hezbolá, Irán, Turquía, Rusia, etc etc etc.

#presencia - #restaurante - #losfueros

39 Galerna sobre Hispania
jueves, 02 de noviembre de 2023

Un día en el que lo recordable serían sus fuertes vientos, sus mares agitados, la lluvia persistente.
Lo programado era visitar la bodega de Osborne en el Puerto de Santa María, cruzando la bahía en catamarán. Todo eso se ha abortado y se ha tomado la decisión de pasar el día callejeando por la tacita de plata.
Para evitar una caladura total nos hemos resguardado en el Museo de la ciudad a revivir una anterior visita: restos fenicios, romanos, etc. Muy entretenido. Al entrar llovía a mares sobre la ciudad, al salir la lluvia había cedido y el sol se asomaba a ratos por entre las nubes.
Un pincho de tortilla para desayunar en una cafetería muy coqueta, unos potes por el mercado, unas ensaladillas en la taberna Veerdor; movidas para hacer tiempo hasta la hora del papeo.
A mediodía teníamos reserva en Confusione, y esa parte del plan sí la hemos cumplido, a rajatabla.
A las dos del mediodía, como clavos, nos sentamos a comer cositas ricas de Italia... mmm, qué rico todo!!!
- Burrata rellena de gambones con rúcula
- Parppadelle de verduras de temporada y trufa
- Orecchiette al ragú con tomillo limonero
- Tiramisú
Una pasada, insisto.

#2023lusitania - #cadiz - #museo - #restaurante - #confusione

40 Pipeta en Santelices
miércoles, 04 de octubre de 2023

Primer día en estas minivacaciones santelicianas.
El chaval está ansioso por salir a la campa, y yo por subir a Paño. Raquel no tiene otro remedio y otro plan que conectarse a su portátil y ocuparse de sus cosas de coordinaciones telefónicas.

Pues eso, que en cuanto se ha desvanecido la oscuridad nocturna yo me he disfrazado de montañero y me he lanzado a los senderos. El día ha arrancado nebuloso y húmedo, con una temperatura suave y agradable, un sirimiri casi imperceptible y unas densas formaciones de nubes y nieblas bajas que ocultaban las laderas de la Cruz y las estribaciones de Dulla.

Al poco de comenzar a ascender por el sendero de la panadería ha tenido que echar mano de mi paraquitas enano, ya que el sirimiri estaba haciendo sus efectos y no era plan empezar la caminata empapado; además se apreciaba claramente que el día iba a estar despejado en un breve lapso de tiempo.

Todo era tan agradable... hasta que dejó de serlo: pasada la fuente empezaron a molestarme las quemazones en la ingle, y según continuaba caminando iban in crescendo y in quemando mucho. Hice un de tripas corazón y rematé la subida, crucé la valla y me interné en el bosquecillo maravilloso de acceso a Paño. La quemazón y el dolor iban a más, y, aunque me resistía a parar y dar la vuelta pues mi deseo era llegar al menos hasta la zona despejada bajo Dulla y de hecho llegué, bajo la carrasquita en la que una vez encontré níscalos (vi tres resecos) tuve que detenerme y dar media vuelta.

Se me hizo eterno el regreso, cada paso levemente forzado me producía una intensa quemazón en la ingle y un dolor en algunos momentos muy insoportable. Para poder caminar, muy despacio eso sí, opté por agarrarme con fuerte presión la zona inguinal y así camuflar y atenuar el dolor. En resumen, que fue un regreso inolvidable... Sin tomar respiro, me pongo ropa no de monte y en el coche pongo rumbo al Mercadona de Medina, a comprar suministros. La ingle me permite conducir y camin...

leer más

#pipeta - #indalecio - #ingle - #mercadona - #radú - #raquel - #bicicleta

© Zalberto | enero - 2026