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11 Casita para pájaros
1 comentario jueves, 10 de diciembre de 2020

Hemos comprado una casita de plástico para que se acerquen a comer los pájaros, a ver qué pasa...

12 Del Cedro a Contadero
martes, 11 de febrero de 2020

La Gomera
Día dedicado a excursionar, senderísticamente hablando, por la zona de bosques gomeros. Elegimos la ruta El Cedro-Contadero.
De camino al inicio de la ruta hicimos una parada en el Roque más famoso de la isla, que suele estar petado de turistas.
Sin dilación nos dirigimos al inicio de ruta: el camping de El Cedro. Si bien casi todas las del Wikiloc mostraban rutas que comenzaban en el aparcamiento de El Contadero, que suponen primero bajar hasta el camping y luego subir al aparcamiento, nosotros optamos por dejar el coche en el Cedro para primero subir y luego bajar, opción más favorable desde el punto de vista psicológico. El tramo de carretera desde que se deja la GM-1 hasta el Cedro es estrecho hasta el límite; estresante jajaja.
El sendero merece la pena: bosques y arroyos, la fuente que mana del árbol, los pájaros que se acercan a comer casi de la mano, caminos bien preparados para los senderistas, todo una virguería. Muy bien.
Al terminar la ruta nos acercamos al restaurante de la mujer del pelo Rojo, para comprobar en persona si era cierta su fama de maleducada etc, y... sí, es cierta jajaja. Pero logramos que nos sirviera un par de cervezas, que bebimos con ansiedad: hacía calor del bueno.
Para comer buscamos opciones en la carretera que va hacia la Hermigua, y tuvimos la fortuna de comer en el Telémaco, muy bien, muy relajante, muy recomendable.
De regreso a San Sebastián pasamos a visitar el Mirador de Abrante, el que tiene una plataforma de cristal que se asoma al abismo de Agulo. Hicimos buenas risas con la tontería. Por cierto, ¿la carreterita de acceso? estrecha, muuuyyy estrecha, jajaja.
Ya en San Sebastián cenamos unas pizzas en El Pajar; decentes, sin más.

#gomera2020

13 Las hormigas del Paraná que invaden el planeta en silencio
domingo, 25 de noviembre de 2018

El ser humano no es el único dueño del mundo. Somos la especie animal que reina sobre la cuarta parte de la superficie, esa que está cubierta por tierra firme. Y sin embargo, bajo nuestros pies, son las hormigas quienes podrían decir que el planeta les pertenece. Existen hormigueros en prácticamente cada rincón del mapa, incluyendo casi todos los archipiélagos. Los únicos lugares que las hormigas no han hecho suyos son aquellos donde el hielo perenne impide su avance, como Groenlandia y la Antártida, o algunas islas aisladas del Pacífico. Con más de quince mil especies distintas —reconocidas, aunque se cree que hay muchas más— esta familia de insectos puede presumir de contener los organismos pluricelulares más exitosos del planeta Tierra, en dura competencia con nosotros, los humanos. Se desconoce el número total de individuos, que solamente puede ser estimado mediante fórmulas y con toda seguridad está más allá de lo que se puede contar en trillones. Las hormigas son tan antiguas como los dinosaurios. Parientes más cercanos de las avispas y las abejas, no es necesario ser un experto entomólogo para observar a simple vista el notable parecido que guardan unas con otras. La mayor diferencia, eso sí, es que algunos himenópteros, como las abejas, viven bajo amenaza de despoblación mientras que las hormigas no dejan de florecer.

El hecho más fascinante es que las hormigas tienen su propia historia, repleta de naciones, imperios y guerras. Y solamente en los últimos años nos hemos percatado de la asombrosa magnitud de sus hechos históricos. Siempre hemos sabido que son sociales, que necesitan del trabajo solidario para sobrevivir, y que pelean ferozmente contra sus enemigos. Pero hasta el siglo XXI no hemos empezado a entender hasta qué punto son capaces de crear sociedades más extensas que cualquier nación humana contemporánea; de hecho, tanto o más extensas que los mayores imperios que jamás hayan creado los humanos. La historia de las hormigas, esa que ellas no...

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14 Paseo por los cañones del Rudrón (Burgos)
viernes, 03 de marzo de 2017

https://www.siempredepaso.es/paseo-por-los-canones-del-rudron-burgos/

A muy pocos kilómetros del Rudrón, en medio de una paramera desolada, sin sombras, sigue sin descanso el meneo cansino de las bombas que desde los años 60 chupan el petróleo del subsuelo burgalés. Ajeno a la faena, algo más al sur, el tesoro que ofrecen estas mesetas duras y pedregosas salta a la vista: la inesperada y feraz cinta verde que acompaña el discurrir del río Rudrón por un cañón que de no estar en lugar tan apartado y remoto sería tan famoso, al menos, como el de Riaza.

Aunque se pueden elegir otros tramos, el que discurre entre las localidades de Hoyos del Tozo y Moradillo del Castillo, en el interior del Parque Natural Hoces del Alto Ebro y Rudrón, es uno de los más representativos. Ahí, a la chita callando, este río se ha venido trabajando, en unos cuantos millones de años, un tajo con precipicios que en no pocos lugares levanta los 300 metros: cárcavas, riscales, paredes verticales que vistas desde abajo asemejan un pasillo lleno de retortijones y desde arriba la cuchillada caprichosa de un dios mayor. Son, además, kilómetros sumergidos en un verdor impensable, feraz, revuelto y espinado, incluso exótico cuando se camina apartando ramas, helechos y enredaderas de cuento en medio de un jolgorio de pájaros felices y canturrones, sabedores del privilegio de habitar un auténtico oasis de vida y frescor.

15 nada nuevo
lunes, 17 de febrero de 2003

aquí estoy
cumpliendo objetivos inalcanzables
metas absurdas
rankings al filo de lo imposible
aquí me tienes
pendiente de la evolución de los índices
sopesando la urgencia de los valores
midiendo
calculando
escrutando entre las líneas discontínuas
tasas y medidas
vigilando que no se disparen las incidencias
ésta es mi labor
espalda erguida
mirada penetrante
dedos posados como pájaros sobre el teclado
la mente alerta y el corazón dormido
éste es mi desolado destino
paredes bicolores
verde pálido y tonalidades cremas
luminarias colgando desde el techo
losetas de linóleo sobre el falso suelo
mesas postformadas agrupadas en isletas
puntos de engorde
maquinarias interconectadas en red
viejos pentium II y monitores de diecisiete pulgadas
terminales ibercom md-110
éste es mi orondo trasero
soportando el peso de las horas interminables
removiendo la inercia de esta tarde de invierno
esperando la noche
dispuesto a reinventar la locura
mi locura

#flissbis - #poema - #poesia

© Zalberto | enero - 2026