 La celtiberización y el mundo de Villanueva de Teba: individualidad autrigona Los profundos cambios que se introducen con el fenómeno celtibérico hay que entenderlos como un proceso de asimilación creativa. Sobre el mundo de Miraveche, que es lo más específico de lo que pudo ser el mundo autrigón, se sobreponen estas novedades. Estos cambios, novedosos y rápidos, son el torno del alfarero, el uso generalizado del hierro para diversos tipos de útiles, los molinos circulares, algunos tipos de armas y objetos suntuarios, la escritura, la moneda, la orfebrería celtibérica, etc., que alteraron el modo de vida de aquellas gentes.(...)
Algunos nombres de ciudades autrigonas como Deobriga (cerca de Miranda de Ebro) –con un primer elemento que ha podido dejar también su impronta en el hidrónimo Deva–, Uxama Barca (Osma de Valdegobía) –solamente Barca pudiera relacionarse con ibar– y Segisamonculum (Cerezo del Río Tirón) muestran en su composición elementos que los relacionan con los celtíberos (…) Los nombres de las ciudades caristias Tullica, Veleia y Suessatium tienen difícil adcripción y relación con la lengua celtibérica. Quizás el topónimo Suessatium se relacione –lo está homofónicamente– con el étnico Suessetanos, pueblo centroeuropeo asentado en las Cinco Villas aragonesas. Entre las ciudades várdulas, Segontia Paramica (Cigüenza del Páramo), y Tritium Tuboricum (con un segundo elemento Tuboricum del que supuestamente deriva Motrico), muestran la existencia de una capa lingüística indoeuropea. Algunos toponimos, como Menosca, no son relacionables ni tienen una clara vinculación con una lengua determinada.(…)
A partir del siglo III a. C. se acusa un proceso de celtiberización visible en la expansión de las fíbulas de caballito (reflejo de una clase ecuestre predominante), junto a otros elementos como los sufjos en “–briga” de las ciudades, así como antropónimos celtibéricos, los gentilicios en genitivo plural y las teseras de hospitalidad, incluso de al... leer más |