Tocaba recuperar fuerzas tras la fiestorra de ayer. Así que mucho zanganeo y poco más. A primera hora hemos ido al pueblo a recoger un envío de Amazon, un aplicador para calmar las picaduras de los mosquitos, de cuyos resultados informaré cuando disponga de datos. De allí al Mercadona a reponer víveres. Y a la playa armados con nuestros bártulos; la playa ha estado más concurrida que en días anteriores, se va notando el avance del verano, y que es sábado. Comemos en casa un exquisito arroz que ha preparado Raquel; la clave ha estado en el caldo que hemos comprado en Mercadona, un caldo sabroso que viene envasado en vidrio. Y siesta viendo tele. Después paseo para comer un helado de cucurucho, Baileys con nata, y al apartamento a descansar, cenar y dormir viendo tele. Un día plácido, aunque levemente tristón: la nena sigue estando poseída por la situación paterna; es inevitable.
Capítulo 1 {De cómo empezar una jornada saludable}
Me he levantado con un saco de buenos propósitos a la espalda. Deporte, alimentación y superación de malos hábitos. A las 5 y pico ya estaba arriba; el puto Indalecio sabe muy bien cómo sacarme de mis casillas; aunque tampoco hay que exagerar, pero hace lo suficiente como para que elija la opción de salir de la cama y comenzar el día antes de lo previsto. Un rato de ordenador, un café, un soltar lastre y a eso de las 7 me disfrazo de atleta y me subo a la elíptica. Mucho tiempo ha de la anterior sesión sobre la máquina; varios meses; cosas de mis dolores de hombros. Así que bien, media hora larga sudando como un poseso; y a continuación clase de piernas con Maite. Arrancar así tiene su parte guay; apetece salir a la calle y buscar actividades en las que desfogar aún más endorfinas de ésas. Lo primero es lo primero; hacer compras en el BM: muchas ORO, bacalao desalado y espinacas y cocacolas, y alguna cosa más. Una salida habitual para reponer víveres en la nevera. Una excusa perfecta para airearme por las calles del barrio. Pero aún me apetecía moverme un rato más y no fue necesario romperme mucho la cabeza. Tenía previsto acercarme al Corte Inglés a cambiar de talla una camiseta que me había comprado el jueves Raquel, una L por una M, y lo hice. Un paseo por las escaleras de Solokoetxe, Casco Viejo, Puente del Arenal y Corte Inglés 3ª planta. Al salir del Corte hice una fugaz pasada por el Springfield y por el Bershka; sin éxito, pero sin más. Una mañana perfecta para caminar; fresquito bilbaino, bermudas y auriculares, mochila verde y ganas de relax. Al subir al barrio me doy un pequeño homenaje soplándome una Alhambra en el Jarritas, tan a gusto.
Capítulo 2 {De cómo lo saludable suele durar bien poco}
Al subir a casa, alrededor de las doce y media, Raquel tiene una propuesta mejor que preparar garbanzos de vigilia: salir por el centro a hacer unos ma...
Las sectas prohibidas extremistas puritanas que escapaban de los británicos más liberales y civilizados no representan siquiera a la Europa del norte ilustrado, tipo la alemana de los arqueólogos y filósofos del romanticismo que se bancaron a la Grecia clásica y la Romana para darse algo de pátina y profundidad.
La colonización de USA es un proyecto llevado por elites anglo que usaba peones de toda calaña para ocupar las tierras y hacer bulto de todo tipo de las clases más desesperadas para que rellenen y asesinen a quienes sea que se les pone por delante etc. o se dediquen a emborrachas a los pieles rojas con el REDRUM.
Una mezcla bien explosiva, extremistas huyendo del contexto de su país o casa paterna y materna, como alude usted, para poder hacer de todo sin el control parental, gente con una hambruna desesperada como para soportar el viaje hacinado y apestoso en los vientres de los barcos durante días y quizás morir en el intento.
Desde arriba secretarios, civil servants, officers y capitanes militares en sus «Forts» haciendo el management y planeando cómo acabar con Toro Sentado. No es extraño que America sea tal cual como la criatura de Mary Shelley, lo peor posible, el engendro, el monstruo que de vuelta odia a sus creadores y los persigue hasta el hielo polar para crucificarlo.
Lo escribe Joseph Conrad en Nosromo, Freud salió asqueado de la experiencia Americana, lo vio clarísimo. Theodor Adorno, un filósofo brutalmente lúcido, más de lo mismo y Federico García Lorca, otro, espantado del horror. Sin nombrar a toda la izquierda a la crítica del Fordismo y ahora del post-Fordismo y el modelo Silicon Valey. También la izquierda sesentera con su profundo anti-Americanismo y sus colonialidades en Vietnam. Ya se encargó la CIA y el FBI para reprimir en asuntos domesticos a todos los pro-Afro, los pro-Argelia- los pro crítica a la Amer...
Y por fin llegó el día: la fiesta de despedida de los nuevos 11 prejubilados del CSD.
Estos son los afortunados:
Patxi
Luigi
Marco
Ernesto
Carlojas
Tino
Txetxu
Jon Ander
Yuju
Arroyo
Samperio
Antes de entrar en detalles sabrosos, unos datos técnicos del acontecimiento. Finalmente nos congregamos 51 personas es el Palacio Larrea, en Baraka. El menú costó 40€ por cabeza. Y constaba de: Jamón serrano. Paté con tostas. Rollito vegetal (rico). Bacalao el pilpil (rico). Solomillo de cerdo. Tarta de hojaldre con helado. Cafelito y copita. Y de digestivo un destornillador.
El comedor era cómodo, amplio, y para el bailoteo y la música cumplía perfectamente. Lo cierto es que estuvimos a gusto. Yo me senté entra Luis y Pedro, con toda la cuadrilla de chicas enfrente, Raquel, Arantza y Arantza y su Javi; a la izquierda de Luis Amaia y Txerra, a la derecha de Pedro se sentaron Carrasco, Oca Y Josean, y frente e éstos Angel y Carmelo; presidía esa esquina Virgilio, en su apogeo, jajaja.
La entrega de regalos la hicieron las chavalas, que se repartieron a los homenajeados. Cada bolsa de regalo constaba de un reloj analógico Viceroy y un cuadro con montaje made in Txerra de los 11 jubiletas.
Y se remató la estancia en el Larrea con la musiquita preparada hábilmente por Raquel en una lista del Spotify. Ese rato lo disfrutaron los de siempre, muy bien. Yo me dediqué al charloteo con unos y otros y con salidas esporádicas a la terraza a fumar y charlar con lo más golferas de la banda, jeje, léase Virgi, Morgan, etc. Al salir del Larrea fuimos al The New Vos, ése al que vamos siempre que hay que bajar escaleras, que pone ...
La invasión rusa en Ucrania ha vuelto a sacar de paseo a Francis Fukuyama y su propuesta del «fin de la historia» (y del «último hombre», que esta última parte de la formulación siempre se nos queda en el tintero). El propio Fukuyama se ha arremangado y ya ha firmado varios análisis a lo largo de estas semanas sobre la cuestión. En cualquier caso, permítanme que sume mi voz a este largo y caótico debate. Aunque podríamos convenir que, ahora mismo, nos encontramos ante una discusión bizantina entre los defensores del fin del fin de la historia y los que creen que nos encontramos ante el fin del fin del fin de la historia. Y así, entre ideas y venidas, la querella se ha transformado en un trabalenguas artificial que facilita ensamblar columnas como esta con referencias que todos tenemos presentes en el debate público.
Como avezado epígono de Hegel, y tras la digestión que hizo de los planteamientos de ese peculiar pensador que fue Alexandre Kojève, Fukuyama consideró que el régimen político definitivo era la democracia liberal conjugada con el capitalismo: «El punto final de la evolución ideológica de la humanidad y la universalización de la democracia liberal occidental como la forma final de gobierno humano». Aquel libro se publicó en 1992, aunque el origen se encontraba en un artículo que había escrito para The National Interest en el verano de 1989. La Unión Soviética estaba volando por los aires en mil pedazos y Borís Yeltsin alteraba política y económicamente Rusia a golpe de decretos. Y es esa época en la que aún vive, siempre esbozada como tragedia, Vladímir Putin. Lo que, en el fondo, no deja de ser una prueba más de que la propuesta de Fukuyama no iba tan desencaminada.
Ya sea para aplaudirle o fustigarle, Fukuyama ha sido utilizado como un auténtico hombre de paja. La vida intelectual es así: a unos se les perdona todo y a otros no se les pasa ni una. Cada cual utiliza la formulación para arrimar el agua a su molino. Sus críticos han utilizad...
Por su consulta en Vitoria pasan miles de pacientes al año y algunos tan conocidos como Rafa Nadal, su tío Toni, José Mota, David Bisbal o el rey emérito. Eduardo Anitua es el mejor dentista de España por su actividad investigadora y ocupa la posición 58 a nivel mundial, según el último ranking de la Universidad de Stanford que evalúa a los científicos más prestigiosos de todo el mundo. Otros nueve españoles aparecen en en el campo de la odontología.
Anitua, nacido en Vitoria en 1956, atesora 40 años de profesión y 30 de actividad investigadora. Además, mientras que la mayoría de los investigadores del ranking ejercen esa actividad en universidades o centros públicos, el vasco lo hace en su propia empresa. Fundó BTI Institute en 1999 y desde 2015 es la empresa biotecnológica española que más investiga anualmente.
Rafa Nadal, su tío Toni, David Bisbal, José Mota y el rey emérito han sido pacientes de Eduardo Anitua
Uno de sus mayores éxitos es el plasma rico en factores de crecimiento, una tecnología que surgió en el área de la odontología y que ahora han exportado a otras muchas especialidades. «El plasma rico en factores de crecimiento se basa en la obtención de nuestras propias proteínas a partir de nuestra sangre. Se obtiene un extracto de la sangre del propio paciente donde concentramos todas las proteínas responsables de la regeneración de los tejidos», explica Anitua en conversación con El Independiente.
En 1999 este científico publicó por primera vez su descubrimiento, que utilizaban para el tratamiento de los implantes bucales, con el objetivo de mejorar la regeneración y disminuir el dolor y la inflamación en los pacientes. «Con este plasma conseguimos optimizar la respuesta del organismo y hoy día tenemos ya las máximas evidencias que sustentan que esta técnica mejora la cicatricación, la regeneración ósea y hace además que todo esto sea con menor dolor e inflamación y por tanto mejorando significativamente la calidad de vida de ...
Quedada diferente. Yolanda va a Sonabia por su cuenta, ya que tiene que salir después de la comida a sus cosas de Yolanda. Jon y yo quedamos como siempre en el 5 Estrellas, por ser imprescindibles los bocatas de pechuga con pimientos. Y Lasai, Arantza y Javi nos esperan a Jon y a mí en la parada del autobús en Baraka, para ir todos en el coche de Jon. Una vez en Sonabia, Yolanda y Jon se desplazan al parking de fin de ruta, en Liendo, para movernos con dos coches, ya que la opción de hacer una circular no nos parecía oportuna, como así se demostró luego. La ruta? Pues bastante potente, tanto subiendo como bajando. Aunque hay que señalar que la bajada fue tan resbalosa que la posibilidad de culada con riesgo de lesión flotaba en el ambiente. Yo me resbalé y no me hice nada malo, excepto un cortecito en un dedo. Javi también tuvo su ración de resbalón y culada, un poco más potente que la mía. Y los otros... pues tuvieron más suerte, menos mal. Y para terminar la jornada intentamos comer en Islares, pero había una cola de la leche. Así que optamos por ir al Ibarbia, en Saltacaballos, donde ya comimos hace 5 años, por navidades. Comimos decentemente y barato. Yo me pedí cocido montañés y gallo; bien. Y regreso a casa sobre las seis. Título ruta: Si a los Ojos del Diablo sales de ruta, es muy probable que las pases canutas Raquel no estaba en casa, andaba de tiendas por el centro. Y finalmente se demoró hasta muy tarde, casi las once, pues se acercó a casa de Esther para consolarse mutuamente de los desvelos paternos. Terminaron pedetes. Y...
Nota Jesús.- En el buzón encuentro correspondencia jesuítica. Varios papeles. Una fotocopia de la cita para la mediación familiar. Un resumen de sus gastos e ingresos; muy curioso. Una nota instándonos a no faltar a la cita de la mediación, y apremiándonos para que recurramos a mentiras y falacias; en fin. Un sindios epistolar. Pero la cosa aún tenía ...
Lo primero que debemos hacer es trocear la cebolla, lavar y cortar la manzana quitándole el corazón, lo ideal es trocearla en pedazos grandes. Haremos lo mismo con los champiñones laminándolos en trozos finos.
A continuación lo que debemos hacer es poner un chorrito de aceite en una cazuela y añadir la cebolla junto a un poco de sal y pimienta. La dejaremos pochar durante unos minutos.
Cuando tenemos la cebolla pochada añadimos los champiñones y removeremos y dejamos rehogar. Pasados unos minutos añadimos la manzana, el curry y las nueces. Removemos y salteamos durante unos minutos.
El siguiente paso es poner esta mezcla en el vaso de la batidora y triturar hasta conseguir un paté homogéneo. Ya tendremos listo nuestro paté, lo ideal es servirlo acompañado con un poco de cebollino y unas rebanadas de pan para untar.
Es el cumple de Tachón, sus treinta y cuatro añitos, jeje. Este año no me como la cabeza pensando en regalos y opto por hacerle un ingreso de 500 euros en su cuenta (minutos después de hacer la transferencia ya me está agradeciendo calurosamente el regalo, jeje, lo sabía). Para celebrar su cumpleaños preparamos comida en el Palomar. Por cierto que aparece Jesús por casa dando la murga con sus movidas patéticas; y se apunta, o le apuntamos, a comer con nosotros... Menú: - Jamón del güeno - Tomate con mozzarella - Solomillo con puré de patatas y tiras de pimientos fritos - De postre un postre tipo mus. La sobremesa es corta ya que Jesús espanta a las moscas con su rollo. Le llevo un poco la contraria, Raquel se enfada, Tachón se pira pelín asombrado, y a Jesús hay que echarle pues se está colocando a base de anís y es mejor pararle antes de que se vaya a casa dando tumbos por Zabalbide...
Título: Cuentero y Caminante. Primer premio de narrativa.
PROLEGÓMENO.
Corría la segunda década del pasado siglo XX cuando (todavía) poetas, músicos, titiriteros y cuantos artistas ambulantes de la citada época compartían dichas y desdichas, coincidieron -veleta del azar- Cuentero y Caminante, dos sexagenarios a cual más dichero. Uno, además de poeta, era excelente narrador de sus propias leyendas; el otro, más que tocar, se diría que acariciaba con una púa las cuerdas de su amada cítara. Desde aquel mismo día unieron artes y amistad y así, juntos siempre, asistían a cuantos acontecimientos festivos les era posible. Nunca faltaba quien les prestase una mesa o una silla donde posar sus sombreros (siempre hacia arriba los cuencos, elemental preocupación de ambos artistas), y al punto se escuchaban la voz de Cuentero y el tañer de la cítara. Huelga mencionar que las buenas gentes contribuían con algunas monedas como pago a sus humildes pero fatigosos trabajos.
RELATO NOVELADO EN PRESENTE.
¡Mira lo que se nos viene encima!, señala Caminante, un tanto asustado. Se acercan a nosotros cantando a voz en grito y pateando cuanto se les cruza al paso. Y cuento cinco: cuatro mozos y una muchacha. ¡Vámonos, Cuentero, que a lo peor se les ocurre lanzar piedras tomándonos por blancos de sus tinos! Si al menos uno de ellos metiese la mano a su faltriquera… Pero qué vas a esperar, si hasta es posible que entre los cinco no lleven una perra chica.(1)
(1) Perra chica: moneda de cobre equivalente a 0,05 pesetas
¿Y la alegría que les acompaña?, sondea Cuentero. ¿No merecen ser escuchados? ¿Cuándo mejor que este momento para que nos roce la virtud de sus fogosos años? La virtud, si puede decirse así, no se contagia. Tremendo error, Caminante: cuanto poseen los jóvenes evoca nuestra ya ida juventud…Y recordar es vivir. Laudable definición, mas no deja de se...