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11 Relax salmantino
miércoles, 30 de octubre de 2024

Dejá vu: resacón en el Tormes. Jajaja, ay ama, cómo somos, pero no escarmentamos. Cuesta arrancar, pero se arranca.
Raquel trabaja hasta más de las siete: la DANA ha dejado una estela de dolor y destrucción.
Salgo a caminar pasadas las nueve. Recorro las calles del centro histórico hasta llegar al río, al arranque del Puente Romano.
Un piti en medio del puente, y unas instantáneas.
Cruzo a la otra margen del Tormes y por la vereda del río llego hasta el puente de Hierro, por el que recruzo el Tormes para iniciar el regreso al apartamento recorriendo la calle San Pablo.
Antes de subir a ver qué hace la nena, compro en un negocio de comidas preparadas de la misma calle Toro una tortilla de patatas y unas raciones de ensaladilla... para hacer amaiketako y curar resaca.
Con la tripa llena y mientras Raquel atiende el mogollón que se está produciendo en Valencia, consecuencia de la catástrofe, me acuesto un rato a reposar y me quedo frito; cuando reacciono ya es la una. Raquel está tan ocupada que se decide comer en el apartamento a base de platos preparados; así que bajo de nuevo al negocio de comidas preparadas.
Crema de verduras, bacalao a la vizcaína y escalope; 28€.
Nueva siestorra. Raquel abandona el PC pasadas las siete: hay que hacer receso y despejar la mente. Salimos y caminamos hasta el puente romano para verlo con su iluminación nocturna. Regresamos poco a poco hasta el centro a echar una caña mientras esperamos que den las nueve, que es la hora en la hemos hecho la reserva en el restaurante El Pecado.
¿La cena? Perfecta, sabrosa, cantidad adecuada y precio competitivo. Muy bien atendidos, una gozada, para repetir.

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12 «Vivir en zapatillas»
martes, 08 de octubre de 2024

El filósofo Pascal Bruckner: «El apetito de vivir de los años sesenta ha terminado».
El ensayista francés publica «Vivir en zapatillas» (Siruela), una reflexión sobre la abolición del deseo de vivir (hacia el exterior) que se ha extendido desde la pandemia de 2020.



El Renacimiento y la Ilustración anunciaron un tiempo fértil, llevado por la promesa de mejoría. Desde finales del siglo XX entramos en un tiempo estéril y son demasiados los bandos que sueñan con someter a la humanidad a un imperativo de regresión. La aprobación alegre de la existencia, la curiosidad por los mundos extraños, el vagabundeo gratuito se han vuelto sospechosos. Día tras día se inculcan a la juventud lecciones de desesperación aplicada. De ahí el combate feroz que divide a todos los bandos para definir las prioridades: qué es lo primordial, ¿la lucha contra el cambio climático, contra las epidemias, contra el terrorismo o contra la guerra? Bajo el ángulo del miedo, el efecto de estos anuncios es el mismo: la tentación de la retirada para quienes quieren, ante todo, protegerse de los grandes dramas históricos. ¿Cómo extrañarse de que las jóvenes generaciones padezcan pesadillas, no crean en el futuro y corran a refugiarse de cabeza en la madriguera para esperar el fin del mundo? La necesidad de seguridad absoluta puede asfixiar hasta el gusto por los otros. El fin del mundo es, sobre todo, el fin del mundo exterior, es la falta de atracción por la vida común. El apetito de vivir de los años sesenta ha terminado: hay que enfriar lo sublime, reducir las ambiciones, invitar a cada uno a orgías de buenos modales. El deseo de disfrutar de todo lo bueno que la vida ofrece está prohibido o, incluso, condenado como un pecado contra el planeta, la nación, el pasado, la moral, las minorías. De 2020 a 2022 han proliferado en Francia tantos profesores de la depresión, tantos aguafiestas en las ondas dispuestos a echarnos un sermón, a prometernos los peores castigos: ¡habíamos disfrutado mucho...

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#meta - #ensayo - #literatura - #filosofia - #paraleer

13 La hibris​ o hubris es un concepto griego que...
martes, 06 de agosto de 2024

La hibris​ o hubris​ (en griego antiguo ὕβρις hýbris) es un concepto griego que puede traducirse como ‘desmesura’ del orgullo y la arrogancia. No hace referencia a un impulso irracional y desequilibrado, sino a un intento de transgresión de los límites impuestos por los dioses a los hombres mortales y terrenales. En la Antigua Grecia aludía a un desprecio temerario del espacio personal ajeno unido a la falta de control de los impulsos propios, siendo un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su carácter irracional y desequilibrado, y más concretamente por Ate (la furia o el orgullo). Como reza el famoso proverbio antiguo, erróneamente atribuido a Eurípides: «Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco».

En síntesis, hybris o hibris es un castigo lanzado por los dioses.

La religión griega ignoraba el concepto de pecado tal como lo concibe el cristianismo, por lo que la hibris se consideraba la principal falta. Se relaciona con el concepto de moira, que en griego significa ‘destino’, ‘parte’, ‘lote’ y ‘porción’ simultáneamente. El destino es el lote, la parte de felicidad o desgracia, de fortuna o infortunio, de vida o muerte, que corresponde a cada uno en función de su posición social y de su relación con los dioses y los hombres (véase en el artículo moira la división del mundo realizada por los tres grandes Crónidas, que determina el destino de cada uno). Ahora bien, la persona que comete hibris es culpable de querer más que la parte que le fue asignada en la división del destino. La desmesura designa el hecho de desear más que la justa medida que el destino asigna. El castigo a la hibris es la némesis, el castigo de los dioses que tiene como efecto devolver al individuo dentro de los límites que cruzó.

#meta - #filosofia - #grecia - #mitologia - #pecado

14 Llueve tanto que anula el montañeo.
Crítica soez de «La trampa del confort»
miércoles, 28 de febrero de 2024

Aún siendo así el título, no me siento sobrecogido o minussentido o acomplejado: la realidad de mí mismo ahora se mueve en unos territorios nuevos, afortunadamente.
Esta mañana, leyendo artículos de pensamiento, en alguno de los diarios digitales que suelo leer AHORA, me he encontrado con un menda que ha escrito un libro, por el que se está forrando y me alegro por él, en el que despeja las equis de la vida bien vivida o bien llevada o mejor sentida, o algo en positivo y donde nos explica con esquemas sencillos cómo salir del atolladero; esquemas del tipo «cómo teárbolesner una buena vida y larga y añeja siguiendo los pasos que YO os voy a desvelar por un módico precio». Ya se sabe, esquemas que nos quieren liberar de la opresión de la vida moderna.
A nadie se le escapa que lo vertido sobre la vida cotidiana en estos últimos treinta años, años arriba años abajo, nos está dejando a casi todos con el culo al aire y con una terrible sensación de indefensión ante el futuro. Y no paran de surgir gurús que nos alertan de la errónea perspectiva que se «percibe» cuando se abandona la experiencia del presente y se padece la angustia del futuro y el arrepentimiento de todo ESO que hicimos en el pasado y que siempre nos acompaña para recordarnos que somos totalmente IMPERFECTOS y PECADORES.
¿Para qué seguir? Es siempre lo mismo; las recetas varían bien poco. Quizás sea importante no borrar del discurso los lugares comunes propios de nuestro tiempo, porque puede ser que caigamos en el error de no contemplar positivamente conceptos que son populares hoy y olvidados mañana. Un bosquejo a mano alzada:
♦ todos los días caminar media hora en la naturaleza ¿?
♦ cero alcohol 0.0
♦ dormir todo lo posible
♦ salir de la zona de confort - esto requiere ahondamiento-
♦ cuanto menos internet mejor
el silencio es curativo
♦ abrazar árboles o similar
♦ del aburrimiento surgen las gra...

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15 Viaje al Oeste
jueves, 24 de agosto de 2023

Este jueves se presenta un tanto diferente.
Arrancamos el día con una sesión de piernas con Maite, que se ha despertado con ganas de provocarnos unas buenas agujetas; pero la queremos bastante. Y una vez concluida la clase empieza lo bueno...
Inciso. Creo que no he dicho que hoy salimos de viaje de minivacaciones a Salamanca; no, no lo había dicho. Pues sí, a Salamanca que nos vamos, hasta el domingo, tres noches, cuatro días. Así que los preparativos son importantes; maletas repletas de todo tipo de cosas: ropa para buen tiempo, calzado para buen tiempo, cables y cacharritos frikis, medicinas y cosas de aseo, etc. De todo, hay que llevar de todo.
A media mañana interrumpimos los preparativos para llevar al chaval a casa de Esther; como siempre, va muy contento, jejeje, qué capullín.
Más preparativos. Cocino un tortillón de patatas para el picoteo a mitad de camino; Raquel le lleva un pincho a Terín, que la pobre se ha hecho socio premium de las Urgencias de Basurto...
Y nada, a eso de las doce y media nos ponemos en marcha, en dirección Oeste, con destino Salamanca.
Por el camino hacemos dos paradas técnicas: una en una gasolinera a las afueras de Burgos y otra unos kilómetros más allá para comer la tortilla a la sombra de una tejavana.
Por cierto, no lo he dicho: hace un calor de la hostia, casi 40º.
Llegada a Salamanca sobre las cinco y media. El coche a un parking hasta el regreso. El apartamento está a tiro de piedra del parking, en un bonito edificio que hace esquina con la Calle Toro, una de las arterias de la ciudad renacentista, creo.
El apartamento, el 2C, es una maravilla; espacioso, sin adornos inútiles, con aire acondicionado tanto en la zona común como en el dormitorio; cerca de todo el asunto turístico que nos ha traído a Salamanca; muy bien, muy bien.
Una vez organizado el equipaje -más o menos-, salimos a conocer la ciudad.
En primer lugar: un bareto donde echar un par de cañitas frescas y refrescantes, jeje.
Segui...

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#2023salamanca - #gaiarooms - #visitaguiada - #beatriz - #restaurante - #elpecado

16 Pio Baroja
lunes, 02 de enero de 2023

Año 1904. Café Levante. Allí todas las noches se reunían los intelectuales de la generación del 98 en una tertulia, creada por el gallego Ramón María del Valle-Inclán.

Una noche del 13 de mayo de ese mismo año, estaban hablando de los españoles y de los distintos tipos y clases de españoles, entonces el novelista Vasco Pio Baroja, levantó la voz y dijo:
“La verdad es que en España hay siete clases de españoles… sí, como los siete pecados capitales:
1) los que no saben
2) los que no quieren saber
3) los que odian el saber
4) los que sufren por no saber
5) los que aparentan que saben
6) los que triunfan sin saber
7) los que viven gracias a que los demás no saben.
Estos últimos se llaman a sí mismos “políticos” y a veces hasta “intelectuales”.

#meta - #frase - #baroja

17 Poemas sin tinieblas
* Jesús Vidal Gallaga *
sábado, 23 de octubre de 2021

PROLEGÓMENO (a modo de autoapoyo).

Si me preguntaran qué es poesía, abierta y sinceramente respondería que no lo sé, o, como mucho, y convencido de no alterar acertados aforismos de otros poetas, diría que es imaginación, quedándome, posiblemente, tan fresco. Confesado lo cual, no anida mi ánimo intenciones de definir las licencias de los últimos modernismos, sino la poesía nacida de mi inexperta pluma.
Muchos son los que consideran Obra Magna al poema que consta de seiscientos, ochocientos, mil e incluso más versos o versículos. Todo razonamiento es respetable, pero también discutible. Por significarme de alguna manera, me revelo ante el popular “Ande o no ande, caballo grande” nada más lejos de pretender con ello minimizar la magnificencia a que tal o cual poema es acreedor, antes al contrario. No obstante, permítaseme dudar en cuanto a lo acertado de su amplitud. Sabemos, la mayoría por experiencia, que, transcurridos los doscientos o trescientos primeros versos, va decayendo nuestra avidez de lectura - cuando no susceptibles de provocar fatiga- así llegamos, si no al tedio, sí al aburrimiento, y cuando ya imposibilitados de proseguir nos lo saltamos hasta sus cuatro o cinco últimas líneas, leyendo éstas por la simple curiosidad de saber en qué o cómo termina la supuesta Obra Magna. Lo peor de todo, diría el filósofo, es que apenas damos mérito a su autor.
Consecuente con lo ya escrito –principalidad por la que motivo el presente ensayo-, mis poesías, al menos las de este libro, son, intencionadamente, cortas; intencionadamente dispares unas de otras en rima, metro, cadencia, contenido…, e intencionadamente exentas de ornamento retórico y ajustadas, lo más posible, al orden sintáctico del idioma en que pensamos, hablamos y escribimos. Así, pues, y siendo más conciso, estos poemas nacidos de mi pluma en diversas épocas, los aporto en el presente libro con la intención de que conformen una miscelánea. O lo que es lo mismo: dispares entre sí sus respet...

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#jesus - #vidal - #jesusvidalgallaga - #joshua

18 La casa del ahorcado
lunes, 22 de marzo de 2021

Mientras Juan Soto Ivars siga opinando, la cosa no puede estar tan mal. El columnista y escritor lleva años asomándose a los bordes del sentido común, avistando censuras, cancelaciones, excesos bienintencionados y tonterías de toda laya que pasan por modernidad y solo consiguen hacer callar a alguien. Su labor diaria es fundamental: contemplar la degeneración de los valores clásicos, denunciarlo y asumir las consecuencias. Como todavía no le han domesticado, ya digo, podemos alarmarnos lo justo. Ahora entrega un largo trabajo, sólido y chispeante, sobre la noción que agrupa toda la deriva ofendidita de nuestro tiempo: el tabú.
Hablamos con él sobre 'La casa del ahorcado' (Debate) por correo electrónico.

***
PREGUNTA
En la solapa de tu libro se lee: "Tiene un hijo y desde ese momento todo lo demás le da un poco igual". Es una buena forma de desmitificar la propia publicación de un libro, para empezar.

RESPUESTA
Lo que he descubierto es que la comparación entre tener un hijo y escribir un libro es una soberana gilipollez. Un libro lo puede escribir cualquiera; criar un hijo es otro cantar.

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PREGUNTA
¿Ahora con hijo te sientes más vulnerable o más fuerte frente a la crítica y las polémicas? Te juegas, como suele decirse, su pan.

RESPUESTA
Me noto fuerte porque ahora soy padre de alguien, que es muy diferente a seguir siendo hijo de alguien, en primer lugar porque ya no eres tú el ombligo del mundo. Esta atenuación del narcisismo la he notado, por ejemplo, cuando Cristina Fallarás decide que le conviene acusarme de maltratador y violento en Twitter por un artículo mío justo cuando está promocionando su libro, ¡qué casualidad! Antes de tener a Alejandro, ese episodio me hubiera podrido unos días, pero me pilló cambiando pañales, y dije: ¡a su salud! Me noto fuerte porque ahora soy padre de alguien y ya no soy el ombligo del mundo

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#tabú - #literatura - #periodismo

19 pereza de verano
sábado, 22 de mayo de 2004

confieso que he pecado
confieso, sí confieso; pero mañana me levantaré al alba y, sin dejarme re-arrastrar al calor del lecho, volaré como pájaro liberado a las calles, húmedo y caliente, a las calles de esquinas adornadas con vómitos de colores, a las aceras en las que florecen los envases de PVC y los vasos de tubo biodesagradables
sí, me confieso culpable de abandono en primer grado
me confieso:
he faltado a la cita de las zapatillas amortiguadas y los calcetines de algodón, he dado plantón inexcusable a mis pacientes admiradores de las avenidas, han quedado secos y aromáticos en el cajón la camiseta sintética y el culotte que siempre se ajusta con cariño a las nalgas y los muslos [y ahí también]
y todo, tanto, ¿porqué?
todo por desprender calor y fuego por los poros de la piel, todo por sed
todo por pereza de verano...

#flissbis - #zalberto - #prosa

© Zalberto | febrero - 2026