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11 La Fiesta del Trabajo
jueves, 01 de mayo de 2025

Salgo a caminar de buena mañana: hoy se anuncia un clima agradable, de los de "manga corta". Una sudadera ha quedado a resguardo en el buzón de casa; pocas ganas de subir de nuevo. Por Zabalbide desciendo al nivel del mar, de la ría más bien. La idea está sin definir y al llegar abajo me inclino por la opción de coger el tranvía hasta la zona de los museos; quizás sea el día adecuado para hacer un pase por el de Bellas Artes, que expone obra de Max Ernst, un tipo del que no dispongo de referencias mentales, no por defecto de memoria sino por ausencia de información.
En el tranvía, ya dentro, me acomodo en la primera fila de asientos, junto a un grupito de turistas nacionales; aún no he decidido en qué parada apearme.
Parada del Guggenheim. Desciendo y remonto la pendiente para acceder a la plaza Euskadi, donde me espera el museo del parque.
La exposición de Max Ernst me decepciona totalmente; hago fotos, no muchas, fotos que más tarde mando al limbo de la nada fotográfica. Pero me consuelo con la zona de obras clásicas; el nivel es otro y el interés muy superior. Las fotos sí se merecen un lugar en el recuerdo telemático y ahí están, a disposición de mí mismo, je.
Al salir de nuevo a la calle pongo rumbo a la Alameda de Recalde, con destino al SuperCor, para ver si hay algo que pueda llevar de capricho al chaval. Hay una cola bastante larga y eso me desanima, «mejor pruebo en el BM de Garamendi», pienso y ejecuto.
Recorro la Gran Vía, que está engalanada con pancartas de la Fiesta del Trabajo, ay jajaja, qué ironía, ya se sabe "1 de Mayo", nuestra ministra del gremio es todo un arquetipo del esforzado y explotado trabajador de nuestro tiempo; ya digo: qué ironía.
La ciudad está alborotándose por momentos; a la festividad reivindicativa hay que añadir el flujo de gente que acudirá a las nueve de la noche a San Mamés; juega el Athletic contra el Manchester United, en la ida de la semifinal de la copa de la EUFA; mucha bufanda y camiseta rojiblancas...

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#tranvia - #museo - #bellasartes - #pelicula - #citaaciegas - #leyendo - #ellargoadios

12 Grecia y Roma no fueron tan relevantes para Occidente
jueves, 10 de abril de 2025

Josephine Quinn, profesora de Historia Antigua, asegura que los valores europeos tienen en realidad poco que ver con los del mundo clásico. Lo analiza en el libro «Cómo el mundo creó occidente»


En la antigua Grecia se animaba a los adolescentes a mantener relaciones sexuales con hombres mayores, pues se consideraba que formaba parte de su proceso de crecimiento. La democracia ateniense era exclusivamente para los hombres y funcionaba en gran medida por sorteo, de manera que muchos cargos públicos se adjudicaban mediante rifa. Los romanos, por su parte, ejercieron la esclavitud a gran escala y se divertían asistiendo a ejecuciones públicas y sangrientos espectáculos como las luchas de fieras y gladiadores.

¿De verdad los llamados ‘valores occidentales’ tienen su origen en la Grecia y Roma clásicas?

Eso nos han contado hasta la saciedad: que Grecia y Roma constituyen los cimientos de la civilización occidental, que la raíz de la cultura europea se encuentra en el mundo clásico, cuyos admirables principios fueron enterrados durante la oscura Edad Media y recuperados después por el Renacimiento. En películas, revistas, series de televisión y no pocos textos académicos, Grecia y Roma se elevan como fuente inagotable de todo tipo de bondades, desde la democracia y la filosofía hasta el teatro y el hormigón. Son lo más.

Sin embargo, Josephine Quinn, profesora de Historia Antigua en la Universidad de Cambridge (la primera mujer en ocupar ese cargo) y codirectora de varias excavaciones arqueológicas, se rebela contra esa idea. “La verdadera historia detrás de lo que ahora se llama Occidente es mucho más amplia e interesante que la de Grecia y Roma”, asegura. Para ella, nuestros ancestros no sólo son griegos y romanos, sino también fenicios, cartagineses, frigios… Por no hablar de que la mayoría de las ideas y tecnologías de griegos y romanos procedían con frecuencia de otras partes del mundo: los códigos de leyes, de Mesopotamia; las escultu...

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#meta - #europa - #grecia - #roma - #occidente

13 Me llamo Patric Gagne y soy sociópata
jueves, 30 de enero de 2025

Hay más sociópatas de los que piensas: son tus colegas de trabajo, son tus vecinos, eres tú...


La psicóloga Patric Gagne revela en su libro de memorias 'Sociópata' cómo es el trastorno antisocial que padece y cómo tratar a las personas con falta de emociones complejas como la empatía.

La historia que estás a punto de leer es verdadera. Aunque me he esforzado al máximo por presentar la información de la forma más exacta que recuerdo, he condensado algunas épocas, he reconstruido algunos diálogos y he fusionado algunos personajes. He cambiado ciertos nombres, fechas y detalles para proteger la identidad de los inocentes (y de los que no lo son tanto).

Me llamo Patric Gagne y soy sociópata. Soy una madre y una esposa apasionada. Soy una psicóloga que motiva a sus pacientes. Soy de lo más encantadora y le caigo bien a la gente. Tengo muchos amigos. Soy miembro de un club de campo. Doy fiestas para celebrar todas las ocasiones que os podáis imaginar. Vivo en una casa bonita. Soy escritora. Me gusta cocinar. Voy a votar. Hago reír a la gente. Tengo un perro y un gato y, a la hora de recoger a los niños del cole, espero en el coche al lado de otras mujeres con perros y gatos.

A primera vista, soy como cualquier otra mujer estadounidense media. Las redes sociales confirman mi existencia como madre feliz y pareja amorosa con publicaciones casi narcisistas. Vuestros amigos seguramente me describirían como una persona amable, pero ¿sabes qué?

No aguanto a vuestros amigos.

Soy una mentirosa, una ladrona. Soy emocionalmente superficial. Soy casi inmune a los remordimientos y la culpa. Soy muy manipuladora. No me importa lo que piensen los demás. No me interesa la moral. No me interesa lo que me digan. Las normas no influyen en mi toma de decisiones. Soy capaz de casi todo.

¿Os suena de algo?

Si habéis elegido este libro, apostaría a que sí. Vosotros también podríais ser parte de los 15 millones de...

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#sociopatia - #paraleer - #psicologia

14 Preparando viaje a Can Ferrán
lunes, 23 de diciembre de 2024

Día que gira entorno a dar los últimos toques al equipaje, los suministros y los etcéteras diversos, para salir el 24, mañana, a primera hora de viaje hacia el este, hacia Cataluña.
El tiempo está muy revuelto en Bilbao, lo mismo llueve y hace frío y viento, que luce un tímido sol y las calles invitan a caminar y hacer planes.
A primera hora me he visto sorprendido por la clase de brazos con Maite; no me la esperaba y ha disgustado bastante, tanto que al cabo de unos cuantos ejercicios he pasado del tema y me he ido a la ducha y a prepararme para salir a mis propios planes.
Mi objetivo principal del día es ocuparme del coche, comprobar si todo funciona como debe, y aprovechar para darle un lavado y un llenado del depósito de combustible. Y eso es lo que he hecho. Un mini viaje hasta la gasolinera de MegaPark: lavado y combustible. El día amenazaba lluvia y ya se sabe lo que pasa cuando uno lava el coche: pues que inmediatamente llueve, y todo apuntaba en esa dirección. Lo cierto es que ha sido aparcar el coche en el garaje, salir a la calle y comenzar a llover... ¡¡¡por los pelos!!!, pero he librado.
Y con los deberes cumplidos paso el resto del día organizando el equipaje: maletas, comidas, juguetes, etc. En el BM compro bebidas. En mi Chino compro etiquetas adhesivas para colocar debidamente en cada paquete regalo. Y ya en casa me pongo a elegir la ropa, los chismes y todo eso. Para comer: hamburguesas con cebolla caramelizada y un resto de pulpa de tomate; suficiente y de sobra, jeje.
Habíamos previsto llevar a Indi a casa de Esther al terminar la comida, pero todo se ha torcido por culpa del ascensor de la Tata, que estaba averiado, y hemos tenido que posponer esa operación para el propio día 24 a primera hora, antes de pasar a recoger a Tachón a Sani. Un inconveniente, pero sin más. Raquel ha seguido con sus planes de irse de tiendas y acudir a su clase de baile; yo me paso la tarde en casa tan ricamente, con Indi en mi regazo viendo una peli diri...

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#2024puigdalber - #serie - #separacion - #severance

15 En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidada
jueves, 12 de diciembre de 2024

Alexander Watson: «En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidada»

El Holocausto fue la culminación de una historia de violencia que arrancó en el siglo XX, y tuvo uno de sus episodios más salvajes entre 1914 y 1918. Todos los países europeos contribuyeron, en mayor o menor medida, a que tuviese lugar ese primer gran enfrentamiento bélico, pero la idea que ha transcendido es que la responsabilidad fue exclusiva de Alemania y Austria-Hungría. Alexander Watson ha escrito uno de los mejores libros de la Primera Guerra Mundial, El anillo de acero (Desperta Ferro), y lo ha hecho desde la perspectiva de los perdedores, las Potencias Centrales, que vivieron cuatro años enjaulados, sometidos a un duro bloqueo naval que provocó la muerte de cientos de miles de civiles. El plan alemán para ejecutar una guerra relámpago en sólo seis semanas fracasó, pero esa decepción no impidió que los ejércitos germanos y austrohúngaros resistieran un intenso asedio desde varios frentes. Las ansías de los políticos y militares de las dos naciones centroeuropeas por atacar a Serbia, primero, y la descabellada campaña de ataques submarinos a naves enemigas y neutrales, después, provocaron el desmoronamiento de un imperio y una amarga derrota que sirvió de simiente para el advenimiento del nazismo.

Hablamos en Zenda con Alexander Watson del «cheque en blanco» que el káiser Guillermo II le dio a los militares austrohúngaros para empezar la contienda, acerca del error alemán de atacar a los barcos estadounidenses y sobre el macabro legado de odio y antisemitismo que dejó la Primera Guerra Mundial.

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—El planteamiento de El anillo de acero es original. Pocas veces se hace un libro, una película o una serie desde el punto de vista de los perdedores. En el caso de la Primera Guerra Mundial, después de leer su libro, el lector descubre que sabía muy poco de las Potencias Centrales, del Imperio austrohúngaro y...

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#primeraguerramundial - #entrevista - #libro - #paraleer - #entrevista

16 La cima de los héroes, en FILMIN
jueves, 12 de diciembre de 2024

El Teniente Joe Clemons (Gregory Peck) ha recibido la orden de tomar la colina Pork Chop, pues si la tomaran los chinos, entonces, en la Conferencia de Paz de Panmunjum, los negociadores americanos perderían todo su prestigio frente a sus adversarios comunistas. Así pues, las tropas de Clemons entran en combate sabiendo de antemano que luchan para alcanzar un objetivo estratégicamente inútil.

#mini - #cine - #FILMIN - #paraver

17 Almodóvar: variaciones sobre la muerte
jueves, 24 de octubre de 2024

Es cierto que Almodóvar ya no pisa la calle, pero ¿quién la pisa? La calle, no el yo, es la odiosa. Lo que hay que hacer es lo que hace Almodóvar: quedarse en el búnker (una mansión en su caso, un cuartucho en el mío) forrado de colchones culturales hasta que todo esto pase. Es decir, la vida.

Cuando se está fuera de su curso, quedan solo dos diálogos posibles: con la cultura y con el tiempo; o sea, respecto a esto último, con la existencia despojada. Hay una estilización existencial, una simplificación. Queda lo que se ha hecho a lo largo de los siglos para pasar la vida y queda el fin de la vida.

El fin físico, porque hay un fin anterior. Me ha sorprendido que en La habitación de al lado, la nueva película de Pedro Almodóvar (que es de la que estoy escribiendo), se diga una frase que leí en El sexo y el espanto, de Pascal Quignard (no sé si se le ha ocurrido a su vez a Almodóvar, si viene en la novela de la que ha hecho el guion, Cuál es tu tormento, de Sigrid Nunez, o si Almodóvar está citando implícitamente a Quignard): «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino el sexo».

Hasta que se dice esa frase, yo estaba esperando algún encuentro sexual en la película. A modo de despedida corporal de los placeres. Pero no, el ámbito ya es tanático. Las preciosas casas de la película, el precioso hospital, todos con vistas, son ya sarcófagos (coloridos). De sexo solo se habla fuera, en el igualmente precioso jardín: pero es un sexo pasado, como de paraíso pasado. (Se me ocurre otra frase, a propósito de lo que dije al principio: «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino la calle».)

Fuera (además del excurso de la guerra y el del incendio) se habla también de apocalipsis climático, como de muerte global futura. Es la muy comentada secuencia de la turra de Turturro, en la terraza del restaurante campestre, con río. Pero si es una prédica del director, como se ha criticado, este se la toma con ironía, porque Julianne Moore le reprende. Tal v...

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#meta - #cine - #almodovar

18 Un dios pagano, el pueblo donde se crean las ‘fake news’ y la historia de un libro documental falso
jueves, 29 de agosto de 2024

‘The Book of Veles’, del fotógrafo noruego de la agencia Magnum Jonas Bendiksen, cuenta la historia de una localidad macedonia donde se escriben la mayoría de las noticias falsas que se difunden en EEUU. Sin embargo, para narrar esta realidad el artista decidió apostar por la mentira, y lo más sorprendente para él fue que nadie se dio cuenta.

Durante la década de los 2000, tras el lanzamiento en 1999 de El Proyecto de la Bruja de Blair, se popularizaron, especialmente en el cine de terror, las películas de metraje encontrado. Esta tipología, que provenía a su vez de la literatura y de las historias de manuscrito encontrado, consiste en ofrecer al espectador cintas supuestamente caseras o amateur, en las que se rodaron hechos espeluznantes y que son, en teoría, lo único que ha quedado de aquellos que los protagonizaron y grabaron.

Estas películas juegan, por tanto, a inventar algo y hacerlo pasar por verdadero, haciendo creer a quien las ve que se encuentra ante el único documento de un horror que ha logrado acabar con quienes se acercaron a él y que prueba por tanto la veracidad de lo sucedido. Esta técnica cinematográfica se suele usar para películas de falso documental, género que parece una contradicción en sí misma. De hecho, la primera película de metraje encontrado, Holocausto Caníbal, es también un falso documental. Este tipo de filmes presentan hechos ficticios como si formasen parte de una cinta documental, género utilizado a menudo para demostrar una verdad o para darla a conocer al mundo.

Pero, ¿es posible hacer esto con un fotolibro? No solo crear imágenes falseadas, que como sabemos hoy en día es también fácil y accesible, sino lograr que todo el mundo las tome por un trabajo documental real (expertos incluidos) sin siquiera pretenderlo. La respuesta no es solo que sí, que se puede, sino que además es más sencillo de lo que parece, tal y como muestra The book of Veles, la obra del fotógrafo de Magnum Jonas Bendiksen.

El dios d...

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#meta - #fotografia - #veles - #macedonia - #fakenews - #bulos - #libro

19 La Ola de Calor ya está aquí
domingo, 11 de agosto de 2024

Pues sí, se han cumplido las predicciones, que no suelen estar muy atinadas.
El día arranca sin grandes efusiones veraniegas, un día en apariencia normal, pero las informaciones iban en otra onda, así que nos ha parecido inteligente aprovechar las primeras horas de la mañana para salir a airearnos y estirar las piernas; es la idea.
Son las ocho y media cuando salimos al mundo, recién duchados y con ropitas frescas. Bajamos por Iturribide, cruzamos por la calle Sombrerería y nos presentamos en el Ensanche atravesando el puente del Arenal. Nuestro destino es la plaza del Sagrado Corazón; destino propuesto por Raquel, para otear el escaparate de una tienda de sofás que hay por allá, haciendo esquina con la Gran Vía.
¿La tienda? Dos cristales por todo escaparate y un par de escenarios sin mucho interés. ¿Regresamos al barrio?, por supuesto; ahora yo propongo recorrer la calle Rodríguez Arias, de cabo a rabo, o hasta que el calor nos susurre «coger el metro ya», jajaja. Pues nada, calle Rodríguez Arias palante hasta Moyua, al metro. Boca del Karmelo y a casa, sin pausas técnicas ni ná.
Y exceptuando una salida que hago a media mañana para comprar hielo, y en la que a poco me derrito, el resto del día lo pasamos en casa cobijados bajo nuestros ventiladores de techo y acariciados por la frescura que mana del aparato de aire; por cierto que a media tarde Raquel ha observado goteo de agua en la zona delicada de tras la puerta de nuestro dormitorio, por donde transitan los cables y tubos del aire, y todo parece indicar que es debido a la condensación; en fin, esa zona está maldita de siempre, y en algún momento habrá que contactar con expertos para que nos saneen la zona de un modo profesional; en fin otra vez.
La comida de hoy ha tenido espíritu mejicano, la especialidad de la casa, los tacos con cosas ricas dentro. Además Raquel está ansiosa de darle uso a la Air Fryer, jajaja. Guacamole, tomate en daditos, cebolla y pimiento confitados, carne de vaca guisada ...

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#oladecalor - #guachilifú - #airfryer

20 Los libros raros
martes, 30 de julio de 2024

Ya es mucho pedir que usted lea el libro raro. Porque hay libros raros, un reguero de extrañezas literarias que va perfilando el cuerpo de una literatura menor, marginal, totémica que sólo leen unas mil personas en todo el planeta Tierra. Son como hijos tontos, los libros raros. Como sellos que salieron torcidos, monedas, billetes también. Los libros raros, después de los clásicos, son el gran tesoro de la creación literaria. El clásico genera imitaciones; el libro raro, genera silencio. El silencio a veces es mejor.

Hace años, me di a los libros raros y les pongo algunos ejemplos para ir centrándonos. Está el Libro de las preguntas, de Neruda, que son todo versos entre interrogantes; también únicamente con preguntas se escribió la novela El sentido interrogativo, de Padgett Powell. Luego estaba Perec y la banda de OULIPO que escribían siguiendo planos inmobiliarios o combinaciones infinitas de versos ( La vida: instrucciones de uso; Cien mil millones de poemas, Raymond Queneau). Están los libros de David Markson y los Me acuerdo, de Joe Brainard. Libros con las hojas sueltas se han hecho varios, como Composición nº1, de Marc Saporta. Novelas en tres líneas, de Félix Feneon; Centuria: cien breves novelas-río, de Giorgio Manganelli: hay muchos libros raros que parten de la brevedad, del alveolo narrativo. Unos son mejores que otros, claro, no siempre funcionan.

El libro raro aspira, como supondrán, a la genialidad; de ahí para arriba. Se busca hacer un libro único, irrepetible, ya decimos, pero muy sencillo. La casa de hojas, de Danielewski, o La broma infinita, de Foster Wallace, no son libros raros: son la descomunal y enmarañada incapacidad para hacer un libro sencillo y genial.

Sencillo y genial es Me acuerdo, de Joe Brainard. Sólo hay que poner "Me acuerdo…" y acordarse de algo verdadero y bonito de tu vida, y hacerlo durante ciento y pico páginas. Me acuerdo es el mejor libro raro de todos los tiempos, una obra a la altura de Proust.
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#meta - #paraleer - #muertesubita

© Zalberto | enero - 2026