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61 Sábado en calma y meditaciones
sábado, 14 de mayo de 2022

No puede ser de otra manera, después de un viernes salvaje siempre se presenta el sábado con carita de niño bueno, de nenebueno.
He preparado menestra de las buenas, con materiales de primera, frescos y de temporada. Alcachofas, guisantes, espárragos blancos, champis. Una dosis sobreadecuada y unas siestas y descansos sin fin.
Todo muy bien hasta que el móvil de Raquel ha comenzado a sonar mostrando en la pantalla la palabra Apa.

Nota Jesús.-
El rapsoda está enganchado a las quedadas con las muchachas de verbo florido. Parece ser que este sábado la afortunada ha sido de nuevo Francis, la jovenzuela alocada que le ríe las gracias sin mesura.
Se dice que han quedado en el Extremeño a comer, y parece ser cierto. Raquel lo ha confirmado tras una breve charla con Karim; le dice que él se encargará de vigilarle para que se comporte como un caballero.
Pero hete aquí que la llamada arriba mencionada nos ha transportado a otras inesperadas historias de dolores y malestares sin fin.
Al otro lado del espectro se escucha la voz de Francis, «Jesús se encuetra mal, está pálido y tiene mala pinta».
Raquel no pierde un segundo y sale rauda a buscarles. Se los encuentra en la calle, junto al portal del poeta. Está tembloroso e inestable. Francis se despide y padre e hija suben al 5ºE.
Antes de salir al rescate le he recordado a Raquel que se informe acerca de la regularidad intestinal del buen hombre. Ya hemos vivido situaciones de vida o muerte que terminaban en un desenlace inesperado, en un final más propio de la comedia costumbrista que del melodrama romántico. El poeta siempre está estreñido y cuando los días pesan más de lo soportable, el poeta se pone a morir, se pone... a morir. Como en esta ocasión.
Sé que a Raquel le cuesta admitirlo, pero es lo que hay. Podemos, si lo deseamos, referirnos a una situación de estreñimiento poético, o quizás de unos versos contenidos y recelosos. Podemos darle mil vueltas y buscar explicaciones sofis...

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#joshua - #londres

62 Bitacoreando en Jueves
jueves, 28 de abril de 2022

El jueves, ya se sabe, es un día muy complicado, muy dado a proponer sucesos carismáticos.
A primera hora ha aparecido el revisor de la instalación del gas. Yo me temía que viniera el anterior revisor, pero ha habido suerte, en esta ocasión el técnico ha sido otro, uno grandote, y no tenía el perfil tiquismiquis del anterior. Ha hecho la revisión en un pispas y la ha parecido todo ok. Guay.
Seguido de eso me he preparado y he salido a realizar diversos mandados.
En primer lugar me he dirigido a las instalaciones de Akropost en Bolueta para recoger un paquete de AliExpress que no entregaron por no abrirles Raquel la puerta... He ido en metro hasta Bolueta, he recogido el paquete, la minimochila jeje, y he vuelto al metro para bajarme en Basarrate.
La segunda misión ha consistido en presentarme en las oficinas de Correos en Santutxu a recoger dos paquetes. El primer paquete, un bis de los cascos de botón, me ha sido entregado sin pega alguna. Pero el segundo... eso ha sido otro asunto. Se trataba de recoger el grifo de IKEA que Raquel había comprado online; el grifo para sustituir el que está hecho unos zorros en el pueblo. Pero no ha sido posible. Lo de siempre: en Correos son una panda de gilipollas y me han dicho que tenía que llevar una autorización firmada etc. Y me he largado.
Una paradiña en el Piérolas para comerme un bocata de pechuga y a casa.
La comida prevista eran unas carrilleras con patatas. Prevista y ejecutada. Me han quedado muy bien.
Siesta. Raquel se ha levantado con ganas de salir a darse un voltio y lo ha hecho. Al rato me ha llamado: había ido a Correos a recoger el grifo. Y como me ha propuesto que bajara a echar una caña, yo, a pesar de estar muy apalancado, he bajado raudo. Previamente me ha dejado el grifo en el ascensor. El grifo ha costado, por cierto, 69€.
Y nada, unas cañas en el Piérolas con su bocata correspondiente y de ahí al Karlos. Porqué? pues porque le ha llamado al poeta errante y le ha dicho que se pasara...

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#joshua - #akropost - #auriculares - #grifo - #IKEA - #errondaberri

63 Cotidianeidad en miércoles
miércoles, 27 de abril de 2022

He vivido un día con alguna especificad. La novedad ha estado en la sutil angustia que me ha invadido a consecuencia de abrir el melón de la próxima jubilación. Sí. Ha sido iniciar contactos con CC.OO. para preparar el papeleo de la jubilación y comenzar a darle vueltas al meollo que tendré que afrontar por la drástica disminución de mis ingresos a partir de ese momento vital, esperado y levemente temido.
Ya sé que los asuntos de dineros tienen la capacidad de dominar mi pensamiento, produciéndome sudores y malestares físicos variados. Veo venir una temporada en la que me autoasediaré con angustias y temores, una temporada plagada de pérdidas del control mental en la que me veré forzado a poner toda mi experiencia de la vida al servicio de mí mismo.
En fin, la jubilación, la merma, la inquietud.
Ya se sabe que los acontecimientos del futuro siempre siempre siempre nos sorprenden. Así que lo mejor es tranquilizarse y prepararse para esperar.

Otro tema de ayer. César. Mi quinta visita estuvo marcada por el parloteo incesante al que le sometí; no sé la razón, pero me pasa a veces: quito el filtro y hablo sin pausa... hasta que me digo «basta» a mí mismo; ayer me lo dije al abandonar la consulta.
De esta «cualidad» mía me siento incluso un pelín orgulloso. Jejeje.
Al regresar al barrio tras la visita cesariana me desvié al Piérolas a tomar algo con Raquel, que me estaba esperando. Ella volvía también de la consulta anual con su ginecólogo; sin novedad es lo mejor que se puede esperar, como así fue.
Y a casa a preparar la comida. Tocaba menú sencillo: bacalao rebozado y arroz basmati. Muy saludable y digestivo.
Y apalanque.
Unas acelgas para cenar y a la cama a continuar viendo la serie de los últimos días: True Story. La serie del cómico negro famoso y multirrico que se ve envuelto en un cristo descomunal por culpa de su hermano mayor parásito (Wesley Snipe). Bien, emocionante, visible, y corta, pocos capítulos.
Y Joshua...

Not...

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#serie - #truestory - #ginecologo - #joshua

64 Raquel con Jesús al médico
lunes, 25 de abril de 2022

Anda el viejo un poco jodidillo de la cosa respiratoria.
Raquel ha pedido hora con el Dr. Hernández y para allá han ido. Todo en orden. Le ha recetado cosas para lo suyo de los bronquios y ya. Todo como siempre.
El Jesús ha bajado esta mañana a toda leche al LIDL a hacer compras, porque se había quedado sin Baileys, el muy pirata. Se ha subido el carro del LIDL hasta casa... ¡¡¡!!!
Es un figura.
Preparo vainas y pechuga a la plancha. Rico y saludable. Perfecto menú para un descanso al inicio de la tarde...
A eso de las tres nos ponemos en modo siesta, Raquel en la cama y yo en la butaca. Pero suena el teléfono: alguien ha recogido al poeta en las escaleras de la Biblioteca de Bidebarrieta con signos de mareo y palidez sospechosa. Así que Raquel se prepara a toda leche y sale al rescate. Al cabo de una hora regresa: han regresado en taxi y han dejado al rapsoda en su casa, en pijama y acostado; hablo en plural porque también se ha cercado al lugar de los hechos la hija mayor, la Tata, la Esther.
En fin.

#joshua

65 Terín, Jesús y el Vaquero
sábado, 23 de abril de 2022

Más de Jesús.
En esta ocasión Raquel ha organizado quedada en el Vaquero con su tía Terín y con el poeta galán. Y he de reconocer que me he reído un rato. Como le dije a Raquel cuando me anunció el plan, «yo a ese circo sí me apunto, no me lo pierdo». Y fue un circo en el que sólo actuaban los payasos; pero fue suficiente.
Y nos comimos unas rabas...
El bebercio claro que hizo acto de presencia, pero no cruzamos la raya y a media tarde nos formalizamos, cenamos como personas formales y nos acostamos a ver series. Terminamos de ver «To the Lake» (Hacia el lago), una serie rusa apocalíptica muy chula.

#joshua - #terin - #serie - #tothelake - #haciaellago

66 Formalidad en el frente
viernes, 22 de abril de 2022

Se anula Maite por indisposición general.
A media mañana atendemos a Jesús en el hogar, le invitamos a tomar café, y unos chupitines de Baileys... Nos reímos un rato y hubo que largarle, aunque no se quería ir. Ah, y poco a poco se va desentrañando el asunto de la Francisca, Francis, Paquita, etc. No se conocen bien los detalles porque el poeta no suelta prenda, pero de cuando en cuando se le escapan cosas, pues es de natural charlatán, jajaja.
Oing, qué cansino es el rapsoda...

#joshua

67 Comida casera con Esther
martes, 19 de abril de 2022

Un día tranquilo y hogareño.
Llueve y hace frío. Salgo a las compras pertrechado con paraguas y chubasquero. En el BM compro bacalao shrek y material variado.
A eso del mediodía preparo arroz basmati y rebozo bacalao. No lo esperábamos pero he aquí que Raquel llama a su hermana para ponerse al día con las andanzas del poeta y Esther dice que se autoinvita a comer con nosotros; sin problema.
La Tata aparece con unas cervezas y mucho embutido de Pinto. Comemos tranquilamente y nos triscamos unas cuantas birras. Una sobremesa breve y amena, debatiendo acerca del estado mental del rapsoda, y la reunión se levanta poco antes de las cuatro; momento perfecto para Raquel echar siesta y el menda apalanque en la butaca.
Y poco más. Cenamos acelgas con patatas y a las nueve y pico nos vamos a la cama. Un par de capítulos de "To the lake", maravillosa serie apocalíptica rusa, y ya.
Un día sin complejos. Mi tema central gira alrededor de la subsanación de la salida de humos de caldera. Tengo que resolverlo.

68 Viernes de la Santa Expiación
viernes, 15 de abril de 2022

Madruga el poeta y madruga toda la cuadrilla. Pero esta vez madrugamos con ganas, con unas irreprimibles ganas de preparar el escenario y meter al rapsoda en el coche para depositarlo en su casa bilbaina y de seguido regresarnos al pueblo a continuar las minivacaciones de Semana Santa.
Esta historia siempre tiene giros inesperados, o levemente esperados. Pero el cambio de planes respecto al viejo se hizo inevitable, se trataba de vivir o morir. Y una vez regresados al pueblo sin la presencia de Jesús, entonces sí, el tiempo, las horas y los minutos adquirieron el componente vacacional, las sensaciones que el ocio colocan ante nuestras retinas y que nos hacen ver el mundo con un sutil matiz diferente, como más luminoso, o algo así.
Y por fin el relax.
Raquel preparó carne de cerdo guisada con patatas. Una preparación aderezada en la terraza con unas copas de vino y unas cervezas. Una comida que precede a una buena siesta. Una siesta que es preludio de un pasear hasta las tirolinas de Valterria. Unas horas felices sentados en la terraza de Valterria, viendo asomar la luna por sobre Dulla y disfrutando de unas hamburguesas ya anochecido el día.
Un cambio de registro necesario: adiós al poeta, hola a la tranquilidad.

#2022semanasanta - #joshua - #valterria

69 Jueves de pasión en verso
jueves, 14 de abril de 2022

Madrugamos mucho, demasiado.
6 AM: aporreo en la puerta
"El desayuno está listo"
"A levantarse todo el mundo"
De nuevo comenzamos el día peor de lo que terminamos el anterior. De bronca total con el viejo.
Así que con esas sensaciones en el paladar nos vestimos con los atuendos montañeriles y nos vamos a caminar por Paño, por sendero bajo Dulla y regreso por sendero de Pedrosa. Antes de volver a casa a preparar la comida nos echamos unas cañas en donde Radú, tan rícamente.
Después de comer arroz con verduras y pollo, nos echamos la siesta. El poeta andaba dando el peñazo al vecindario y a nosotros también.
Raquel se levanta de la siesta antes que yo y sale a darse un voltio y de paso a buscar a su padre, y tal. Yo me quedo en la cama descansando hasta que escucho unas voces en la sala. Me levanto y me encuentro a Jesús acompañado por unos vecinos, que le traían cogido del brazo: se acaba de dar un piñazo al montar en la bici, al doblar esquina mismamente. Lleva un golpe en la frente y otro más grave en su autoestima, el orgullo herido. Y, claro, los dos ahí, en la sala, frente a frente, entablando un diálogo imposible. Vamos que le doy un repaso, pese a sus intentos de tirar balones fuera, pese a excusas, pese a lo que pese. Al rato regresa Raquel. Como ya nos ha cortado el rollo optamos por no salir y cenar y descansar. El poeta no, el poeta se las pira a dar una vuelta; son las ocho más o menos. Se hace de noche y el poeta no aparece. Quitamos la tele y nos preparamos para dormir; difícil, pero lo intentamos. El poeta aparece a las doce y media, en un estado aceptable, eufórico y satisfecho de sí mismo; Raquel le manda a dormir y le dice que a la mañana siguiente nos volvemos a Bilbao, que esto se ha acabado; él lo acepta de mala gana, intenta colarnos el gol diciendo que él se queda diez o doce días mas, que se las arregla muy bien solo, etc; Raquel le dice que a la cama y a callar, que mañana nos vamos.
Un día intenso, tremendo, de los de ...

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#2022semanasanta - #joshua

70 Semana Santa Poética
miércoles, 13 de abril de 2022

Iniciamos viaje a Santelices a las 13:00, sentados formales los tres en nuestro maravilloso coche Dacia.
Parada en el Crucero a echar un café y un pincho.
Tomamos dirección a Medina de Pomar con la sana intención de comer en la cervecera; pero hete aquí que nos la encontramos cerrada. Así que haciendo cambio de plan sobre la marcha, nos vamos al pueblo con la idea de dejar al viejo en la casa e irnos Raquel y yo a comer donde Radú. Dicho y hecho.
Crema de coliflor, filete Raquel, bacalao con tomate yo, y queso con membrillo. Y a casa a ver qué hacía el poeta.
Y la cosa cambia radicalmente de cariz, pasando de la esperanza en unos días agradables a la amarga aceptación de la nula capacidad del rapsoda en convivir como una persona educada y tal y cual. ¿Qué? Pues toda la casa revuelta como si hubieran entrado a robar. La maleta de Raquel vaciada por encima de las camas. La maleta del viejo tirada en mitad del salón. Las naranjas y manzanas que se había empeñado en traerse de Bilbao desparramadas por la encimera de la cocina. Y todo así.
Raquel monta en cólera y se lía parda. Para desconectar del momento decidimos irnos a Reinosa a hacer compras en el Mercadona y de paso hacer copias de la llave del portal de Santelices (cosa que hice y que fue un fracaso, equivoqué la llave!!!)
Total que hicimos las compras y regresamos al pueblo. ¿Qué hacía el Jesús? Mezclar agua con harina y freírlo en aceite: una delicia según él, el summum de la magia gastronómica, el majar que la humanidad se está perdiendo, toda la humanidad excepto... él.
Moroquil.
Bueno, me da pereza continuar con los minidetalles del resto de este miércoles infructuoso.
Los siguientes días también nos traerán lo suyo, pues con este hombre no hay esperanza de cambio posible.

#2022semanasanta - #joshua

© Zalberto | enero - 2026