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161 Ferdinand Verbiestdomingo, 08 de mayo de 2022  El astrónomo que diseñó el primer vehículo a vapor de la historia en 1672, como un regalo para el emperador de China.
El 9 de octubre de 1623 nacía en la localidad de Pittem (actual Bélgica) Ferdinand Verbiest. De sus primeros años apenas se sabe que estudió en Brujas, Cortrique y Lovaina, humanidades, filosofía y matemáticas. El 2 de septiembre de 1641 ingresó en la Compañía de Jesús, que lo envió a Sevilla para estudiar teología. En la ciudad hispana fue ordenado sacerdote en 1655 a la edad de 32 años. En Roma completó su formación estudiando astronomía.
Lo que Ferdinand quería era ser misionero en Centroamérica, pero la Compañía tenía otros planes para él. El protestantismo estaba mermando las filas de católicos en Europa y la Iglesia puso sus miras en el Lejano Oriente para seguir sumando. Así que el 4 de abril de 1657 se embarcó desde Lisboa con destino China acompañado por otros 35 misioneros y el virrey portugués de las Indias.
Cuando el barco llegó a Macao el 17 de julio de 1658 solo diez de los pasajeros, incluido Ferdinand, seguían con vida. Desde esa fecha hasta 1660 se encargó de la misión de Shaanxi. En ese año fue nombrado ayudante del padre Johann Adam Schall von Bell, que era director del Observatorio Astronómico de Pekín. Sin embargo al año siguiente la situación política derivó en una persecución de los jesuitas, que fueron obligados a exiliarse en Canton, donde falleció von Bell.
Retrato de Ferdinand Verbiest | foto dominio público en Wikimedia Commons En 1669 el emperador Kangxi, que tenía 15 años, fue informado de que se habían encontrado graves errores en el calendario para 1670, elaborado por el astrónomo chino Yang Guangxian (uno de los principales oponentes de los jesuitas). Así que convocó una prueba pública para comparar los méritos de la astronomía china y la europea, en la que debían enfrentarse Yang y Verbiest.
La prueba consistía en predecir tres cosas: la longitud de la sombra proyectada por un... leer más | #meta - #historia - #china - #invento - #vapor
162 El bucle melancólicodomingo, 08 de mayo de 2022 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F9dc%2F000%2F783%2F9dc0007839ecde3ca001b1176bbfa053.jpg) La limpieza étnica sigue en el País Vasco sólo que sin manchas de sangre
Se reedita después de 25 años 'El bucle melancólico', el libro ya clásico de Jon Juaristi sobre el nacionalismo vasco del que adelantamos aquí por su interés el nuevo prólogo escrito por el autor. Transcurridos veinticinco años desde la primera edición de este ensayo, lo esencial de la situación en que apareció permanece como antes, sólo que todo está un poco más limpio. Sin manchas de sangre. Lo que se conoce por país vasco continúa presentando, en España, una planta política heredada, en lo fundamental, de la Edad Media. Aquello que perteneció al reino de Castilla constituye hoy la Comunidad Autónoma Vasca, con el nombre cooficializado de 'Euskadi'. La comunidad autónoma limítrofe, por el este, corresponde a los territorios españoles del antiguo reino de Navarra. Los territorios ultrapirenaicos de dicho reino forman parte del departamento francés de los Bajos Pirineos. Una canción 'abertzale' de los primeros años sesenta del pasado siglo, compuesta y difundida por el médico Michel Labéguerie (1921-1980), natural de Ustaritz y político pragmático que llegó a senador de la V República (francesa) en las listas del gaullismo, contiene los siguientes versos, implícitamente resignados dentro de su irredentismo: "Hemen dela Espaina, han dela Frantzia: / mugaren bi aldeetan dago Euskal Herria" ("Que aquí es España y allí Francia: / en los dos lados de la frontera está el Pueblo Vasco". Pues bien, todo sigue como entonces, aunque la muga sea más permeable que en 1961, incluso en estos tiempos de pandemia.
Habría que plantearse para qué ha servido la «resistencia» nacionalista al franquismo y a la continuidad posfranquista de la opresión nacional ejercida sobre «el pueblo vasco» por el Estado español, tanto en su variante como resistencia «democrática y pacífica» (representada principalmente por el Partido Nacionalista Vasco) como en la de...leer más | #politica - #euskadi - #nacionalismo - #paraleer
163 La rivalidad geopolítica histórica entre Rusia y Turquíamartes, 19 de abril de 2022  | La batalla de Sinop tuvo lugar el 18 de noviembre de 1853 entre los escuadrones ruso y turco en el puerto turco de Sinop, cerca de la costa sur del Mar Negro. Terminó con la destrucción de 15 de los 16 barcos turcos y un devastador incendio en la ciudad. La flota rusa no perdió barcos. Esta fue la última gran batalla en la historia de las flotas de vela y la primera batalla en la que se utilizaron los cañones de proyectiles explosivos Paixhan. Autor: Ivan Konstantinovič, Museo Naval Central, San Petersburgo, Rusia. | #politica - #rusia - #turquia
164 ¿Amenaza que algo queda?martes, 19 de abril de 2022  El Kremlin siempre ha ejercido como herramienta predilecta en su hinterland la diplomacia coercitiva, cuya esencia es el ultimátum, usualmente por necesidades internas e identitarias. El problema de tan agresiva herramienta es que, si no atemoriza suficiente a su víctima, la posibilidad de una guerra se hace cada vez más segura y Rusia solo puede amenazar con una guerra si está dispuesta a llevarla a cabo, de lo contrario dejaría de ser un actor respetable. | #politica - #rusia - #guerra
165 Los Jázarosmiércoles, 06 de abril de 2022  | Los jázaros o jazares (en hebreo, singular «kuzarí» כוזרי, plural «kuzarim» כוזרים; en árabe, singular خزري, jazari; plural, خزر, jazar; en turco, hazarlar, en singular, «hazar»; en griego, χαζαροι; en ruso, xазары; en tártaro, singular Xäzär, plural Xäzärlär; en persa, singular «xazar» خزر, plural «xazarhâ» خزرها; en latín, gazari o cosri) fueron un pueblo túrquico procedente de Asia central. Su nombre parece estar vinculado a un verbo túrquico que significa «errante» ('gezer' en turco moderno).
En el siglo vii, los jázaros fundaron un kanato independiente, el Kaganato de Jazaria o Kaganato jázaro, en el Cáucaso Norte a orillas del mar Caspio, donde con el paso del tiempo el judaísmo se convertiría en religión oficial. En su momento de máximo esplendor, ellos y sus tributarios controlaron buena parte de lo que hoy es el sur de Rusia, Kazajistán occidental, este de Ucrania, una parte importante del Cáucaso (Daguestán, Azerbaiyán, Georgia...) y Crimea.
Los jázaros fueron importantes aliados del Imperio romano de Oriente contra el Imperio sasánida, además de constituir una significativa potencia regional en su momento de máximo esplendor. Emprendieron una serie de guerras, todas victoriosas, contra los califatos árabes, evitando así posiblemente la invasión de la Europa oriental. A finales del siglo x, su poder declinaría frente al de la Rus de Kiev, siendo su imperio absorbido por los emergentes estados eslavos, posteriormente emigraron hacia Europa donde formaron comunidades judías. Pequeños núcleos jázaros sobrevivieron en la estepa póntica hasta que en el siglo xiv las epidemias de peste y las invasiones mongolas los disiparon.
Orígenes y prehistoria
Los orígenes de los jázaros son inciertos. Tras la conversión... leer más | #primermilenio - #jazaros - #caucaso
166 John Mearsheimerdomingo, 03 de abril de 2022  Rusia, la OTAN y el club de los realistas
John J. Mearsheimer es profesor de ciencia política en la Universidad de Chicago, y un conocido teórico de relaciones internacionales. En cierto sentido, es considerado como miembro de la escuela neorealista en relaciones internacionales.
Nacimiento: 14 de diciembre de 1947 (edad 74 años), Nueva York, Nueva York, Estados Unidos
No pasa por su época de mayor popularidad, pero el club de los realistas sigue haciéndose oír en entrevistas y artículos. Su tesis principal es que Estados Unidos, al frente de la OTAN, se dejó llevar por la borrachera de victoria de los años 90 y acabó plantándose en el umbral de Rusia, que solo había bajado la guardia provisionalmente. El peligro estaba claro: algún día Moscú se pondría en pie y recuperaría su espacio, si era necesario, mediante la fuerza. Europa sufriría, y los realistas podrían señalar con el dedo la arrogancia de Washington y espetar: ¡os lo advertimos!
Y la verdad es que lo hicieron. La hemeroteca es terca, y Youtube aún más. Esto decía el politólogo John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, en 2015: «Occidente está encandilando a Ucrania con sus cantos de sirena y el resultado final es que Ucrania va a quedar destrozada. Lo que estamos haciendo, de hecho, es animando a ese resultado». Mearsheimer se refería a las seductoras ofertas que Washington susurraba al oído de Kyiv: sobre todo, la promesa de entrar en la Alianza, precedida por acuerdos de colaboración y por envíos de armas e instructores.
Desde el otro lado del espectro político, Noam Chomsky, también en 2015, hacía la misma profecía: «La idea de que Ucrania pueda unirse a una alianza militar occidental sería bastante inaceptable para cualquier líder ruso», declaró. Este proyecto «no protege a Ucrania, sino que amenaza a Ucrania con una gran guerra».
Lo interesante del club de los realistas es que incluye a fríos halcones de la derecha, como Henry Kissinger o... leer más | #politica - #OTAN - #EEUU - #rusia - #ucrania - #guerra
167 Maldita Torre de Babeldomingo, 20 de marzo de 2022  Los idiomas sirven propósitos instrumentales. Se resumen a códigos organizados a través de los cuales desarrollamos las necesidades gregarias de nuestra especie. Ya sé que la descripción es árida, espesa, no arrebata, nadie se dispondrá al martirio por ella, máxime si comparada a los relatos gestados en cuna nacionalista. Pero se acerca más a la realidad que el mito de la Torre de Babel.
De hecho, el mito es antiguo, pero no hay evidencia de que sus resultados hayan creado problemas a la Humanidad hasta los últimos cien años. Lo dice Eric Hobsbawm para explicarlo en seguida de manera inapelable: los idiomas dejaron de ser lo que las personas dicen o, en sentido más emocional, lenguas maternas, para convertirse en atributo de nación. Fueron mezclados con percepciones – énfasis en ‘percepciones’ –de prestigio, derechos económicos y sociales. Adquirieron, por lo tanto, una capacidad política que nunca tuvieron. En resumen, y siguiendo al historiador inglés, el nacionalismo les otorgó su «carácter explosivo».
Nada de esto hubiera sido posible sin los bulos impregnados en el tejido social por esencialistas de diferente índole. Exponente del marxismo en la historiografía contemporánea, y por ende inmune a simpatías franquistas, Hobsbawm refuta dos de ellos. Primero, la identificación de nación con lengua no es un hecho, sino una invención ideológica reciente. Segundo, la coexistencia de diferentes idiomas en el mismo país, incluso en la misma persona, es la norma histórica. Añadiría un tercer punto: hoy se reivindican derechos históricos para idiomas cuyo cuerpo actual deriva en gran medida de neologismos forjados entre el siglo XIX y el XX, razón por la cual guardan poca relación con sus formas prístinas.
Por todo esto, eché mano de alguna bonhomía para leer en El Correo a Paul Bilbao, secretario general de Euskalgintzaren Kontseilua, defender el euskera como lengua vehicular – léase, hegemónica – en el Pacto Eductivo vasco, firme en su convicción de ... leer más | #nacionalismo - #euskera
168 Sí, la historia ha terminadodomingo, 20 de marzo de 2022  Los críticos son gente con halitosis en el cerebro. La frase pertenece a un conocido músico brasileño, pero seguro que le pasará muchas veces por la cabeza a Francis Fukuyama. Autor de uno de los libros más influyentes de la post-Guerra Fría, el académico norteamericano se convierte en piñata de uso común siempre que brota violencia de larga escala en algún lugar del planeta.
La razón es simple: en un artículo publicado en 1989 en la revista The National Interest, tres años más tarde convertido en libro titulado El fin de la historia y el último hombre, Fukuyama sentenció el término de la historia. Es cierto que los veredictos grandilocuentes suelen llevar a melancolías punzantes, y no sin razón, aunque en este caso el candidato a oráculo merece benevolencia.
Su argumento se basa en la premisa de que la confrontación ideológica en el mundo, y por ende la historia, se saldó con la victoria de la democracia liberal sobre el comunismo soviético. La caída del muro de Berlín, además de romper la escala de Richter de la geopolítica mundial, representó un punto final en todos los debates sobre la forma de gobierno humano. La democracia liberal se había impuesto por méritos propios y el comunismo, el último sistema en retarla, colapsó como los demás sin la más mínima condición de apelo.
Luego vino el 11S y el yihadismo global, el ascenso de China, la gélida primavera árabe y, ahora, la invasión rusa de Ucrania. Colgado de una cuerda en medio del patio y pintado con colores resplandecientes, Fukuyama hace lo que puede para desviarse de los palos.
En este mismo periódico, Joseba Louzao alertó con mucho acierto de la importancia de escritos posteriores donde el autor matiza su tesis y señala las amenazas que siguen presentándose al sistema liberal. Sin embargo, sobre el fin de la historia, Fukuyama podría ser perfectamente el Harper Lee de las ciencias políticas. Un libro le basta.
El fin de la historia y el último hombre no vaticina la desapa... leer más | #fukuyama - #historia
169 El día después del reinicio de la historialunes, 14 de marzo de 2022  La invasión rusa en Ucrania ha vuelto a sacar de paseo a Francis Fukuyama y su propuesta del «fin de la historia» (y del «último hombre», que esta última parte de la formulación siempre se nos queda en el tintero). El propio Fukuyama se ha arremangado y ya ha firmado varios análisis a lo largo de estas semanas sobre la cuestión. En cualquier caso, permítanme que sume mi voz a este largo y caótico debate. Aunque podríamos convenir que, ahora mismo, nos encontramos ante una discusión bizantina entre los defensores del fin del fin de la historia y los que creen que nos encontramos ante el fin del fin del fin de la historia. Y así, entre ideas y venidas, la querella se ha transformado en un trabalenguas artificial que facilita ensamblar columnas como esta con referencias que todos tenemos presentes en el debate público.
Como avezado epígono de Hegel, y tras la digestión que hizo de los planteamientos de ese peculiar pensador que fue Alexandre Kojève, Fukuyama consideró que el régimen político definitivo era la democracia liberal conjugada con el capitalismo: «El punto final de la evolución ideológica de la humanidad y la universalización de la democracia liberal occidental como la forma final de gobierno humano». Aquel libro se publicó en 1992, aunque el origen se encontraba en un artículo que había escrito para The National Interest en el verano de 1989. La Unión Soviética estaba volando por los aires en mil pedazos y Borís Yeltsin alteraba política y económicamente Rusia a golpe de decretos. Y es esa época en la que aún vive, siempre esbozada como tragedia, Vladímir Putin. Lo que, en el fondo, no deja de ser una prueba más de que la propuesta de Fukuyama no iba tan desencaminada.
Ya sea para aplaudirle o fustigarle, Fukuyama ha sido utilizado como un auténtico hombre de paja. La vida intelectual es así: a unos se les perdona todo y a otros no se les pasa ni una. Cada cual utiliza la formulación para arrimar el agua a su molino. Sus críticos han utilizad... leer más | #politica - #fukuyama - #historia
170 La voz de Ayuso y la lealtad de Hirschmandomingo, 20 de febrero de 2022 Curtido en mil batallas y desengaños, Albert O. Hirschman, judío converso de origen alemán, brigadista en España en el verano del 36, publicó en 1970 Salida, voz y lealtad (Exit, Voice and Loyalty). El libro ilumina la crisis del Partido Popular (PP), pues promete dar respuesta al «declive de empresas, organizaciones y estados».
Los miembros de cualquier grupo humano que sean conscientes de su deterioro pueden o bien irse o bien luchar para cambiar su destino: votar con los pies o expresar su descontento. Ambas opciones están moderadas por la «lealtad», pero se trata de una lealtad institucional, la que se debe al grupo o, si se quiere, a «la causa». Cuanto mayor sea el coste incurrido para formar parte del grupo, más influye la lealtad. Además, a mayor lealtad, mayor es el coste psicológico de salir; y más tiempo tarda en aparecer la desafección. Sin embargo, ésta explota muy rápido cuando el declive se intensifica, como ocurrió en Ciudadanos y Podemos, y como puede ocurrir en el PP si se confirmase su caída en intención de voto.
Para Hirschman, el clima ideal para el éxito y la supervivencia de todo grupo es aquel en el que se dan dos condiciones. Por un lado, si cuando los individuos están insatisfechos, muestran cierto grado de lealtad pero no una lealtad absoluta. Además, por otro lado, si la salida es posible pero no fácil, de modo que, en vez de irse, luchen por llevar el grupo al buen camino.
Erramos doblemente: elegimos malos líderes y les damos demasiado poder
Este argumento es aplicable a nuestros partidos, pues tenemos leyes que son poco eficaces a la hora de proteger la discusión dentro de los partidos; y que, sobre todo, consagran un sistema de listas cerradas que concentra el poder en manos de unas direcciones presidencialistas. Más aún cuando se considera que, como muestran las encuestas, los propios votantes prefieren, de hecho, líderes mediocres, lo que genera una autoselección negativa. Erramos doblemente: elegimos malos... leer más | #politica - #ayuso - #casado
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