Muchas morcillas y mucho queso de oveja, en Soncillo muchas nubes negras y muchos anuncios agoreros de lluvias y tardes oscuras. Pero todo va bien. El camino hasta Soncillo recorre laderas y bosques, curvas de tercera y leves rectas de cuarta y quinta. El muchacho carnicero nos ha preparado tres kilos de morcilla y un queso en cuartos, todo en el vacío del plástico y la ausencia de gases inertes. Y una docena de huevos y dos medios kilos de carne para guisar, que este mediodía se va a zampar unas patatas con carne de las que hacen suave almohada para los dulces sueños de sobremesa. Forjado a fuego, MasterChef y El Jefe Infiltrado, qué más se puede pedir. Se pueden pedir montañas de cáscaras de pepitas de girasol y se pueden pedir tortillas francesas y espárragos navarros en conserva de cristal. Se puede pedir un descanso reconfortante inspeccionando los vericuetos de una nueva serie, la publicitada en redes "Mrs. Davies"; ciencia ficción inspirada en monjas androides y en guiones retorcidos, misteriosas situaciones, y personajes al margen de los tiempos históricos; se deja ver; veremos.
Caminata hasta el puente de más allá de Quintanabaldo y hasta atravesar el túnel camino de Dosante El mundo botánico está a tope, saco fotos a todo lo que luce Los jardineros municipales están segando las hierbas de alrededor de nuestros bloques y por toda la calle La Vega Charla con Tachón, me informa que le pagan el mes de vacaciones Comida en casa: arroz con cosas de Raquel Instalación de soportes en la terraza para colgar la bici de montaña de la Tata, primorosamente resguardada bajo una bolsa cubrebicis china Paseo vespertino hasta donde Ascen, luego en el Serio a comprar huevos y hacer risas con Pitxi y cia a cuenta de la derrota por 4-0 del Madrid en Manchester Guardiola Cena en casa a base de sopa de caldo de gallina, con fideos y huevos escalfados, y dos botellas de blanco catalán Un día de satisfacción por las últimas mejoras en la casa del pueblo
IKEA diván de 9:30 a 14:00 Comida en Radú: macarrones y pechuga Breve siesta y charla con Arquitecto Luis Miguel? de temas edificio: canalón desaguando en rampa, ventanas, salidas de humos La fachada ventilada avanza, ya media fachada Los de Elecnor están desmontando las instalaciones provisionales eléctricas, pendientes aún postes y nuestra caja de conexión Cena a base de bonito escabeche, cebolla, tomate y pepinillos, y tortilla francesa
Caminata hasta el puente de más allá de Quintanabaldo y hasta atravesar el túnel camino de Dosante El mundo botánico está a tope, saco fotos a todo lo que luce Comida saludable a base de arroz basmati, pechuga de pollo y lechuga con cebolla Siestón y descanso
Domingo pasado por agua en Santelices. Un voltio con paraguas hasta donde Ascen a comer unas rabas. Unas cañas en la Piscina y a casa a preparar comida. Mientras se cocina se abren un par de botellas de tinto reserva del rico, un Dinastía Vivanco y un Ribera. Y unas cervezas. Y un pedete rico. Yo intento mantener la cordura y al terminar la comida echo el freno y me niego a seguir con el bebercio; Raquel, muy a su pesar, hace lo propio. Y afortunadamente las cosas no se salieron de madre como otras veces.
El tiempo se ha vuelto lluvioso a más no poder, y cuesta hace buenos planes campestres. Así que se nos ocurre ir a Reinosa a dar una vuelta y hacer compras. El plan era Mercadona etc, pero al llegar allá decidimos dejar de lado el supermercado y dar un voltio por el pueblo. Dicho y hecho. Antes de aparcar me paso por la gasolinera a echar diesel y a rellenar el AdBlue, un par de litros largos a los 24.000 kms. Aparco en la calle principal, para estar cerca de la zona comercial y tal. (discúlpese el descontrol de los tiempos verbales, estoy perezoski). Tomamos un pote en el Peñas Bravas y compramos queso y rabo en una carnicería. Sin tenerlo previsto visitamos una deliciosa exposición de artrópodos en la calle principal: una chulada; muy sin buscarlo, muy interesante. De regreso a casa hacemos una parada en Soncillo, que tenían organizado un simulacro de feria de abril... jajaja. Bueno, estuvo levemente entretenido. Y a casa a cocinar el rabo y a descansar y a lo de siempre. Un día lluvioso y frío.
Un día diferente. Rebeca ha organizado una de sus comidas sorpresa para celebrar su segundo aniversario de boda; como es habitual en ella ha hecho todo lo posible para que el sitio elegido fuera sorpresa hasta el último momento. Únicamente disponíamos de un dato, el lugar de encuentro: la estación de metro de Zurbarambarri. Preparamos todo en Santelices para salir de viajecito: el Indi con bien de comida y todo limpio y ordenado, los nenes guapos y recién duchados. Llegamos a casa sobre la una. Dejamos el coche en el garaje y subimos a casa. Raquel sale a visitar a Terín, que le tiene preparada una falda de las suyas para probar y tal. Total que a eso de las dos pasamos a recoger a Esther por Amadeo de Prit y subimos en coche a Zurbarambarri; recogemos en la boca del metro a Jorge y Rebeca y emprendemos viajecillo misterioso. Pero tampoco tanto misterio, el lugar elegido era el restaurante donde celebraron la comida de su boda: el Kate Zaharra. Antes de pasar al comedor hicimos un pase por la bodega a comer jamón y beber vino; lo clásico. Y nada, una comida de postín. Raquel: menestra de verduras Rebeca: garbanzos con bogabante Jorge: sopa de pescado y garbanzos Esther: menestra de verduras Txetxu: sopa de pescado Yo: como Jorge Todos estos primeros platos eran medias raciones Los segundos. Esther, rabo. Los cinco restantes, lubina al horno. Los postres fueron al centro de la mesa: pastel de queso, pastel de chocolate, torrija. Bebimos vino de Rioja y una botellita de cava Laietá, buenísimo. A media tarde Raquel y yo emprendemos regreso al pueblo; el Indi nos tiene sorbido el seso, jajaja. Una celebración sin incidentes ni contratiempos, como ha de ser. Un día diferente y entretenido.
Un día con cero posibilidades de disfrutar de la naturaleza y el aire libre. Hace frío y no cesa de caer una lluvia a ratos intensa. El plan es soportar estos próximos días como podamos... a resguardo de las inclemencias del tiempo tras los cristales del pisito de Santelices. No hay ganas ni de cocinar. Yo aún estoy dolido emocionalmente como consecuencia de la borrachera del pasado martes; me cuesta recuperar mi estado de ánimo habitual, mi alegría y mi frescura; hoy he pasado un día que de ser lo corriente haría que la vida no merece mucho pelearla.
Nota camarilla.- Ima y Pe estrenan coche: un Golf azul celeste de 16 años por 6000 euros. Están encantados, qué bien.