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1 Domingo de cambio de sábanas
domingo, 18 de enero de 2026

Lunes, 8:38; la pereza y el malestar físico me atacan sin piedad, pugnan por derribar mis defensas e inhabilitarme para cualquier actividad, física o mental. He pasado mala noche. Todo parece indicar que Raquel me ha contagiado el virus, el mal, que le ha tenido estos días poseída; cosa que no es extraña dado que estamos todo el día juntos, en casa, sin apenas tomar el aire. El fin de semana Raquel ha sufrido todos los síntomas de una gripe: malestar general, moquera, dolor de garganta, de oídos, de todo. En el caso de que lo mío sea un contagio en toda regla, sólo deseo que mis síntomas no excedan más allá de lo soportable.
Durante el domingo me he dedicado a la lectura y a la pintura digital. Mucha música, mucha actividad intelectual. Estoy leyendo un electrolibro de Emil Cioran construido a base de encadenar aforismos; se lee cómodamente y da que pensar; que me gusta, vamos. "Del inconveniente de haber nacido", es el libro. Al tiempo que leo copio y pego aforismos que me gustan en la típica entrada de notas de estos tiempos. A intervalos de lectura he incorporado otros de pintura a mano alzada y pincel electrostático; el resultado es que se puede ver en lo alto de esta entrada, y confieso que no me gusta gran cosa, o sea, no me gusta nada, lo he guardado por guardar, no por orgullo profesional, je.
Al mediodía, para cumplir con el momento "comida" he sugerido a mi Raquel que no tenía ganas de enredarme en la cocina y ella, rápida y decidida, me ha propuesto comprar un pollo asado en el GozoGozo. ¡¡¡Qué idea más brillante!!!. También ha propuesto cambiar las sábanas, por lo cosa de la contaminación vírica, y tal. En ese punto me he venido arriba y me he ofrecido a poner lavadora y a llevar las sábanas a secar a la lavandería de la calle Santutxu, la de siempre. Dicho y hecho. Sobre las diez meto las sábanas recién lavadas, y húmedas a más no poder, en el carrito y salgo pertrechado de auriculares y lectura.
La lavandería está abarrotada, apenas hay...

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#picassiano - #del_habernacido - #cioran

2 Trump ejecuta una estrategia con tácticas cambiantes pero objetivos claros
viernes, 16 de enero de 2026

Martín Varsavsky

«Los rivales están identificados desde el principio: China, Rusia e Irán. Eso no cambia. Lo que cambia son las herramientas que usa en cada momento»



Donald Trump es probablemente el político más malinterpretado de las últimas décadas. Se le describe como impredecible, caótico o directamente desequilibrado. Ese diagnóstico no solo es incorrecto: es intelectualmente perezoso.

Trump no es errático. Lo que ocurre es que mucha gente confunde cambio táctico con ausencia de estrategia. Y Trump tiene una estrategia extremadamente clara, aplicada de forma deliberadamente flexible.

Una visión simple (y brutalmente realista)
Trump no cree en la política exterior ideológica. No habla de «valores universales», ni de construir naciones, ni de exportar democracia. Su marco mental es otro:

  • Estados Unidos debe dominar geopolíticamente
  • Ganar dinero
  • Debilitar a sus rivales estratégicos

    Los rivales están identificados desde el principio: China, Rusia e Irán. Eso no cambia. Lo que cambia son las herramientas que usa en cada momento. Trump no se casa con métodos. Se casa con resultados.

    Ucrania: presión simultánea para romper el bloqueo


    Desde el primer momento, Trump quiso terminar la guerra de Ucrania. No por compasión, sino por cálculo frío.

    Una guerra prolongada:

  • Desgasta a Europa y a EEUU
  • Empuja a Rusia a una dependencia estructural de China
  • Bloquea comercio, energía y estabilidad global

    Por eso Trump presiona a Putin y a Zelenski de forma alterna. No porque dude, sino porque está probando dónde hay menos resistencia. Es una técnica clásica de negociación dura: presionar a ambos lados hasta que uno acepte que seguir peleando es peor que cerrar un trato. No es ambigüedad. Es coerción estratégica.

    Argentina: apoyo en el momento clave


    Un ejemplo poco mencionado es Argentina. Trump entendió antes que muchos que Argenti...

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  • #trump - #estrategia

    3 El valor de la atención
    1 comentario martes, 06 de enero de 2026

    La advertencia de Johann Hari: "Hemos perdido el superpoder de nuestra especie y no es solo por culpa del móvil"


    Después de haberlo pasado muy mal durante bastantes años, el periodista y divulgador Johann Hari había llegado a la cima. La adaptación de su último libro (Tras el grito) había sido nominada a los Oscar y le salía el dinero por las orejas. Pero él se sentía irritado y ansioso demasiadas horas del día. Era incapaz de leer un libro o de ver una película sin distraerse. Su ahijado, un adolescente con el que no hacían carrera, pasaba días enteros saltando de una pantalla a otra, de una red social a otra, consumiendo compulsivamente vídeos de pocos segundos, porno, mensajes instantáneos, fotos... y todo el fast food que encontraba por las redes.

    Mirarse en el espejo de una persona tan cercana, alguien "inteligente y sensible" que había perdido por completo el control de su vida, motivó a Hari a emprender primero un proceso de desintoxicación digital en un pueblo perdido y después un viaje por todo el mundo para preguntar a los investigadores más importantes sobre un asunto que, al principio, ni siquiera tenía etiqueta. Un problema que ahora, años después, define como la gran plaga de nuestros días: la crisis de atención que sufrimos millones de personas en todo el planeta. Esa creciente incapacidad para sentirse presente en el mundo.

    Los investigadores que consultó Hari explicaron que el problema viene de atrás (nada menos que de finales del siglo XIX) y que se está acelerando a una velocidad vertiginosa, que el detonante no son solo los teléfonos móviles. Y que hay un montón de experimentos en marcha que hacen pensar que podemos combatir eficazmente contra esta "enfermedad de espíritu" si nos lo proponemos. El resultado está plasmado en un libro (El valor de la atención) que ha cosechado los elogios de cientos de personalidades del mundo anglosajón (de Hillary Clinton a Oprah Winfrey) y que fue traducido al español a principios de es...

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    #entrevista - #psicologia - #sociologia - #atencion - #literatura - #elvalordelaatencion

    4 Navidad 2025
    Viaje al Este
    miércoles, 24 de diciembre de 2025

    Son las 5:55. Me cago. Me levanto y preparo café. Hago mis cosas y me siento al PC. Sobre las seis y media se levanta Raquel; tiene aún sin hacer su maleta y se pone a ello; yo lo dejé todo ayer bien preparado y bien controlado, para no estresarme más de la cuenta en las horas previas a iniciar el viaje. Los telediarios informan del tiempo invernal que nos espera estos próximos días y que afectará a las habituales zonas frías de la península; veremos cómo va la cosa, aunque yo siempre soy optimista.
    Son las 9:01 y ya está todo el equipaje preparado en el pasillo; sólo falta cerrar la maleta de Raquel y Raquel en sí misma. El peque me manda foto de lo suyo y ya lo tiene controlado. Preparo un par de bocatas de jamón en barritas de pan integral, para el camino; también llevamos una bolsa de patatas fritas, y otra de almendras a la trufa.
    Son la 10:10 y con lo de Tachón cargado en el maletero, que va a tope, emprendemos ruta; conduzco yo. El coche muestra una alarma en el cuentarrevoluciones del salpicadero: en color naranja una herradura invertida con una exclamación en el centro. Consultamos en el móvil y parece ser que es una alarma de presión baja en los neumáticos. Esto hace que paremos en la gasolinera de Arrigorriaga. La presión está bastante baja en las ruedas del lado derecho; las rellenamos y desaparece la alarma, y la incertidumbre. El viaje comienza de verdad.
    Sobre las doce y media paramos en la gasolinera de Gallur a echar gasofa y una meada. Estirando las piernas nos comemos los bocatas de jamón y sin pausa seguimos con destino Soses, en el restaurante Lo Trull, donde comimos el año pasado.
    Son las 14:45, aparcamos en Soses, en la Travesía del Sindicat. Nos acomodamos en la misma mesa que el pasado año. Menú: Raquel y yo crema de calabaza, Tachón brócoli al romescu, de primeros; de segundos, Raquel entrecot, Tachón salmón y yo Carrillera esofagante (he visto la sombra de la Parca a lo lejos, qué momento); de postre ellos yogur y yo crema potro...

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    #2025dosrius - #2025barcelona - #villamazzara - #soses - #restaurante - #lotrull - #atragantamiento

    5 El 66 y las teorías delirantes
    jueves, 11 de diciembre de 2025

    Cumplo los 66 en un momento de mi vida bastante tormentoso, todo desordenado el panorama como consecuencia de las desavenencias entre Esther y yo, que vienen desde el origen de los tiempos, desde que me hacía sufrir sin contemplaciones cuando en las reuniones festivas se regodeaba sacando a colación anécdotas su pasado en el que "qué bien lo pasamos aquella vez con Rober y Raquel", un mensaje sencillo y muy elocuente, un dardo que me lanzaba cada dos por tres sin una pizca de misericordia y que, en algunas ocasiones, conseguían darme en donde ya no podía controlar mi cabreo y montaba el cirio -recuerdo unas cuantas movidas con este guion: Uncastillo, Santelices, y más.
    Este año no hay contacto entre Esther y yo, y por ende tampoco con Raquel si estoy yo de por medio. Este año hemos reservado mesa en el Kate Zaharra; mesa para dos a las dos y media.
    Hago tiempo saliendo a caminar por donde voy casi siempre. Me llego hasta el puente de Euskalduna y regreso por entre calles, para subir por los ascensores de Solokoetxe, tras hacer un amago de coger el metro en San Nicolás y tener que recular de regreso a las calles al no tener la Barik en la cartera (debí dejarla en el bolsillo trasero del pantalón que usé algún día anterior). En el BM de Garamendi compro lechuga, rúcula, helados, y algo más; cosas para la comida con el peque, el viernes.
    A lo que vamos, al Kate Zaharra. Subimos en taxi. El día es espléndido, como merezco, por supuesto. El plan es el clásico: pase por la bodega a comer jamón y lomo con unos tragos de un Piérolas de medio litro; y arriba nos instalan en una mesa en la zona central, casi en el mismo sitio que la anterior vez que estuvimos la nena y yo.
    El menú, como se puede ver en la factura: menestra cojonuda, sopa de pescado perfecta y medio Rey al horno, insuperable. De postre Un coulant. Bebemos el cava de siempre y yo me pido un solo con una copita de Baileys. Una comida inolvidable.
    Bajamos caminando y pasamos el resto del día en plan...

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    #cumpleaños - #sesentayseis - #katezaharra

    6 Cardo con salsa de almendras
    miércoles, 03 de diciembre de 2025

    Ingredientes (4-6 raciones)

    • 900 g de cardo
    • 50 g de almendras crudas (½ cup)
    • 200 ml de nata para cocinar (¾ cup)
    • 2 dientes de ajo
    • 20 g de harina de trigo (2 tbsp)
    • Aceite de oliva
    • 200 ml del caldo de hervir el cardo (¾ cup + 1 tbsp)
    • Almendras fileteadas tostadas para decorar
    • 4 lonchas de jamón serrano

    Elaboración
    1. Cocina el cardo en abundante agua hirviendo, a temperatura media, con un poco de sal, unos 25 minutos, cuando veas que está tierno. Deja escurriendo el cardo y reserva el caldo de cocción.
    2. Mientras, prepara el crujiente de jamón: coloca sobre un plato llano papel de horno o absorbente, pon encima 2 lonchas de jamón y papel de horno sobre ellas. Tapa con otro plato llano. Lleva al microondas 3 minutos A 800 w. Retira el plato y el papel con cuidado de no quemarte y coloca el jamón en otro plato para que se enfríe y termine de endurecerse. Repite la operación con las otras lonchas.
    3. En una sartén pequeña, pon una base de aceite de oliva y fríe los dientes de ajo sin pelar y las almendras, a temperatura media-baja, hasta que veas que estas están tostadas. Retira las almendras y los ajos. Reserva el aceite.
    4. En el vaso de la batidora pon las almendras, los ajos pelados y un cacito del agua de cocción de los cardos. Tritura bien. Mezcla la nata para cocinar con 200 ml de caldo.
    5. En una sartén amplia, pon 20 ml del aceite de freír las almendras. Cuando esté caliente, añade la harina y cocínala un par de minutos, sin dejar de remover. Vierte la mezcla de nata y caldo caliente e integra. Cuando veas que ha empezado a espesar, añade las almendras trituradas y salpimenta al gusto. Cuando veas que tiene el aspecto de una bechamel ligera, incorpora los cardos.
    6. Sirve los cardos decorándolos con almendras tostadas fileteadas y jamón desmenuzado. También puedes poner algunos trozos grandes.



    Notas
    Si ves que se queda muy espe...

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    #verdura - #cardo - #almendra

    7 Castillo de La Calahorra
    martes, 02 de diciembre de 2025

    En el corazón del Marquesado del Zenete, el Castillo de La Calahorra se alza a más de 1.200 metros de altitud sobre una colina que domina toda la comarca. A primera vista, su perímetro amurallado y sus cuatro torres cilíndricas le confieren el aspecto de una fortaleza defensiva; sin embargo, tras esos muros se esconde uno de los primeros palacios renacentistas que se construyeron en España.

    Mandado levantar a comienzos del siglo XVI por Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, primer marqués del Zenete, el edificio se concibió como un proyecto rompedor para su tiempo: una fortaleza moderna que albergara un palacio de nuevo gusto humanista. La decoración se completó entre 1509 y 1512, reutilizando parte de la piedra de la antigua fortaleza árabe del cerro y recurriendo a materiales y artesanos italianos, responsables de los mármoles, galerías y programas escultóricos del interior.

    El contraste no puede ser mayor: frente a la sobriedad exterior, el visitante descubre patios de mármol, elegantes escalinatas, galerías abovedadas y una rica iconografía de portadas y vanos que hablan del primer Renacimiento en la arquitectura civil española. Esta mezcla de arquitectura militar y estética palaciega convierte al castillo en una pieza singular dentro del patrimonio andaluz.

    A lo largo de los siglos, el enclave ha tenido un papel estratégico en la defensa del territorio y ha sido testigo de episodios clave, como las revueltas de las Alpujarras. Desde sus terrazas, la vista se abre sobre el amplio llano del Marquesado, con la cara norte de Sierra Nevada como telón de fondo, una panorámica que en invierno se vuelve especialmente sobrecogedora.

    El encanto invernal


    La reciente apertura al público del castillo por parte de la Diputación de Granada, ha permitido retomar las visitas de forma organizada. En esta primera fase, el castillo se recorre exclusivamente mediante visitas guiadas gratuitas de unos 40 minutos, en grupos reducidos de hasta 30 pe...

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    #andalucia - #granada - #castillo - #lacalahorra - #paravisitar

    8 Pasteles de repollo y pavo
    domingo, 30 de noviembre de 2025

    Ingredientes

    • ¼ Repollo
    • 300 gr Carne picada de pavo
    • 1 Zanahoria Grande
    • 1 Cebolla
    • 1 cda Salsa de soja
    • 1 Lámina masa quebrada
    • 1 Huevo
    • Semillas de amapola
    • Aceite de oliva
    • Pimienta negra
    • Sal

    Elaboración
    1. Cortamos la cebolla y la zanahoria en juliana.
    2. Las pochamos en un fondo de aceite a fuego medio/bajo.
    3. Añadimos el repollo también en juliana, salpimentamos.
    4. Adobamos la carne al gusto, (ideal con mortero de sal, ajo y perejil...
    5. Una vez las verduras estén bien pochadas incorporamos la carne.
    6. Sofreímos hasta que comience a dorar.
    7. Añadimos una cucharada de salsa de soja, mezclamos y reservamos.
    8. Precalentamos el horno a 180º
    9. Cortamos la lámina en 12 círculos de unos 8/9 cm.
    10. 6 serán las base y 6 las tapas, las bases las estiramos un poco con un rodillo.
    11. Las pinchamos con un tenedor, colocamos en el medio dos cucharadas del relleno bien apretado y haciendo montaña.
    12. Cubrimos con el resto de círculos sin estirar, cerramos bien los bordes.
    13. Pintamos con huevo batido, decoramos con semillas de amapola, horneamos unos 25min o hasta que estén bien dorados y a disfrutar muchísimo...

    #pastel - #repollo - #carnepicada - #masaquebrada

    9 Viernes herético
    viernes, 21 de noviembre de 2025

    No quiero hablar de esto, pero lo haré, aunque con escasas ganas y menos palabras. Habíamos reservado para comer en un chino sito en los soportales de los edificios caros de la plaza del Museo. De camino echamos un pote en el Casilda. Al salir, por desgracia, Raquel hace un comentario relativo a los planes de empapelado del despachito en el que me muestro reacio a meter mano al papel pintado del pasillo cuando sugiere pagar a alguien externo para que venga a hacer las ñapas; en esa línea añade: «y de paso que pinte los techos». Detrás de las palabras viene la indirecta en la que me deja en mal lugar porque siempre pongo pegas a lo de pintar los techos, por el mal estado, por el desmontaje de lámparas, por esas cosas. Raquel sabe todo, pero ella también es imperfecta y tira indirectas que hacen daño. El caso es que me he revuelto y le he dicho que eso suena «viejuno»; me pide que explique eso de «viejuno» y le contesto abriendo de par en par mi capacidad de sinceridad; le digo: «me has recordado a tu madre».
    En fin, cagada vil; es más inteligente estar callado y dejar que haga quien tenga que hacer. Que venga el empapelador, que venga el pintor, que venga el antenista, que venga el perfecto JuanLuis. El dolor que siento cuando cae sobre mi espalda una indirecta de esa índole es de un calibre que no entiende quien no lleva toda la vida sacando adelante las ñapas del hogar, desde las fáciles hasta las difíciles.
    [...]
    El chino en cuestión está cerrado; pero cerrado «cerrado». Con los morros bien puestos optamos por ir al Old Shanghái; las ganas y la alegría ya no están. Al salir del restaurante la nena se despide de mí y se va a callejear sin rumbo; yo bajo al mundo subterráneo y regreso a casa, solo.
    En casa me recibe Indalecio con ese amor tan inmenso que le desborda por los cuatro costados. Me pongo ropa de casa y rompo a sollozar; estoy hundido, sólo quiero que se termine este padecer. Todo por lo de siempre: que Esther me haya cancelado le ha supuesto u...

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    #restaurante - #oldsangai - #tristeza - #dolor - #lagrimas

    10 Pollo con pimentón rojo
    miércoles, 19 de noviembre de 2025

    Una receta típica del este de Europa. Allí se conoce como "Pollo con paprika" o "Pollo a la húngara".
    Ingredientes

    • 4 muslos de pollo
    • 20 g de pimentón rojo dulce
    • 200 ml salsa de tomate frito
    • aceite de oliva
    • pimienta negra
    • 100 ml nata líquida para cocinar
    • 1 cebolla roja picada
    • 3 dientes de ajo picados
    • 2 cucharadas de harina
    • 500 ml caldo de pollo
    • sal
    • sal en escamas

    Preparación
    1. Preparad todos los ingredientes.
    2. Primero, tiráis un poco de aceite sobre los muslos de pollo.
    3. Con las manos, untad bien toda la carne, por ambos lados.
    4. Ahora, salad y pimentad el pollo.
    5. En una sartén con unas gotas de aceite, marcad bien el pollo.
    6. Mientras tanto, podéis ir picando la cebolla y el ajo.
    7. Vigilad el pollo y dadle la vuelta. No lo queremos cocer, pero si marcar mucho.
    8. Cuando tenga este aspecto tan doradito, lo reserváis en un plato.
    9. En el mismo aceite, y si hace falta añadid un poco más, sofreís la cebolla con un poco de sal.
    10. Cuando la cebolla esté dorada, añadid el ajo picado y lo doráis un poco también.
    11. A continuación, ya podéis añadir el pimentón dulce.
    12. Y también la harina.
    13. Ahora, no dejéis de remover durante un par de minutos. La idea es cocer la harina y dorar el pimentón sin que se queme.
    14. Seguidamente, añadid el tomate frito.
    15. Lo removéis bien y lo dejáis hacer un par de minutos más.
    16. Y ahora, añadid a dentro de la sartén el caldo de pollo bien caliente.
    17. Lo saláis.
    18. Con una barilla tenéis que integrar bien la harina, que tenga buena textura. En 5 minutos estará.
    19. Ahora, incorporad de nuevo el pollo a la sartén..
    20. Y lo napáis con la salsa.
    21. Poned la sartén al horno durante unos 30-35 minutos a unos 190 grados. ¡Cuidado! la sartén tiene que ser compatible con el horno (sin plásticos). No hace falta que le déis la vuelta al pollo.
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    #pollo - #pimenton - #nata - #guiso - #horno

    © Zalberto | enero - 2026