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1 Un tiempo nuevo...martes, 17 de febrero de 2026  (escribo el miércoles 18)
Tras el habitual madrugón y el consecuente tiempo de calidad ocupado en revisar mi universo "histórico", preparo todo lo necesario para hacer una hora de ejercicios de "Brazos". Y llueve sin parar. El resto del día, sí, digo "el resto del día", sigue el guión más previsible: una salida por el barrio a comprar comida y un estar en casa ocupando el tiempo en cocinar y descansar el cuerpo pero no la mente. En este plan... Voy a la tienda de Ibéricos con la idea de comprar lomo adobado, como plato proteínico del mediodía, para acompañar a unas acelgas con patatas; pero la idea se va al trastero cuando me encuentro la tienda cerrada por vacaciones hasta justo ese mismo día 17. En ese momento reflexiono y rehago mentalmente el menú: crema de calabacín para aprovechar las verduras que hay en la nevera y tortilla de champiñones, que también están en la nevera y ya sé les ve un poco pasados de fecha. Como estoy muy cerca de la tienda de Mascotas no lo dudo y entro a comprar latitas para Indi, cuatro latitas variadas. Y regreso a casa arrimando mi cuerpo a las fachadas de los edificios. Y llueve. Nada más llegar a casa me pongo a preparar los platos del día, para no estar más adelante apurado de tiempo. Raquel ha salido pronto, a clase de yoga, a las diez y media. Del yoga marcha a Deusto a una cita con Susana, a la una y media, para revisión. Mientras espero a la nena me dedico a retoques en mi web, en aspectos estéticos y de usabilidad; apartados como "alarmas", y cosas por el estilo (hay entrada en sección "webmasters"). Al mediodía llegan dos paquetes con compras online de IKEA, que no abro para que lo haga Raquel, que sé que le mola; sin los focos para el pasillo, dos tazas de cristal color whisky y accesorios para la colocación de la barra de la cortina en el despachito. Con la barriga llena me pido cama; Raquel butaca. Veo un rato uno de los últimos episodios de Andor y no logro conciliar el sueño; por lo que me levanto y m... leer más | #focos - #pasillo - #serie - #fargo
2 El soñador siente el calor paterno y la dulzura del Sol Nacientemiércoles, 17 de diciembre de 2025  Esta agitada noche he abrazado intensamente a mi padre, cuando maniobraba un coche marcha atrás y casi rozo a un automóvil azul aparcado detrás y en cuyo asiento del copiloto estaba sentado mi padre, Manuel. El rostro de mi aita ocupaba la escena, en un plano medio, mirándome fijamente. La impresión me ha dejado paralizado durante unos segundos, pero he reaccionado y he ido a su encuentro. Al acercarme al vehículo azul he observado, levemente sorprendido, que mi progenitor estaba, en realidad, en la realidad onírica, en pie junto a la puerta del conductor. Me he apresurado a ir hacia él y le he estrujado entre mis brazos, dejando un reguero de lágrimas sobre el hombro de su americana azul, también azul. El bigote frondoso y bien recortado, la corbata ajustada al cuello de una camisa del color de los sueños, todo en él era... Él. Un retazo de intensidad absoluta. Seguramente los sueños no significan nada, no hay mensajes ocultos, ni misterios que desvelar; seguramente son las cosas de la arquitectura cerebral, que aprovecha "sus momentos" para poner un poco de orden en el caos de la memoria - la mía muy alterada por consumos reiterados-.
El tiempo: frío y despejado, propicio para caminar hasta el Guggen. Guggenheim: María Helena Vieira da Silva. Cafetería del museo: tortilla, caña, retoques y electrolibro Murakami. BM: champiñones y lechuga. Menú: arroz con pollo, caldo de pollo, champiñones y sofrito; notable. Tarde: lectura hasta terminar "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo"; maravilloso. Raquel: el trancazo está en su esplendor; ella lo combate con Frenadol Descongestivo y Couldina, mientras yo le cubro de mimos y atenciones. | #sueño - #aita - #guggenheim - #vieiradasilva - #raquel - #trancazo - #pajarodacuerda
3 Zafarrancho en el trasterojueves, 16 de octubre de 2025  Un mañana movidita. A primera hora unos abdominales con Maite. Después salgo a comprar dos muslos de pollo para hacer caldo para los garbanzos, la comida del día. Seguido me pongo ropa de batalla y me sumerjo en el caos del trastero, sin miedo y sin ponerme límites, hasta donde lleguen mis ganas; y hay que decir que le he dado un buen repaso, dejando aquello más mejor, jaja. Casi al unísono ha lavado y colgado las sábanas; he hecho el caldo, lo he colado y he puesto en la olla los garbanzos que estaban en remojo desde la noche anterior; agotado he terminado la mañana, por lo que una vez recogida la cocina me he tirado en la cama, con sábanas limpias a ver en la tele un par de capítulos de la serie de M+ «El Centro». Sobre las cinco me levanto y me ocupo de mí mismo: remojo y retoque de uñas de los pies; Indi me mira desde su butaca y cuando regrese Raquel del yoga la estaré esperando con una sopa de pollo, huevo cocido y fideos. | #trastero - #orden - #serie - #elcentro - #uñaspies - #lamisil5ª
4 Susana y la paz del hogarjueves, 25 de septiembre de 2025  El día está señalado en el calendario por un buen motivo, un motivo de peso, una motivación dental. A las 8:30 tengo cita en Deusto con Susana para proceder a colocar las dos piezas cerámicas en sus respectivos soportes metálicos, y ajustar, lijar y medir. Qué nervios. El día es muy otoñal, hace frío y me veo en la tesitura de hacer memoria para recordar qué indumentaria es la adecuada a estas circunstancias climáticas; chambergo de forro azulón -me percato de que el color azulón me atrae sin explicación lógica, quizás porque la lógica no está detrás de muchas de las decisiones, de los pasos que damos en el camino del día a día-, botas marrones OPPO y vaqueros campana herencia de Raquel. Voy hecho un pincel. Monto en el metro escuchando un aleatorio de alguna lista alegrilla, porque lo necesito así, para moverme con soltura por el mundo recién espabilado, como yo. Llego diez minutos antes de la hora y Jaione me hace pasar a la sala de espera. Susana llega después de mí. Cuando todo está listo me hacen pasar al butacón de las penalidades, jaja. Media hora después me reincorporo al flujo de la avenida con dos muelas de cerámica perfectamente colocadas y bien ajustadas; las sensaciones bucales son extrañas, pero positivas, y ya sólo me queda coger confianza y acostumbrarme a tener unos cuerpos extraños en mi delicado cuerpo. Antes de regresar a Santutxu aprovecho que estoy en Deusto para hacer unas compras en el Mercadona. Clásicos habituales: grisinis, requesón y ricota, acelgas, pasta fresca y poco más. Metro y a casa. Relax en el PC; estoy dando retoques y mejoras a la nueva zona del calendario mensual, que aún necesita mucho código y mucha investigación; je. Para comer preparo pasta fresca con tomate y setas variadas del Mercadona; me queda de rechupete, como así atestigua mi niña preciosa. Después me relajo viendo un rato la peli del Hobbit, la primera entrega y después... esto que se puede leer en este momento... | #deusto - #dentista - #susana - #mercadona - #pastafresca - #hobbit - #otoño - #lamisil
5 Brico en la terraza y Corte Inglés a modo de ocio consumosábado, 09 de agosto de 2025  Un día bien aprovechado. Al poco de levantar hemos extendido las esterillas para poner el pensamiento en calma y saludar al día. Luna llena y mente en sintonía. Hay diversos planes, entre ellos comer comida sencilla a base de patatas cocidas y tofu, entre ellos rematar pequeñas tareas de pintura en la terraza, Raquel una mano de pintura color Rojo China a la mesita plegable y yo retoque y restauración en los soportes del toldo mecanizado -la roña no es tolerable como componente estructural, sí acaso como detalle arquitectónico, pero no es el caso-. Con la buena sensación instalada en el cuerpo decidimos darnos una alegría y salir al centro a compras y placeres; compras en el Corte Inglés, donde la nena ha propuesto echar un vistazo a las fundas de colchón para usar una en el nuestro, que se deshace a ojos vista y tomar algo por Ledesma o así. Y todo funciona como un reloj atómico. En la visita a la planta textil elegimos una funda por casi 60€, de calidad superior; de paso, en la sexta, compramos medio kilo de café etíope y dos latitas de vicio gatuno, jeje. Salimos al calor del verano, enojoso y sudoroso, y cruzamos hasta el bar Ledesma, en Ledesma, a echar un zurito con pincho -yo me meto una pulga gigante de pechuga de pollo y Raquel un bilbainito-. Dado que queremos extender más en el tiempo el holgar, Raquel propone coger el metro y tomar algo en el barrio... Metro Santutxu. Ascensor al Carmelo y rabas en el Sorgintzulo; perfecto. Y ya a casa, que no procede seguir dando vueltas a lo tonto. Un poco de vino blanco, otro poco de patatas con huevos cocidos, tofu, queso y aliños orégano, AOVE y más movidas. Una siesta y una felicidad sencilla: una maravilla de sábado, paz y amor. | #mesa - #terraza - #pintura - #soportes - #toldo - #corteingles - #fundacolchón - #poteo - #oladecalor - #sorgintzulo - #ledesma
6 Retoques universo uiddomingo, 20 de julio de 2025 He tocado en varios archivos para mostrar los resultados de picar en tag en uid_default.asp en vez de en uids.asp. Lo mismo es interesante hacer una subrutina con el desglose de los tags, para no tener que ir de archivo en archivo cuando desee modificar. Veremos. | #uid_default - #uids - #proyecto_uid - #UID_Project
7 Guggenheim, Esther y un par de cañasmartes, 15 de julio de 2025  En modo Compendio. Madrugamos un montón: el chaval tiene unos horarios... A las ocho y poco clase de piernas con Maite; todo va poco a poco, pero va. Sin pausa, me pongo ropa cómoda y salgo a caminar por la fresca de Bilbao. Recorro las márgenes de la ría tirando fotos. Cambio de margen por el puente de los jesuitas y entro al Guggenheim apenas pasados unos minutos de la apertura. Mi objetivo es la exposición de Bárbara Kruger en la planta 2. Y lo gozo. Y tiro una montaña de fotos. En esta entrada he hecho una selección de la abundante cosecha; creo que cuando termine de escribir aquí me pasaré por el móvil a hacer una limpieza de material para el olvido. La cosa la enredo un poco yo solo: en la ventana panorámica del bar del museo me pongo cómodo para el momento retoque de las fotos, mientras me plimplo una caña muy sabrosa (3,5€ los muy cabrones). Y también lo gozo. De regreso a Santutxu me doy otra alegría al cuerpo y me meto otra caña en el Beetle. Cuando asomo el morro en la calle para iniciar regreso al barrio, veo a Esther que se aproxima sandunguera hacia donde yo estoy. «Hola, qué tal» «Echamos una caña». Dos, una en el de al lado del Baste y otra a mitad de cuesta de Iturribide. El caso es que a casa llego un pelín tocado, pero sólo un pelín. Aún tengo capacidad para cocinar la comida: guisantes con jamón y tajada de lomo ibérico a la plancha. Por cierto, el lomo (y un sobre de chorizo del guay) lo compré de camino en la calle Tendería, como nota ilustrativa. En fin, que un poco de golfeo pero muy bien. Después apalanque con el señorito y una cena sencilla a base de lomo, que sobraba del mediodía, y pepinos minis con cebolleta y yo un tomate en modo ensalada picoteo; muy bien también. Ya en el sobre comenzamos a ver una serie americana «High Desert», protagonizada por Patricia Arquette; el primer episodio bastante bien, va de zumbadas y drogotas, en ese plan. | #guggenheim - #kruger - #cañas - #esther
8 NAS: sistema de almacenamiento en redsábado, 12 de julio de 2025 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fea9%2F681%2F55e%2Fea968155e89161fc27046c239ba0048b.jpg) Una nube en casa Personalmente, me gustan las soluciones de Synology. Se trata de una marca especializada en dispositivos NAS que cuenta con un sistema operativo muy intuitivo y visual desde el que puedes configurar todo desde un navegador. El menú principal es algo así como un escritorio de Windows, con un menú de inicio desde el que lanzar las aplicaciones instaladas. Estas aplicaciones se instalan desde una tienda de aplicaciones llamada "Centro de paquetes", aunque el propio sistema operativo ya cuenta con muchas soluciones integradas con las que arrancar inmediatamente.
Lo más básico, por ejemplo, es definir carpetas compartidas para que varios miembros de casa puedan almacenar datos y acceder a ellos a través de la red. Así, todo el mundo podrá tener acceso a una carpeta común, pudiendo también crear carpetas privadas para cada uno. De todas formas, eso es a nivel local, y de lo que trata este artículo es de la nube. Ahí es donde entran en juego varias aplicaciones como Synology Photos. La copia de seguridad de fotos y vídeos de nuestros móviles suelen ser el agujero negro que absorbe toda la capacidad de almacenamiento de nuestra cuenta en la nube. La opción gratuita que ofrece Apple para su servicio de iCloud son de 5 GB, un espacio que rápidamente queda desbordado si tenemos en cuenta que los teléfonos más actuales graban vídeo en formato 4K. Google por su parte ofrece 15 GB gratuitos, pero igualmente se sienten escasos si haces muchas fotos y vídeos. En mi caso, pagando la cuota de 2,99 euros al mes para la opción de 200 GB, sólo tuve que pasarme por la web de gestión de almacenamiento de Google One para descubrir que la copia de seguridad de Google Photos acaparaba más del 50% de los 200 GB de mi cuenta. Había que poner freno a eso.
Lo que más espacio consume: las fotos Synology Photos es una aplicación que, una vez instalada en el NAS, te permite realizar una copia de seguridad automática del carrete de tu teléfono. B...leer más | #almacenamiento - #NAS - #nube - #paracomprar
9 Retoques en registros anómalos en BD «zalberto»miércoles, 07 de mayo de 2025 He updateado en em>csd.zalberto para limpiar la vista de los registros cuando se dan al unísono: ♦ anexo="" ♦ copypaste=S Con el SQLyog: UPDATE zalberto SET copypaste='M' WHERE anexo='' AND copypaste="S" La instrucción ha afectado a 204 registros. | #anexo - #copypaste
10 Comemos los del CSDsábado, 01 de febrero de 2025  Sábado con los 50 del CSD. Ahora son las siete de la mañana del lunes 3, los recuerdos son bastante nítidos, pero con ángulos difusos. La comida anual con los del CSD siempre es emocionante, lo mires desde dónde lo mires. El restaurante de este año es elección de Luis. Es el Balicana, en la calle Henao, en la zona de bares y restaurantes, en el meollo vamos. Es un local decorado en estilo muy profuso, con mucha planta artificial y mucho estilo polinesio, como su nombre indica. La hora de cita era a la una en otro garito de por allá, el noséqué; nosotros, más condicionados por mí que por la nena, hacemos aparición pasadas las dos, cuando ya han llegado casi todos y ocupan media calle, en plan manifestación autorizada. El caso es que ha sido buena idea, ya que según cuentan a la una no había ni dios por allí, excepto Luis y algún otro nervioso -básicamente los organizadores, jajaja-. Bueno, que a lo que vamos. El Balicana está hasta los topes. Ocupamos cuatro o cinco mesas grandes. Observo que Raquel se ha instalado en una mesa con la Tocino y Mijavi y que ya no quedan huecos, así que busco con la mirada al grupito de las chicas y allí que me voy. Luis me hace un hueco entre Joserra y Amaia, frente a Cinta y Luis; de puta madre. Y comienza el banquete y el despiporre. La comida es muy aceptable, de las que mejor, si no la mejor; también la más cara, salimos a 60€ por cabeza. Y el cachondeo también es de los mejores, si no el mejor; jajaja. [ Para no olvidar. Uno de los momentos cumbre. Txerra metiéndose en un jardín, con mi necesario aliento, intentando piropear a las chicas, con lo de que el paso de los años no las ha afectado como a los varones, que ellas están guapísimas y en todo caso «un poco menos tersas». Joder qué descojono. Inolvidable. ] Menú. Entrantes. Croquetas de jamón ibérico, excelentes. Gyozas, crujientes y sabrosas. Ensalada de burrata, sin nada que objetar. Pulpo a la plancha, lo más flojo -si decidimos no comer pulp... leer más | #csd - #comida - #restaurante - #balicana - #discobar - #indian
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