6
|
51 Barbacoa, reciclaje de canelones y variadas vainasjueves, 26 de diciembre de 2024  14 enero 2025. Han pasado demasiados días desde que dejé esta entrada en modo «pendiente», y los recuerdos y las sensaciones ya se han amalgamado de tal manera que para darles viva de nuevo se hace más fácil que ser conciso, ser literario en lo posible. El 26 de diciembre ya se sabe que en Cataluña es el día fuerte de celebración navideña, por lo que sea, y en serio: no espere nadie que ahora me dé por investigar detalles de algo potrosamente nacionalista. San Esteban se celebra, pufff. Pero bueno, lo anterior no nos afecta, no a mí al menos. El día tiene ya su agenda bien organizada. Los Ros Gómez no dejan cabos sin atar. El despertar es agradable. Tachón desayuna libro en mano en modo reflexivo (me enorgullece que sea así, mucho además). Raquel y yo nos hacemos un cabecito y picamos algo que ya no recuerdo y que tampoco importa lo más mínimo. El punto fuerte de la mañana es el almuerzo en el jardín, con su barbacoa y su movida guay. Mientras los Franciscos se disponen a encender el fuego, el resto del personal se distrae cada uno a su rollo; Tachón y Charo van con los peques a los columpios; yo salgo a caminar un poco... La mañana está envuelta en una espesa niebla que pinta con los tonos del misterio los campos de Puigdàlber; es todo propicio para tirar fotos artísticas y disfrutar de las sensaciones físicas. Cuando regreso a la casa ya está el fuego ardiendo y las viandas dispuestas en bandejas, condimentadas y organizadas. El menú parece variado, pero no lo es: hay algo de verdura, un pimiento, una seta y una berenjena; y hay bien de chistorra, bien de chuletillas y bien de carnes en general. Lo cierto es que lo pasamos de puta madre; el ambiente mola mucho, es así. Sin mucha pausa, la comida ya nos espera en la mesa. Hay dos cosas a elegir: lomo relleno de algo y canelones rellenos de algo también; yo he pedido canelones, y están buenos; fijo que el lomo también estaba bueno. Una sobremesa tranquila; la foto con las mantas, un acto de obligado... leer más | #2024puigdalber - #barbacoa - #chistorra - #canelones - #vainas
52 Fotos Barbacoa, reciclaje de canelones y variadas vainasjueves, 26 de diciembre de 2024 #2024puigdàlber
53 Un viernes muy de barrioviernes, 15 de noviembre de 2024  Una mañana con más luces que sombras, ¿sombras?, no recuerdo sombras, quizás claroscuros variados. Después de hacer abdominales con Maite me dispongo a comenzar el día más social y civilizado. Me ducho, me afeito y me pongo mono para salir. Primera estación. En la tienda de mascotas compro unos cuantos paquetes Sheba para Indalecio y algún capricho. En la tienda de Ibéricos compro media docena de tajadas de lomo fresco para la comida del día. Segunda estación. En Eroski compro 3 cajas de arena para el arenero de Indi. Tercera estación. En el BM pillo los clásicos del BM. Antes de subir a casa a descargar el carrito recuerdo que tengo pendiente una visitilla a Karim: 5€ en esta ocasión, «es que casi no hay, ya siento». Bueno, esos cinco euros envueltos en papel aluminio me saben a gloria... Ya lo estoy viendo: un fin de semana de lo más psicotrópico, muy albertino él. Así está la cosa, el perejil altera el futuro más inmediato y no hay nada que hacer; Raquel poco a poco lo va asumiendo, pero yo no tanto. La comida. Hoy plato combinado de tres elementos: vainas, puré de patatas y 3 tajadas de lomo. Una bacanal en toda regla. Al poco de terminar de comer Raquel se ha ido a sus yogas y sus tiendas, y a mí me viene bien, como anillo al dedo para pasar una mediatarde de lo más onírica y tal y cual. Esto es lo que pasó, por supuesto.
| #marujeo - #karim - #perejil - #susana - #dentista - #receta - #antibiotico
54 No sé, algo está pasandomartes, 22 de octubre de 2024  Sí, algo está pasando y no sé qué es. Es la sensación que me acompaña desde que el miedo y la desilusión hicieron acto de presencia en mi vida; todas las ideas caminaban de la mano hacia un lugar a la vez oscuro y luminoso, hacia una tierra de promesas sin cumplir, al lugar donde las palabras son el reflejo del pensamiento y donde éste no concede acta de deseo imposible a cualquier sueño... imposible. No he salido de casa en todo el día; no he sentido la necesidad; tengo cosas de las que ocuparme: lecturas, escrituras, ediciones y colores, lienzos en blanco que me murmuran utópicos momentos. Hoy me he centrado en dar salida poco a poco al exceso de vegetales que ocupan la nevera desde el sábado pasado, cuando Ima nos hizo la compra como para toda la semana e incluso más. Tenemos sobreabundancia de vainas, puerros, calabaza, piparras, puerros y tomates; además de pimientos asados, medio queso de Idiazabal, chorizo de Zamora, membrillo casero y nueces. El desafío no es cualquier cosa, este mediodía he cocinado la mitad de los puerros y una buena porción de calabaza, con la aportación de mi cosecha de una patata mediana y un par de dientes de ajo he preparado una especia de purrusalda, como primer plato; de segundo he albardado unos restos de pechuga de pollo que congelé hace unos días con el objetivo de usarlos en un arroz a nuestra manera, pero que han terminado en la sartén bien doraditos y bien rebozaditos. Una comida de menú de calidad, como siempre últimamente. Un chef en ciernes. Para la tarde he reservado unas horas de desfogue creativo. De tres a cinco un apalanque en la butaca dejándome llevar por el zapin; durante unos minutos me he detenido en una película ambientada en los años de la guerra de liberación de Argelia, en la que actuaban Alain Delon y Antony Quinn; original sin duda, parece suceder en un universo paralelo, como en un mundo irreal del que nos somos responsables. A eso de las cinco sale Raquel de casa con destino a su mundo yogui;... leer más |
55 Lunes casero en casalunes, 21 de octubre de 2024  La salida del día se produce a primera hora y me lleva por la cuesta de Zabalbide, la Ribera y el Campo Volantín, hasta donde florecían los tilos de la Cervecera de Deusto; sólo hasta allí por mor de un atisbo de ampolla en mi talón izquierdo, a consecuencia de la ausencia de calcetines (gilipollas que es uno). En Deusto reculo al metro y regreso a casa, no sin hacer antes una parada en la tienda de mascotas del Carmelo y comprar sobres ricos para satisfacer el sibaritismo de mi gatito precioso (que luego me dio una tarde... ufff). En casa me distraigo a duras penas, con ese esfuerzo contenido que a nadie perturba, pero que en mi pensamiento es una algarabía de difícil control. Preparo un puñado de las vainas que nos regaló la Ima el sábado, nadie sabe porqué, y que para más inri están bastante secas y leñosas; en fin. De segundo he descongelado los lirios que compré hace unos días (aquel día que compré merluza, bonito y mejillones); los preparo albardados y me quedan notable alto. Con la barriga llena todos descansamos: Raquel se acuesta a ver tele, Indi se apalanca en su palmerita, y yo me cubro con mantita fina en la butaca a ver tranquilamente una película de cuando el mundo era analógico y en colores pastel: «Pelham 1 2 3», muy entretenida, y con un disfrute especial saboreando diálogos ingeniosos tipo «Aterriza como puedas» o «La jungla de cristal». Las horas hasta la cena... atenciones sin fin para Indi y conversaciones conmigo mismo, palabras para animar la desolación de la vida humana, el sinsentido del dolor y los deseos absurdos. | #dibujo - #pintura - #zalberto
56 Retorno al cuerpodomingo, 20 de octubre de 2024  Siempre siento un cierto temor cuando inicio un «Retorno al cuerpo», un temor a perderme en el camino, jajaja. Comemos un arroz con tomate y huevos fritos, y lo comemos antes del mediodía, para enderezar el cuerpo. Raquel está fatal y pasa la mañana encamada. Yo logro una cierta recuperación después del arroz y me pongo a tope con el orden y limpieza de la casa. Organizo la nevera y todo el tema de las cosas que nos trajo la rubia; puerros, calabaza, coliflor, vainas, piparras, nueces, y pingos en la nevera que se van mayoritariamente a la basura. Paso la aspiradora grande y friego todo. Sin pausa me doy una ducha y me quedo como mucho mejor; iba a decir «como nuevo», pero me ha parecido innecesario exagerar. El resto del día descasando en modo intensivo. A última hora Raquel prepara una tortilla de patatas que nos triscamos con ganas, para dejar bien asentado el cuerpo tras el largo viaje de... «Retorno al cuerpo».
Nota Mendizaleak.- Arantxa y Marian están desde hace unos días en Japón. | #resaca - #arqantxa - #marian - #japon
57 Cogiendo airelunes, 14 de octubre de 2024  Hoy el momento diferencial se produce cuando Raquel sale a primera primera hora hacia la central al encuentro de sus muchachos. Hay quedada para desayunar y se supone que irán todos o casi todos los de la panda (más tarde, de regreso, me hizo la relación de participantes; la pondré, o no, por ahí). No he ido, ¿motivo? falta de interés y además creo que es una ocasión de ésas en las que Raquel merece y, seguramente, prefiere estar a sus anchas y comportarse sin cortapisas albertinas (ya sabes...). Virgi, más tarde, me mensajeó palabras de cariño, jeje. Al poco de salir Raquel me he preparado a conciencia, con su ducha y su afeitado, todo ello sumido en una atmósfera de paz y silencio. Y a la calle a mandados habituales. Unas compras en el BM a primera hora; vainas, zanahorias, calabacines, morcilla, cervezas, leche, ajo en polvo, etcétera. En el estanco un paquete de OMÉ. En la farmacia Frenadol Descongestivo, Dormidina y Gaviscón tamaño Maxi. ¿Menú de mediodía? Lentejas; las verduras en mallas para un posterior triturado, un trozo de chorizo para la nena y media morcilla de Burgos para mí. Me salen bastante bien; menos mal. Raquel llega a las tres; comemos viendo el programa de Arguiñano; Raquel se echa un rato para coger fuerzas antes de ir a su clase de baile moderno, con Irene; yo me apalanco y veo la mitad de una peli de 3 horas y media, Éxodo, de 1960, protagonizada por Paul Newman, una película que me gusta mucho, ofrece una visión de la creación del Israel moderno, una visión. Raquel aparece a las 9 más o menos; he preparado vainas; cenamos y nos acostamos; seguimos inmersos en el universo de Breaking Bad, estamos en el final de la 5ª temporada, a tope de guión, a tope de emoción. Mi cabeza no encuentra el camino de vuelta, se ha perdido, pero no pierde la esperanza. La luz que busco es la que enciende y apaga Raquel; aborrezco las intermitencias, necesito seguridad y una agenda de pendientes vitales con todas las hojas arrancadas, vacía. Per... leer más | #raquel - #presencia - #pelicula - #exodo - #andamios - #patioB
58 Descanso semanal en el Extremeñomiércoles, 14 de agosto de 2024  Con la pereza habitual comenzamos las actividades del día practicando posturitas a las órdenes telemáticas de Maite; por cierto que ayer llegó su hijo Haitz a Castro a recuperar fuerzas y tomar impulso para reemprender sus viajes de amor y desconsuelo... qué carga más pesada, tanto que a Maite ya no le pesa, o eso cree ella... Vale, se terminan los ejercicios de piernas y sin mucha pausa me ducho y salgo a dar un voltio. Solokoetxe, Arenal, Campo Volantín, puente Zubizuri, Corte Inglés, metro Berastegui, casa. La salida necesitaba un objetivo y lo he encontrado en El Corte Inglés: comprar sobres Sheba al muchacho, de ésos que son sus preferidos. La salida ha producido efectos satisfactorios, ha relajado el cuerpo y adormecido el pensamiento; o algo así. 4 sobres he comprado y en el supermercado una botellita de vinagre de arroz; qué molón es el supermercado del Corte Inglés. Para la comida he adelantado el cocineo haciendo tiritas de las vainas, a mi estilo, unas vainas de gran aspecto que nos regaló Nerea, vía Terín. Pero hete aquí que a media mañana Raquel sugiere salir a comer al Oldsangai, y qué se puede esperar de mi respuesta, pues que sí obviamente. Hago reserva telefónica para las dos y media, y me dedico a la holganza total, incluso me acuesto sobre la cama mientras trasteo con el móvil; planazo. En el Oldsangai. Menú habitual de los miércoles; Raquel sashimi de salmón y pollo teriyaki; sashimi de salmón y pato yo. Un caldo blanco llamado Brandán; pendiente de investigación (investigado: es un Godello). En las escaleras de la entrada del chino me despido de la nena y salgo raudo en dirección a mi butaca, o mi cama, o mi PC, pero a mi casa. Raquel se va de tiendas y no aparece hasta allá las siete y media. Cenamos tortilla francesa con tomate aliñado y queso de Burgos en taquitos y nos vamos al catre a seguir viendo capítulos de la 2ª temporada de Breaking Bad. Un buen día, más o menos, salpicado con pensamientos negativos y excesivamente sobr... leer más | #haitz - #corteingles - #sheba - #oldsangai
59 Miércoles otoñal y bricolajeromiércoles, 07 de agosto de 2024  Amanece hoy como ayer, con los montes del Bocho cubiertos por las nubes y con una fina lluvia humedeciendo la ciudad. La sesión con Maite me ha pillado desprevenido... casi nunca conectamos en miércoles; hoy sí. Lo he dado todo, casi con rabia, con ese tipo de rabia que tanto reconozco en mí cuando fluye desde mi interior poderoso; esa rabia. Y al terminar la gimnasia me he lanzado a la calle con el objetivo de comprar un pegamento adecuado para dejar fuertemente unidos los perfiles de aluminio a la pieza en rojo; lo he encontrado en la ferretería del barrio, la mini ferretería, jajaja. Me ha atendido de puta madre, sin dubitaciones innecesarias; 7€. Un pase por Mi Bodega a echar un pincho de tortilla con zurito, otro pase por la frutería para pillar cuatro cosas y charlar con Eguskiñe, que me ha contado que el jueves que viene marcha de vacaciones a La Palma, a la zona de Tazacorte, y que va sola, cada cual con su historia. De vuelta a casa me he puesto del tirón con todo: preparar caldo de pollo para después cocer garbanzos, la comida del día; pegar los perfiles de aluminio; cocinar los garbanzos; colocar los soportes de la balda de cristal; en fin, todo lo de la construcción de la esquinera de la cocina. Mientras, Raquel ha tenido otro día difícil en la oficina, otra vez por culpa de Fernando, el técnico resabiado, el de Aravaca, el que sabe más que nadie pero que no aporta nada útil, sólo mierda. La nena lo pasa mal, incluso ha recurrido al Orfidal, y me da una rabia... A media tarde he terminado de colocar todo el conjunto de esquina, como se puede ver en la foto, y tras preparar unas vainas para cenar por fin me siento un rato ante el PC, después de una ducha reconfortante; por cierto, la caldera nueva funciona de maravilla, qué bien y qué descanso, jeje. | #llovizna - #esquinera - #cocina - #fernando - #aravaca
60 Marianitos en casa de Teríndomingo, 04 de agosto de 2024  Un domingo sencillito. Desde primera hora nos enfrascamos en limpiar y ordenar, a todo trapo, nunca mejor dicho. Entre otras muchas movidas yo le he dado un meneo bueno a mi armario ropero, lo he dejado todo mucho más despejado y ahora tengo control de mis cosas del vestir. Raquel también se ha afanado un montón en dejar su despachito como los chorros del oro, incluso ha lavado las cortinas (le he cambiado los soportes de la barra por otros más manejables que descubrí no hace mucho en el trastero, entre el montón de mierdecillas variadas que acumulo, jeje. Y a media mañana, y tras duchas, afeitados y demás, nos pusimos monos y a casa de Terín, a echar allá unos marianitos; la idea de los marianitos es cosa de Raquel, que aprovecha siempre bien las situaciones, en este caso el hecho de que andaba por casa desde hacía la tira una botella de Martini rojo que nadie quería ni tocar, jaja. Compramos una bolsa de hielos, una barra de pan, y con un cuarto de queso de Idiazábal que nos regaló la Ima, nos vamos a Zabalbide XX, piso 4º derecha izquierda. Terín allí estaba, como siempre, una víctima de sí misma siempre decidida a dar la talla y a dejar el pabellón de los lloros y lamentos en todo lo alto. Pero bueno, sin rodeos dimos cuenta de un par de vasos de Martini con hielo, unas cuñitas de queso y una pizca de pan malo. En fin. De salida a la calle habíamos previsto tomar algo por el barrio, pero entre que hacía calor y que la mayor parte de los bares cierran en Agosto, hicimos revisión de planes y nos pareció mejor idea volver a casa pasando previamente por Telenécora a pillar un par de botellas de Godello Terra do Lobo, o algo así. En casa la comida estaba organizada y con las tareas más arduas adelantadas. Vainas de Nerea, pepino de Eguskiñe, pechugas del BM y puré de patatas del chache. Un banquete para los sentidos, y bastante vino evidentemente. En la sobremesa nos entretuvimos un par de horas viendo a unos cuantos atletas en la clasificación del s... leer más | #terin - #marianito - #godello - #pertiga - #tachon - #pintura - #camionenkioto - #patri
|