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51 Los Jázaros
miércoles, 06 de abril de 2022

Los jázaros o jazares (en hebreo, singular «kuzarí» כוזרי, plural «kuzarim» כוזרים; en árabe, singular خزري, jazari; plural, خزر, jazar; en turco, hazarlar, en singular, «hazar»; en griego, χαζαροι; en ruso, xазары; en tártaro, singular Xäzär, plural Xäzärlär; en persa, singular «xazar» خزر, plural «xazarhâ» خزرها; en latín, gazari o cosri) fueron un pueblo túrquico procedente de Asia central. Su nombre parece estar vinculado a un verbo túrquico que significa «errante» ('gezer' en turco moderno).

En el siglo vii, los jázaros fundaron un kanato independiente, el Kaganato de Jazaria o Kaganato jázaro, en el Cáucaso Norte a orillas del mar Caspio, donde con el paso del tiempo el judaísmo se convertiría en religión oficial. En su momento de máximo esplendor, ellos y sus tributarios controlaron buena parte de lo que hoy es el sur de Rusia, Kazajistán occidental, este de Ucrania, una parte importante del Cáucaso (Daguestán, Azerbaiyán, Georgia...) y Crimea.

Los jázaros fueron importantes aliados del Imperio romano de Oriente contra el Imperio sasánida, además de constituir una significativa potencia regional en su momento de máximo esplendor. Emprendieron una serie de guerras, todas victoriosas, contra los califatos árabes, evitando así posiblemente la invasión de la Europa oriental. A finales del siglo x, su poder declinaría frente al de la Rus de Kiev, siendo su imperio absorbido por los emergentes estados eslavos, posteriormente emigraron hacia Europa donde formaron comunidades judías. Pequeños núcleos jázaros sobrevivieron en la estepa póntica hasta que en el siglo xiv las epidemias de peste y las invasiones mongolas los disiparon.

Orígenes y prehistoria

Los orígenes de los jázaros son inciertos. Tras la conversión...

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#primermilenio - #jazaros - #caucaso

52 Contencioso Silla: día 2
martes, 18 de enero de 2022

Tras los abdominales y las planchas, nos preparamos de un modo muy casual y vamos al garaje a sacar la silla del coche para subirla al trastero: Sin contratiempos.
Aprovechando que estamos vestidos en modo calle vamos al Jarritas a comer un pincho de tortilla con taza de caldo rico.
Al volver a casa vemos a Jesús que camina por delante de nuestro portal en dirección calle Santutxu.
Nos camuflamos contra los edificios y observamos que entra a la tienda de móviles de la esquina, junto a la Inmobiliaria.
Sale, cruza el paso de cebra como para ir hacia arriba, se detiene en la esquina y regresa lentamente a casa.
Todo es muy intrigante. Así que ni corto ni perezoso voy a la tienda de móviles a indagar.
Pecata minuta!!! Me dice el muchacho que ha entrado porque no sabía encender el móvil!!! El muy inútil...

#joshua - #sillaruedas - #denuncia - #trastero - #cartas

53 Poemas sin tinieblas
* Jesús Vidal Gallaga *
sábado, 23 de octubre de 2021

PROLEGÓMENO (a modo de autoapoyo).

Si me preguntaran qué es poesía, abierta y sinceramente respondería que no lo sé, o, como mucho, y convencido de no alterar acertados aforismos de otros poetas, diría que es imaginación, quedándome, posiblemente, tan fresco. Confesado lo cual, no anida mi ánimo intenciones de definir las licencias de los últimos modernismos, sino la poesía nacida de mi inexperta pluma.
Muchos son los que consideran Obra Magna al poema que consta de seiscientos, ochocientos, mil e incluso más versos o versículos. Todo razonamiento es respetable, pero también discutible. Por significarme de alguna manera, me revelo ante el popular “Ande o no ande, caballo grande” nada más lejos de pretender con ello minimizar la magnificencia a que tal o cual poema es acreedor, antes al contrario. No obstante, permítaseme dudar en cuanto a lo acertado de su amplitud. Sabemos, la mayoría por experiencia, que, transcurridos los doscientos o trescientos primeros versos, va decayendo nuestra avidez de lectura - cuando no susceptibles de provocar fatiga- así llegamos, si no al tedio, sí al aburrimiento, y cuando ya imposibilitados de proseguir nos lo saltamos hasta sus cuatro o cinco últimas líneas, leyendo éstas por la simple curiosidad de saber en qué o cómo termina la supuesta Obra Magna. Lo peor de todo, diría el filósofo, es que apenas damos mérito a su autor.
Consecuente con lo ya escrito –principalidad por la que motivo el presente ensayo-, mis poesías, al menos las de este libro, son, intencionadamente, cortas; intencionadamente dispares unas de otras en rima, metro, cadencia, contenido…, e intencionadamente exentas de ornamento retórico y ajustadas, lo más posible, al orden sintáctico del idioma en que pensamos, hablamos y escribimos. Así, pues, y siendo más conciso, estos poemas nacidos de mi pluma en diversas épocas, los aporto en el presente libro con la intención de que conformen una miscelánea. O lo que es lo mismo: dispares entre sí sus respet...

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#jesus - #vidal - #jesusvidalgallaga - #joshua

54 Jantipa y Sócrates
miércoles, 19 de mayo de 2021

La vida de Sócrates tiene un capítulo importante: su mujer.

Nada sabríamos de Jantipa si no se hubiera casado con Sócrates, boda que tendría lugar en torno al 418 a.C. Sócrates era bastante mayor que ella: Jantipa no tendría más de veinte años cuando se casó. Tuvo varios hijos de Sócrates, el más conocido se llamó Lamprocles. Sócrates ejemplifica la contradicción existente entre dos condiciones: la de filósofo y la de hombre casado, según escribió Nietzsche.
Jantipa era famosa por su malhumor y por los escándalos a los que sometía a Sócrates. Cuando tras insultarlo e injuriarlo le arrojó un jarro con agua a la cabeza, Sócrates, acostumbrado a aquella conducta, dijo a los amigos que presenciaban la escena: “Es natural que tras los truenos venga la lluvia”.
Jenofonte la describe como de carácter endiablado y Platón la consideraba paradigma de la esposa chillona e insoportable. Pero, a pesar de su carácter insoportable, era una mujer inteligente y la única persona que ganó una discusión a Sócrates. Ëste llega a decirle a Alcibíades: “Sin ella no soy nada, la necesito para vivir”. Claro que cuando Alcibíades le preguntó cómo soportaba sus quejas e intemperancias, el filósofo respondió: “A todo nos hacemos con el tiempo; te acostumbras al ruido de una polea de un pozo, y al graznido de los gansos”. Aquello entraba en contradicción con las enseñanzas de Sócrates, pero Antístenes, uno de sus alumnos le dijo: “Maestro, ¿cómo tú que nos aconsejas educar a nuestras mujeres, no educas a Jantipa, que es la mujer más inaguantable de cuantas existen, han existido y existirán?”, a lo que contestó Sócrates: “Porque los hombres que quieren ser buenos jinetes, no adquieren caballos dóciles, sino los más furiosos, ya que consideran que si pueden domar a los de tal naturaleza, con mayor facilidad manejarán los demás caballos.
Sócrates tenía cincuenta años cuando se casó con Jantipa, de dieciocho. Aunque la historia la pinta como una fiera, lo cierto es que no debió s...

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© Zalberto | febrero - 2026