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21 Unos comen filetes rusos y otros sushi y curri
jueves, 24 de octubre de 2024

Un día con varias caras; quizás mejor decir que ha sido un día que se ha movido en escenarios un poco dispares.
A primera hora hemos tenido sesión de piernas con Maite; a tope con el cuerpo. Seguido me calzo zapatillas deportivas, bermudas recortadas y me lanzo a la calle a caminar por la orilla de siempre hasta llegar a Sani, en donde hago el regreso en metro. Me he bajado en el BM para comprar cosas que comer; cosas como carne picada y muslos de pollo, cosas como aceite y cerveza, cosas como tortillas de maíz y queso fresco. Y a casa a ocuparme de las cosas de casa.
Para comer he preparado una coliflor y unos filetes rusos; todo muy rico.
Y tras un breve apalanque televisivo y telemático, Raquel y yo nos hemos puesto en modo detectivesco a investigar las posibles causas de los problemas que tenemos últimamente en el wifi de casa. Su colega Fernando le ha hecho una análisis muy exhaustivo y se observan muchos problemas extraños; quizás lo más notorio es que uno de los dispositivos que está conectado, y que consume mucho tráfico, no aparece identificado y no sabemos qué es, pues el resto de los dispositivos están perfectamente localizados e identificados. Barajamos la posibilidad de estar siendo chuleados por algún vecino, más que nada porque no se nos ocurre ninguna otra opción.
La medida que vamos a tomar en las próximas horas es la lógica: inhabilitar esa conexión y ver qué pasa.
Toda esta historia comenzó a dar guerra cuando compramos la tele de nuestro dormitorio y hacía desconexiones de la wifi dada dos por tres.
En fin, seguiremos informando.

Nota viajeros.-
Patxi en el Taj Mahal
La Tocino y la Marian siguen en Japón
Jon comiendo con su hijo Aiur en Piqueras

#caminata - #wifi - #fernando - #tajmahal

22 Tachón viene a comer a casa
viernes, 11 de octubre de 2024

Sesión de brazos con Maite; Raquel no participa porque está como agobiada por temas del curro, lo de los hindús etcétera, y me parece normal, bastante tiene con todo ese follón irresoluble. Mi Raquel no se merece pasar por esas movidas de mierda.
Mi organizo la cabeza para ocuparme de todo lo relativo a la comida de hoy, que es especial porque viene el peque. Aparte de cocinar bonito y mejillones necesito salir a comprar una burrata; Raquel recomienda una tienda en la calle Heros que le dejó prendada, así que para allá que me voy.
Ducha y afeitado. Ropa cómoda, camiseta manga corta y pantalón cargo heredado de Raquel, zapatillas verde claro y mochila verde, mucho verde.
Bajo por camino habitual: ascensores de Solokoetxe, puente del Ayuntamiento, Jardines de Albia y calle Heros. La tienda está en el número 22, pero yo entendí mal a Raquel cuando me dió la dirección y me empeño en buscar la tienda en el número32; mal. Llamo a mi niña y todo queda aclarado. Compro una burrata y una bolsita de piquitos y regreso a casa. Cruzo la ría por el puente de Calatrava y subo al barrio por los ascensores. Una parada en el Bar Maite para echar un zurito y un piti. Antes de entrar al portal compro cebollas, coliflor y pepinos donde Eguskiñe.
Los currelas están montando el andamiaje en el patio B, el que compartimos con el nº50, para darle un lavado de cara y un aislamiento como dios manda; guay.
La comida la preparo con todo el esmero del que soy capaz; por suerte todo queda muy en condiciones, incluso los mejillones me han sorprendido de lo bien que han quedado, tanto que hasta Raquel ha comido con ganas (qué bien). El peque no prueba los mejillones, pero de lo demás no deja ni rastro.
Después de comer aún se queda un rato Tachón en casa, conectado a la UOC haciendo algún ejercicio que tiene pendiente. Raquel se acuesta de la misma: está necesitada de descanso y desconexión; pobrecita mía, está muy mimosa, me dice que mañana quiere ir a hacer una ruta, y propone ...

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#burrata - #tachon - #jamada - #mejillones - #bonito - #andamios

23 «Vivir en zapatillas»
martes, 08 de octubre de 2024

El filósofo Pascal Bruckner: «El apetito de vivir de los años sesenta ha terminado».
El ensayista francés publica «Vivir en zapatillas» (Siruela), una reflexión sobre la abolición del deseo de vivir (hacia el exterior) que se ha extendido desde la pandemia de 2020.



El Renacimiento y la Ilustración anunciaron un tiempo fértil, llevado por la promesa de mejoría. Desde finales del siglo XX entramos en un tiempo estéril y son demasiados los bandos que sueñan con someter a la humanidad a un imperativo de regresión. La aprobación alegre de la existencia, la curiosidad por los mundos extraños, el vagabundeo gratuito se han vuelto sospechosos. Día tras día se inculcan a la juventud lecciones de desesperación aplicada. De ahí el combate feroz que divide a todos los bandos para definir las prioridades: qué es lo primordial, ¿la lucha contra el cambio climático, contra las epidemias, contra el terrorismo o contra la guerra? Bajo el ángulo del miedo, el efecto de estos anuncios es el mismo: la tentación de la retirada para quienes quieren, ante todo, protegerse de los grandes dramas históricos. ¿Cómo extrañarse de que las jóvenes generaciones padezcan pesadillas, no crean en el futuro y corran a refugiarse de cabeza en la madriguera para esperar el fin del mundo? La necesidad de seguridad absoluta puede asfixiar hasta el gusto por los otros. El fin del mundo es, sobre todo, el fin del mundo exterior, es la falta de atracción por la vida común. El apetito de vivir de los años sesenta ha terminado: hay que enfriar lo sublime, reducir las ambiciones, invitar a cada uno a orgías de buenos modales. El deseo de disfrutar de todo lo bueno que la vida ofrece está prohibido o, incluso, condenado como un pecado contra el planeta, la nación, el pasado, la moral, las minorías. De 2020 a 2022 han proliferado en Francia tantos profesores de la depresión, tantos aguafiestas en las ondas dispuestos a echarnos un sermón, a prometernos los peores castigos: ¡habíamos disfrutado mucho...

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#meta - #ensayo - #literatura - #filosofia - #paraleer

24 El Surrealismo también es una actitud
martes, 27 de agosto de 2024

Cada vez me gustan más los días entre semana, o entresemana, y por razones diversas; un motivo fundamental es que las personas en activo laboral suelen estar muy atareadas con sus cosas y eso permite, me permite, dedicarme con cierto disimulo a mis placeres sencillos y un poco vergonzantes, dedicarme a básicamente dejar pasar las horas con actitud de observador imparcial. Hoy martes, por ejemplo.
Para empezar bien el día nada como madrugar una cosa loca, una cosa como las cinco y pico de la madrugada, o de la noche; circunstancia que se la debo a mi querido y admirado gato Indalecio, el pesao de tomo y lomo. Pero me viene bien ese plus de horas inesperadas para instalar mi mente en el universo telemático y hacerlo en un estado próximo al nirvana. Sólo hay que hacer un cálculo sencillo, contar los minutos que van desde las cinco y medio, más o menos, hasta las ocho menos diez, que es el momento en el que distribuyo en el salón todos los elementos de la sesión gimnástica que toque en el día en concreto, o concretamente, jajaja. Es martes, luego piernas, o normalmente, jajaja.
Dejando atrás las palpitaciones y las contracciones llega el momento de decidir en qué emplear el tiempo hasta la hora de comer, y más un día como hoy en el que la cocina corre a cargo de Raquel y su Air Fryer; yo soy el responsable de salir a comprar los ingredientes de los platos del menú, jamoncitos de pollo en este caso. En cualquier caso, salgo al mundo. Mochila verde al hombro me acerco al BM a pillar los jamoncitos; dos bandejas de pollo amarillo con cuatro jamoncitos cada una; y compro más movidas que no vienen al caso.
Inciso. Lo planificado para el tema «recados» está basado en acarrear lo comprado en el carrito de la compra, valga la redundancia; pero hoy no va a ser posible de momento: el ascensor se encuentra en la mesa de operaciones de la séptima planta, siendo debidamente atendido por una pareja tipo «Manolo y Benito», los cuales me informan de la situación "tranquilidad,...

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#Decathlon - #txoznas - #BBVA - #surrealismo - #ZUGA - #tachon - #palahniuk

25 Tomar el control no es posible
lunes, 22 de julio de 2024

Esta mañana he puesto un poco de carne en el asador, buscando alcanzar un punto de satisfacción en las cosas cotidianas; un poco de todo.
Dormir sin ayuda de Dormidina, que ayer me dio un despertar demasiado espeso y desagradable; pretendo olvidar la química y dormir tal cual.
Preparar café y preparar el escenario para la conexión con Maite; las pesas negras llevaban todo el fin de semana colaborando en la tarea adhesiva de la pletina que se despegó el día de la instalación de la caldera nueva, cuando sacamos la nevera de su hueco y no controlamos que no tocara la pletina, un error de bulto que cometimos por simple falta de previsión... culpa mía sin duda. Al dejar la pletina al aire compruebo con cierto alivio que sí se ha pegado y que una vez retirados los restos de cola tiene grandes posibilidades de presentar un buen aspecto, quizás no tan bueno como cuando se instaló de nueva hace ya la tira de años; tiempo al tiempo; el tiempo hace sus estragos sobre todas las cosas, unas veces para bien y otras para mal.
En la sesión con Maite hoy tocaba meter caña a la parte superior. Desde que mi lesión de rodilla ha comenzado a ser un recuerdo, mi estado de ánimo físico ha remontado y me siento con ganas de subir el listón: más peso, más repeticiones, más intensidad; aunque no puedo liberarme del temor a contraer alguna nueva lesión, a doblegarme de nuevo bajo el pulso de un dolor, y en ese plan; pero ahí voy.
Tras cerrar la conexión me he adecentado y me he largado a dar un voltio de los míos; previo lavar la sábana nueva gris y dejarla colgando de la cuerda de la terraza. El día se abre con buenas expectativas climáticas; bermuda vaquera que antes fue pantalón vaquero y camiseta negra de Decathlon, y zapatillas verdes de agua; mochila, visera, y mis cositas íntimas... móvil, cascos, cartera y llavero.
Bajo por los ascensores y las escaleras de Solokoetxe, cruzo el puente del Ayuntamiento y recorro el Campo Volantín hasta llegar al Puente de la Salve. Subo e...

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#pletina - #caldera - #revision - #decathlon - #tachon - #pintura - #camionenkioto

26 Viernes de rodilla andante
viernes, 24 de mayo de 2024

Viernes, ya apenas faltan 48 horas para que emprendamos viaje hacia el Sur. Son las nueve y poco de la mañana, hemos terminado la clase de abdominales con Maite y el día luce plácido y agradable. Mi rodilla teóricamente se está recuperando, pero sólo en teoría porque aún me duele a nada que muevo la pierna; en fin.
Ante la inminencia del viaje a Granada, dedico un rato largo a preparar mi equipaje, mis ropas y calzados. Tras ese rato de concentración y elección, me digo a mí mismo que ya habrá tiempo el sábado para rematar la faena y que es mejor idea aprovechar la mañana para salir a airear mis pensamientos y a ventilar mis emociones. Mi estado anímico es muy luminoso y siento que es una idea realista salir a dar un voltio y poner a prueba mis capacidades locomotoras.
Dicho y hecho; pensado y hecho.
Me encamino al Casco Viejo usando los recién estrenados ascensores de Solokoetxe; mi rodilla es demasiado sensible a todo lo que sea bajar, bien escaleras, bien rampas con cierta inclinación. Una vez en el Casco me animo a entrar en la Plaza Nueva con la idea de echar un pitillo y un zurito, cosa que hago en el exterior del bar que comparte esquina con el Muga; tan a gusto viendo pasar guiris y demás fauna madrugadora.
El Casco está atestado de visitantes foráneos; algunos en grupos comandados por guías locuaces y entusiastas.
Cruzo el puente del Arenal; voy sin destino fijado. En un momento dado me planteo echar un vistazo por el Decathlon, por si surge algo que me venga bien para las vacaciones en Órgiva; y hay suerte.
Me compro dos pares de zapatillas veraniegas, uno de ellos es para actividad acuática, el otro para uso casero (por cierto que éstas son super cómodas).
A medida que avanza la mañana y yo con ella, mi rodilla se amolda a la situación y me permite caminar, con un ligero dolor a cada paso, pero llevadero. Así que me animo a regresar al barrio deshaciendo el recorrido de la bajada: puente del Arenal, Casco Viejo, ascensores de Solokoetx...

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#decathlon

27 El barro es oro en las ruedas
miércoles, 03 de abril de 2024

Susurraba el viejo Sánchez Ferlosio, con barba de pescadero y benjamín de Codorniú, en zapatillas y al alba del madrileño Café Comercial: «Lo más sospechoso de las soluciones es que se las encuentra siempre que se quiere».

#frase - #nacionalismo

28 Raquel en Madrid - Día 3ª
jueves, 22 de febrero de 2024

Día 3º y regreso al nido.
Raquel termina hoy su estancia madrileña. Durante la mañana se ha dedicado a confraternizar con sus nuevos colaboradores, se le da bien tejer hilos invisibles en los que enredar al personal; yo le deseo un éxito total, pero habrá que esperar y ver.
Su tren de vuelta a Bilbao sale a las 17:45; me ha escrito a esa hora más o menos para decirme que ya estaba en el tren; o sea que todo va según lo previsto.
Finalmente la idea de viajar en tren y pasar del estrés aéreo se ha demostrado inspirada. Hoy el tiempo ha dado un giro radical, hemos pasado de unas temperaturas primaverales y unos cielos azules a una tarde de lluvia y frío, y sobre todo un día de vientos fuertes, y ráfagas de ésas que te llevan por delante, de ésas que generan curiosos videos de aviones luchando por aterrizar en Loiu mientras son sacudidos por el viento; un día de tipo estándar «múltiples vuelos suspendidos en Bilbao a causa del viento». Cómo será la cosa que Raquel me ha enviado un mensaje ya instalada en su asiento...
La que va delante mío está hablando con iberia, pregunta cómo tiene que reclamar porque esta mañana ha cogido un vuelo a Bilbao y han vuelto a aterrizar en Madrid, lleva desde las 6 de la mañana queriendo llegar a Bilbao 😱
Qué bien, y más teniendo en cuenta que fui yo el instigador de la opción ferroviaria, por mi aversión a la experiencia aeroportuaria, por toda ella, por el maltrato que las aerolíneas someten a sus clientes, por el trato enajenante, por las colas, por las esperas interminables, por los retrasos sin explicaciones, por el robo a mano armada en los garitos de los aeropuertos, por la posibilidad de perder el equipaje, y, que no se olvide, por la desagradable apretura a la que son condenados los cuerpos mientras dura la estancia en el interior de la aeronave. Es la hostia. un inciso para reseñar mi dominio de la jerga aérea, como se habrá podido comprobar; pero sigo.
El viaje en tren dura demasiado y todos lo...

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#raquel - #madrid - #tren - #2024aravaca

29 Nuevas zapatillas para Tranquing
1 comentario martes, 06 de febrero de 2024

Una maravilla de calzado. 56€
♦Botas ligeras+8000 Tikun color marrón, perfectas para trail running o senderismo para hombre.
♦Tecnología Skintex protección ligera para el agua.
♦Corte de nylon para mayor aislamiento.
♦Entresuela de gran amortiguación.
♦Suela de goma con taqueado de buena tracción en montaña.
♦Corte mid-cut de mayor ajuste y protección.

#calzado - #zapatillas - #tranquing

30 Entrecot en Soncillo
sábado, 03 de febrero de 2024

Mucho frío aquí, en Santelices. Aunque había planeado subir a Paño e incluso a Dulla, la realidad del helador ambiente me ha hecho reformular mis intenciones y rebajar las expectativas: mucho apalanque y poca actividad física, o ninguna.
La mañana se ha organizado entorno a la salida a matar el tiempo en Medina de Pomar y la reserva de mesa en El Desván en Soncillo para comer lo habitual allí, el entrecot a la plancha de hierro al fuego; y sus champiñones y sus pimientos de Padrón, que unos pican y otros no.
Y así ha sido todo lo anterior. Hemos dado unas vueltas por entre las botas y zapatillas, buscando sentir una atracción especial por algún calzado; y a mí me ha pasado con unas zapatillas de senderismo muy chulas, pero que tenían números que eran el mío, el 43; una leve decepción. EL caso es que al rato me he metido en la red a buscar las zapatillas y las he encontrado, y además a un precio considerablemente mejor: en MedinaPiel costaban 89,99 y en la red las he pillado por 56; una diferencia tremenda!!!
Y de MedinaPiel al bar tienda de al lado a echar un par de Mencías con bocadillitos de atún con pimiento rojo y una media tabla de queso; superior. Mi encía me molesta aún...
De camino a Soncillo, por la carretera que sube al Portillo de Manzanedo, la que une Incinillas con Soncillo, he repostado gasóleo en la gasolinera que está enfrente de FerNorte. A tener en cuenta; además tiene bar tocho.
Soncillo.
Mesa para dos y a comer; lo dicho: carne a la plancha y entrantes. De postre un café solo con copita de crema de café... mmm qué rico!!!.
A casa a pasar el resto del día de la mejor manera posible, mucho apalanque en la cama y cenar yogures de sabores.

Nota curiosa.-
Al salir esta mañana de casa para coger el coche, me he encontrado tirado sobre la hierba, junto al portal, un móvil plegable Samsung, que al fisgonearlo hemos comprobado que pertenece a una niña colombiana que vive con su familia desde hace pocas semanas en el piso de B...

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#202401santelices - #medinapiel - #soncillo - #restaurante - #eldesvan

© Zalberto | marzo - 2026