¿A quién escribir? A quien me ame. O cartas al azar, escogiendo un nombre de mujer en las líneas atrofiadas del listín. He aquí el método perfecto, una manera indolora (inocua) de amar sin ser correspondido... como todas las demás. Los que necesitan amarte exigen una especie de pasión incontrolada y supradimensionada, dedicación plena y gastos de transporte por cuenta propia (sueldo a convenir, salario mínimo, vacaciones pagadas, contrato fijo). Por eso te vuelves retraído, pones un buen disco de plástico, un LP, en el plato, te colocas los cascos, subes el volumen y te dejas llevar. Entonces ____ te mira con cara de mala hostia: ¡ qué le puedes hacer ! es la vieja historia, siempre lo mismo. Pasas de página y continuas. |