 Las 5:05, comenzamos. A las 9:30 nos vamos a Sani por la margen derecha. Al inicio del regreso, en Sani, nos encontramos con R., que está estupenda, mejor que hace unos años -me comenta que lleva un par de años sin fumar... ah, eso era-; lleva en su regazo una perrita muy mona. Regresamos parando en el BM de Sarriko a comprar tarrinas con gelatina de las que le entusiasman a Indi, y subiendo al metro en Deusto, en la Avenida del Ejército le pese a quien le pese. Salimos a la superficie en Santutxu, en el Carmelo. En casa. Nos ocupamos de las tareas más deliciosas de cada día, las cotidianas, como su nombre indica. La colada la tenemos que quitar del tendedero porque se ha puesto a llover en serio; me ayuda Raquel. La comida del día es de sencilla elaboración: la crema de berza que aún nos quedaba en la nevera; los champiñones que compró Raquel en el LIDL, para acompañar a... una pechuga de pavo a la Air Fryer. Poco trabajo y buena digestión. Recogemos el asunto y cada cual a su relax. Raquel... ni idea; yo a la cama a escrolear un rato y a dormitar tan a gusto. Nos incorporamos a eso de las cinco, cuando sale Raquel a sus yogas y sus cosas. Nos instalamos en la butaca y continuamos con la lectura de "Filosofía del budismo zen" de Byung-Chul Han, un placer y una gran concentración. Estoy maravillándome con la experiencia de los haikus. |