ralentí
martes, 24 de marzo de 2009

arrancar no creas que es fácil, hazme caso, no es fácil, te lo dice uno que se pasa la vida arrancando

¿porqué tanto arranque? por la misma razón por la que hay otras tantas paradas, momentos de reposo

la cuestión casi siempre tiene que ver con el enfoque, con la perspectiva

yo percibo la realidad y la interpreto: en ese acto entran en juego todos mis fundamentos sociales y todas mis cualidades psíquicas; son yo y no hay manera de percibir desde otro ángulo; por este motivo, los deseos de cambio y/o de alteración de los sentidos necesariamente han de venir por los angostos conductos de la experiencia, la repetición y el dolor

planificación, palabra clave
planificación en permanente lucha contra la improvisación
planificación vs caos

ahí, ahí hay que poner el acento
la psicohistoria
la psicorealidad

[...]


Esta mañana el tiempo continúa siendo estable. En el cielo se intuye el foco solar por entre las nubes grises y blancas, blancosucias... Mis horas pasan, ¿pasan también tus horas?

Raquel está planificando el fin de semana; quiere ir a Santelices [iremos], yo también. Es preciso que reorganice mi horario del viernes; no aventuro grandes resistencias, no al menos resistencias exteriores. Es probable que Joseba ponga un rictus de «no me parece nada bien, es más, creo que abusas». Yo lo sé, y no paro de preguntarme «¿abuso de quién, o de qué?». Como habrás ya imaginado, a mí sus rictus no me paralizan, son una medicina de muy corto alcance [medicina meditativa]

Acaba de llamarme Mikel; dice que ya ha plataformado el ordenador portátil de Raquel, el que le va a regalar a Inma. Mikel es un friki de las artes disuasorias, es un maestro de la simulación. Le he dicho que este fin de semana nos vamos al pueblo, que, por tanto, no habrá comida familiar en Zabalbide. Así que traerá el pc cuando mejor le venga [como siempre]. También me ha comentado que tienen que llevar el coche a arreglar un intermitente que no luce; ya atisbo la razón: que tienen que pasar la ITV [jeje]

¿Qué te parece mi visión simplificada de las cosas? Es mi viejo estilo; el cambio es un proceso, no un nacimiento impulsivo. Las maneras adquieren matices, sin más.

Estos días atrás Raquel y yo comenzamos a urdir una visita al Guggenheim, para impactar con una muestra de la obra de un artista chino [el nombre lo pego en otro momento, que he de buscarlo]. No es tan sencillo encontrar un hueco en nuestras apretadas agendas; además, a ninguno de los dos nos agrada la idea de perder ratos: el tiempo libre hay que saber administrarlo con sabiduría, es nuestro bien más preciado. Pero no hay problema, la semana que viene tendrá días que tendrán horas que tendrán ratos que servirán perfectamente para realizar nuestros propósitos [que no son ¿o sí? demasiado pretenciosos].

El chino se llama Cai Guo-Qiang y la muestra lleva el nombre «Quiero creer». Estará abierta hasta el 6 de setiembre.

#guggenheim

© Zalberto | enero - 2026