A mediodía vamos a IKEA a mirar lámparas básicamente. Compramos una lámpara de pie muy cromada y regulable; en principio pasa el examen de ingreso, veremos si pasa el período de pruebas. Compramos una lámpara de mesa para la entrada; no sirve, cuando está encendida se ve muy oscura y el interior produce muchos reflejos molestos. Decidimos cambiar la pantalla. Queda pendiente. Compramos cortinas nuevas rosa pálido para sustituir a las cortinas blancas del cuarto de Raquel; quedan bien; veremos. Y compramos pijadillas IKEA: tablas de cortar flexibles para reponer, cojín para silla verde, servilletas de papel, y quizás algo más que no recuerdo. Al terminar las compras derechos a casa: los bares están chapados desde el sábado... |