Al poco de levantarme me subo a la elíptica durante casi una hora: palizón palizón. A media mañana viene Esther a cortar el pelo a Raquel. Seguido subimos a casa de Jesús a colocar lámpara en la cocina. Nota Jesús.- Ahora reclama su taladro, una joya de la mecánica... Fin nota.- Mediodía. Los tres echamos una caña y un pincho en el Errondaberri. Esther a la una y media tiene que recoger a Lola en el veterinario, que anda pachucha, los análisis de sangre le han dado un poco ful. Compramos un plástico para cubrir de 4x5 y nos vamos a la casa de la Ima a llevarnos las sillas a Arrankudiaga. Dicho y hecho (y golpecito en la puerta izquierda trasera por culpa de la puta silla de ir a cagar... brrrr). Dejamos las sillas en Arrankudiaga, echamos un botellín y regresamos a casa. El resto de la tarde haciendo el zángano. |