 Arranca el día con la tranquilidad de un buen descanso y un sueño reparador. Corte de pelo. Afeitado. Tratamiento uñas de los pies. Maqueado total salgo de casa con mi novia, hemos quedado en Erandio a eso de las dos del mediodía y nuestra participación en el ágape consiste en llevar un par de kilos de chipirones en su tinta que tenemos encargados en la Oka. El plan se lleva adelante con éxito. A mitad de camino, a la altura de Ledesma comienza a llover con bastantes ganas, las suficientes como para que hagamos carreritas con el culo pegado a las fachadas de los edificios, con, eso sí, las obligadas paradas técnicas para reponer fuerzas por el camino. Metro en Moyua destino Erandio. En Erandio también chispea. Al llegar a la casa de Jorge ya están allá la Tata y Jesús, con Lola; al rato llegan Berto, Txetxu y Rebeca. Todo fluye. El bebercio fluye. Langostinos, gambas, anchoas, croquetas, espárragos, etc etc etc y chipirones. Cerveza, albariño, cava, gintoni y otras variedades alcohólicas. Se canta, se baila, se ríe. Lo cierto es que lo pasé de cine, en serio. A eso de las diez de la noche se da por finalizada la función, todo el mundo a su casa. Rebeca y Txetxu se llevan a Jesús y Raquel en su coche y yo salgo pitando a coger el metro. Casualmente llegamos todos al tiempo al pìe de casa. Jesús sube a su casa y nosotros a la nuestra. Y reposo, relajación, televisión y petas. Raquel roncando feliz. [de madrugada hacemos un poco de ruido...] |