Un día intranscendente, lastrado por una puñetera muela vieja que dentro de una semana será víctima de una endodoncia y pasará a formar parte del conjunto de "muelas de Alberto que están desvitalizadas [x]". De momento todo se reduce a esquivar el dolor, a minimizarlo. No he salido de casa en todo el día. Raquel intenta ocuparse todo, pero le falta práctica. Pone interés, hace recados pelín caóticos y cocina de aquella manera. Además, intenta ser complaciente y cariñosa, y lo que transmite es ansiedad y preocupación; ayudar... ayuda poco, jajaja. La noche ha sido buena, sin dolor, plácida, una gran dormida. Guay. Veremos. |