 Viaje de un tirón desde Bilbao hasta Benicassim. Por la AP-68 hasta Zaragoza y a partir de allí por la N-232, la nacional que une Cabañas de Virtus con Vinaroz. Pasamos por Híjar, Alcañiz, Morella, la Sierra de Toro; una gozada. Esa región, la Matarraña, queda anotada en la memoria, para posteriores excursiones. Un bonito viaje. Llegamos a Benicassim a las cuatro y media pasadas. Nos vino a recibir Víctor, el hijo de los propietarios; resultó ser un muchacho bien parecido y simpático. Y el apartamento? El apartamento muy muy coqueto. Una terraza enorme, con vistas al mar; una decoración sencilla y acogedora; todos los elementos necesarios en la cocina; buenos armarios; y lo mejor... el precio.
Tras descargar el equipaje, excepto el colchoncillo y las sillas plegables, hacemos pase por el Mercadona de frente al Bonterra y nos aprovisionamos de lo necesario. De regreso al apartamento, desempacamos todo y distribuimos las movidas por los armarios y cajones. Y a investigar el entorno... Paseo por la orilla de la playa hasta el Voramar. Un par de cañas en chiringuitos y vuelta a casa a preparar la cena: lomo a la plancha con champiñones, espárragos verdes y tomatitos cherry; super bien. Cena en la terraza con botella de Barbadillo y un par de petitas.
El objetivo es relajarnos y recuperar la motivación, la alegría y el disfrute de las cosas cotidianas. En ello estamos. |