Día sencillo, preparando los trastos para salir el sábado a primera hora en dirección a Torrenueva, al Hotel La Caminera, en el que Raquel ha reservado una habitación superior y en el que pasaremos una noche de descomprensión antes de regresar a casa. Son muchas cosas las que hay que recoger y limpiar y organizar, y a ellas me pongo con esmero, mientras dejo un poco al margen a Raquel, que ella tiende a estresarse con esas movidas. Último baño de la temporada en la piscina de José Antonio, y últimas atenciones a Soplillos, el pobre... Y nada más especial que contar. |