Día intermedio
lunes, 08 de agosto de 2022

Pausado y relajado.
El metalero ha estado midiendo la terraza para cambiar la barandilla.
Comida casera y siesta prolongada.
Los cuatro mamamos aburrimiento a manos llenas.
Esto tiene poco sentido.
Esther ha sacado su cara furiosa. Parece ser que Jorge ha cruzado la línea roja al pararle los pies cuando en algún momento se la va un poco la pinza y le bufa más de la cuenta. El caso es que se ha largado a no se sabe dónde... ¿a caminar? lo dudo.
Y nada, que Jorge y yo salimos a echar una caña en la piscina y otra en el Serio; allí nos encontramos a la Tata enfurruñada. Pero todo tiene su truco; la Tata retira las defensas si le pones unas cervezas delante. Ésa es la jugada. Unas cañas en el Serio, unas cañas en la piscina y todo un poco más relajado.
El resto del día aún se mantiene en una zona excesivamente tensa, por lo que yo opto por mucha cama y mucho pasar del tema.
Al terminar el día la muchacha aún sigue con el morro puesto. No dejaba de ser muy tierno verla en la terraza, ya anochecido el día, tomándose una cerveza dando la espalda al mundo; pero la ternura no compensaba la tontería. La Tata no tiene arreglo, o sí... que con unas dosis adecuadas de alcohol todos los males de esfuman, todos.

#202208santelices

© Zalberto | enero - 2026