El ingenioso pufo del Bitcoin
martes, 30 de agosto de 2022

Falso dinero virtual, sí, decíamos ahí arriba. Y es que, al menos en su pretendida condición de dinero, el bitcoin resulta ser tan virtual como falso, tan falso como las monedas de chocolate. ¿Cómo entender, pues, fenómenos colectivos tan definitivamente disparatados como el de la extendida creencia , y entre personas cultas además, a propósito de la imaginaria condición de dinero que iría asociada al bitcoin? Puestos a señalar un culpable de esos bulos vírales, yo señalaría a la propia ortodoxia económica que se transmite en las universidades. Al cabo, es en los manuales de Economía donde se propala el razonamiento teleológico de que el fundamento del dinero reside en la confianza. Un euro, según esos libros académicos, es dinero y vale un euro solo porque yo creo que todo el mundo cree que un euro vale un euro. Pero resulta que no, que un euro no vale un euro porque yo crea que vale un euro. Un euro, a diferencia de un bulbo de tulipán, una monedita de chocolate o uno de esos bitcoins que se inventó el tal Nakamoto, es dinero, al margen de lo que yo crea o deje de creer al respecto, porque cierta institución jurídica y con poder coercitivo sobre mí, una llamada Estado, me ordena cada año que pague los impuestos solo con euros, no con bulbos de tulipán, con chocolatinas o bitcoins. Por eso y solo por eso, el euro es dinero, a diferencia del bitcoin, que no resulta ser nada más que humo. Es tan simple como que la naturaleza ontológica del dinero no se asienta en la confianza, sino en el monopolio legítimo de la fuerza que ejerce el Leviatán.

#bitcoin - #economia

© Zalberto | enero - 2026