Muchas cosas qué contar de este jueves. Viajar a Bilbao a primera hora. Dejar coche en garaje y comer pincho en el Jarritas. Raquel con Esther al abogado para tema de últimas voluntades. Todo bien, es más simple de lo que parecía, no es necesario hacer escrituras nuevas ante notario, el abogado se encarga. Yo a Sani a recoger mi Xiaomi nuevo de casa del vecino del bajo. De paso miro cómo es el asunto del agua caliente en casa. El asunto es extraño: la ducha pone en marcha la caldera y calienta, no así el grifo del lavabo y el grifo de la cocina. Esto requiere intervención del técnico en calderas; Alberto dice que estos días le viene mal quedar por temas de trabajo, pero que él se ocupa. Veremos. Es muy rara sintomatología. De allí al centro. Hemos quedado a comer en el Oldsangai con la tata y su ex. Como tengo tiempo me doy un garbeo por el Decathlon. A lo tonto compro varias cosas: una sudadera polar verde, dos calzoncillos XL, dos pares de calcetines, un gorrito, unas zapatillas grises de las más básicas, una camiseta gris y puede que algo más que no recuerdo ahora. Oldsangai. Previo pase por una terraza en Ledesma. Raquel se ha comprado una chaqueta de motorista ¿? Oldsangai. Ensalada Princesa Xiam y tallarines tres delicias. La Tata en modo madre: "¿agua? ¿vas a comer con agua? ¿te pido mejor un refresco?". En fin, la Tata no comprende que alguien pueda comer con agua, excepto que esté enfermo; pienso que incluso le avergüenza que se la vea compartiendo mesa con gente que come con ¡¡¡agua!!!. Ya digo, en fin. Y nada. Regreso al pueblo a descansar y a ver qué hace el Indalecio. El Xiaomi nuevo lentamente le voy poniendo en marcha, dándole la vida. Tiene lo suyo configurar un móvil, pero me pongo a ello. El chisme mola. |