A duras penas hemos enfrentado la cotidianeidad tras las duras experiencias del martes previo; duras no por inesperadas, duras por ahogamiento inesperado. Al poco de despertar me he hecho cargo de las operaciones caseras: he dado de comer e Indi, le he puesto el chandal para que saliera a la calle, he abrigado a Raquel para que se sumergiera levemente en el mundo del ensueño y me he preparado para salir. Pero antes de salir al mundo me enternezco de mi chica y me pongo raudo y veloz a preparar una salsa de tomate; ¿para? para adelantar unas horas el almuerzo y cocinar un arroz con tomate y huevos fritos, ¿para? para poner el sistema digestivo en modo proceso de alcohol urgente. Dicho y hecho, y dejo a Raquel zanganeando en su cama, viendo tele y acariciando a Indi... El plan es ir a comprar cosas al Mercadona de Medina; y el plan lo he llevado adelante. Un poco de todo: comida para Indi, pan de molde, base para pizza, huevos, verduras y hortalizas básicas y alguna chorrada más. El plan seguía en el China Pomar: una báscula de cocina y un arnés para gato; del arnés se puede hablar un poco jajaja. Y a casa. |