Un día extraño. A primera hora preparo unas carrilleras en la olla, pendientes de añadir patatas. Seguido partimos a Soncillo a comprar comida, tabaco y a echar unos potes. En el Serio compramos patatas y cebollas. De regreso al pueblo me noto levemente enfermo. Se lo comentó a Raquel y ambos decidimos que me acueste y descanse. El resto del día no mejora la cosa. A media tarde incluso me siento en pleno proceso prefebril. Cedo a la insistencia de Raquel y ceno una tortilla francesa con unas lonchas de jamón dulce. Y a la cama. Ya se verá cómo evoluciona esto. |