 Un día desapacible en el que salir de casa no motiva. Durante la mañana me he entretenido pintando la pared del espejo grande del dormitorio (añadiré foto). Raquel también pinta: la lámpara del cuarto pequeño, y le está quedando dabuti, la verdad. ¿Qué más? He preparado un plato combinado para comer; vainas, arroz basmati y chuleta de cerdo; muy bien. Las obras de la fachada no es que vayan viento en popa, pero van; esta mañana ha estado por aquí Boris con un tipo trajeado, supongo que el arquitecto, echando un vistazo al estado de las obras, que de momento han llegado hasta dar por finalizada la parte de recubrimiento con aislante de todos los paños, incluido el paño de las ventanas de la escalera del portal. Manejamos la información de que en breve se recibirán las losetas que completarán la fachada ventilada; se verá. Después de comer, apalanque viendo capítulos de la miniserie del psicópata gay que mataba a diestro y siniestro... Dahmer, ufff. |