 Hemos quedado en Litago con Fernando a las 10. Le hemos contratado dos horas y media, a 69€ por cabeza. El día es espléndido, fresco y luminoso. Salimos desde su casa en Litago y nos lanzamos a recorrer los alrededores por los caminos forestales; piedras, guijarros y pedruscos. El Segway cansa a los novatos, pero el placer de moverse con él lo compensa todo. En el rodar nos lleva hasta un pequeño embalse idílico. Pesca sin muerte. Un lugar de ensueño. Embalse Alto del Río Pedrogal. Y al terminar nos relajamos un rato en el bar de Litago, comemos un picharraco de tortilla, muy rico, y un torrezno; y un par de cañas. Y regreso a casa.
A las cuatro estamos en Bilbao. Dejamos los trastos en casa y salimos raudos a buscar a Indalecio, que ha pasado esta semana pasada en casa de Esther, al cuidado de Jorge... la Tata está de parranda en Asturias con amiguis de las suyas (abstemias por cierto ¡!). Y ya los tres en casa por fin podemos todos relajarnos y descansar. El chaval tiene pinta de que es feliz con nosotros; ponemos mucho empeño, todo hay que decirlo. |