Un día largo de contar, corto de recordar, jajaja. La cosa se complicó cuando a media mañana apareció Ima a recoger unas maletas y unos papeles para su inminente viajecito navideño a Lisboa. Que si una cervecita en la terraza, que si otra, que si otra más. En fin. Y menos mal que nos comimos los garbanzos que había preparado Raquel, que si no palmamos. Y tras comer nos vamos a la calle a seguir con el lío. Por Uribitarte, por el centro, por La Oka. Y de regreso al barrio, parada por quedada con la Tata y Jorge en Iturribide. Y rematando en el Extremeño. Ya digo: en fin. |