bitácora juevelina
jueves, 19 de enero de 2023

Se demora el amanecer, encubierto y soslayado, las nubes, la lluvia, el frío y el viento; la noche que muestra gran pereza, la oscuridad que se derrite lentamente. Ahí es cuándo y dónde y cómo se manifiesta Maite a través de las ondas hertzianas, con voz de profundos despertares; «buenos días, toca abdomen», claro que toca abdomen, cómo no, y preparados estamos, sofá reconvertido en tatami esponja.
Indalecio todo lo observa con un interés indescifrable, para mí al menos. Él se aposta sobre el mueble TV rojo y otea el panorama; más tarde, al cansarse de lo visto, se desplaza y recorre el mullido del sofá, para verlo todo más en detalle: con él no van las actividades deportivas, no lo necesita, creo.
Por fortuna, la sesión de abdominales dura la mitad que las de brazos y piernas; reconforta, se ve el final más a mano.
Hoy hemos cumplido con solvencia; incluso hay que anotar que Raquel ha estrenado la rueda de abdominales; se la veía con ganas, no muchas, pero ganas al fin y al cabo.
Nada más acerca del tema fitness.
Y lo que digo, la meteorología está en modo "invierno ruso" y dado que mañana viernes está previsto circular a Santelices con los alegres divorciados para pasar allá el finde, me ha parecido oportuno intentar agenciarme unas cadenas textiles para nieve, para el Lodgy. Obviamente la primera miradita le ha caído en gracia el Google, cómo no. Enseguida mi atención la ha captado la publicidad del FeuVert. Sí, fundamentalmente porque sé que hay uno en Deusto, muy a mano de la boca del metro de Iruña. Me he logeado en su web y he intentado comprar cadenas, con la condición de poder disponer de ellas antes de salir en carretera, cosa pelín complicada. Y he dicho "intentado" porque no lo he logrado; pero esto no me ha desanimado, no, siempre me queda el recurso de darme un voltio hasta Deusto y probar fortuna in situ. Dicho y hecho. A Deusto. Me visto para soportar las inclemencias del tiempo e incluso me cuelgo a la espalda uno de mis paraguas gigantes con correa bandolera; más chulo que un ocho. Repito, a Deusto.
Al salir por la boca del metro me ha sacudido una ráfaga de aire helado procedente de la ría que me ha quitado las intenciones de regresar al Palomar caminando. Frío frío.
FeuVert, 39€, unas cadenas textiles de las más sencillas; para qué más.
Un vistazo a la tienda de deportes que hay junto al FeuVert; un mirar por mirar, todo tiene unos precios absurdos. Así que al metro.
Pero al pasar por el escaparate de un chino, de ésos elegantes que no parecen ni chinos, me animo a entrar. He recordado que me vendría bien una rasqueta para quitar el hielo de los cristales del coche. Al recorrer las estanterías me he dejado llevar en la zona "mascotas"; le he comprado al chaval un arnés, un juguete ratoncito y una pala para retirar caquitas. (Nota arnés: le queda muy pequeño, hay que volver mañana a cambiarlo).
Ahora sí al metro.
El resto del día en casa, haciendo cosas de casa y no haciendo cosas también de casa o de cualquier lugar.
Preparo comida rica. Dos jamoncitos de pollo a la cerveza, con tomate pera, champiñones, zanahoria y cebolla. En otra olla preparo un puñado de vainas cortadas a lo fino triple, una novedad en mis artes culinarias; con patatas en gajo gordo. Todo me ha quedado muy bien, para repetir. Ah, y ¿qué decir del montaje verduleril?, una virguería sin duda; jeje.
Y ahora sí, descansar, enredar en la Red. Por cierto he instalado una App de radios del mundo: Radio Garden. Me ha encantado, con lo que me gustan a mí las musiquitas exóticas; hindús, indonesias, africanas, orientales, árabes, chinas, japonesas, de todo. De vez en cuando una App que mola.
Cenar? Vainas y sopa.

#cadenas - #feuvert - #arnes - #appradiogarden

© Zalberto | enero - 2026