Actividades marcianas
martes, 24 de enero de 2023

Hoy el despertar ha adelantado su horario habitual. Serían las 5 y poco cuando me he cansado de darle al coco en la cama y me he levantado con sensación de gran empuje; supongo que tiene bastante que ver con mi actual estado anímico el hecho de haber dejado aparcado el tabaco y también el tener más controlado el consumo de alcohol.
Como todas las mañanas, tras dar de comer al chaval, me he sentado tranquilamente ante mi PC a consultar el mundo, mientras he ido dando cuenta con deleite de una gran taza de café con leche; y un par de visitas al doctor Roca, ya se sabe, y con gran éxito también.
Esta mañana Raquel está muy reconcentada en sus labores telefónicas, ya que tiene que preparar un PowerPoint para hacer una presentación a unos becarios en lo que resumirles con claridad su actividad y la de su gente; lo típico que a Raquel se le da bien. Al de un par de horas ya tiene aquello bien encaminado y se la nota más relajada y bastante satisfecha, ufana.
Motivado por la amanecida me he puesto en marcha. Lijado de uñas, ducha, afeitado y aplicación de pomada en las delicadas uñas de mis pies.
EL primer destino ha sido el estanco: Raquel me ha pedido con muchos mimos que le comprara tabaco; en fin. Se lo he subido y me he vuelto a bajar a la calle, esta vez a la frutería a comprar muchas mandarinas, unos plátanos, champiñones y dos docenas de huevos (jeje); y he subido las compras a casa, las he colocado en sus lugares habituales y he preparado el carrito para llevar las sábanas recién lavadas y aún mojadas a la lavandería de la calle Santutxu, que probamos hace unas semanas y que nos sugirió la idea de llevar allá las coladas que requirieran un secado adecuado en temporadas de mucha humedad ambiente, como es el caso. Y a la lavandería que me he ido con mi carrito, el móvil y mis cascos; hoy he descubierto por casualidad un álbum de George Harrison, el "WonderWall Music", que he leído que encantó a su hijo, y que me ha parecido (y me sigue pareciendo) una desconcertante joya musical, de ésas que me resultan perfectas como banda sonora del día, tan personal y tan difícil que para mí son como un tesoro, como una delicia que sólo se puede disfrutar en la más absoluta intimidad.
Pues nada. En 20 minutos, dos mandarinas, unos memes y 3€, mi ropa de cama regresaba seca y calentita a su hogar. Y aún he vuelto a salir otra vez a hacer cosas innecesarias, esta vez al LIDL.
LIDL. Artículos de todo tipo; higiene del hogar, sal aromatizada con cúrcuma, molinillo de pimienta negra, 3 latas de bonito, una botellita de Peanut Oil, y algo más. Y a casa, y ya con la intención de quedarme quieto.
Hoy la comida la he preparado yo: arroz con pollo, salchichas, champiñones, cebolla y pimiento verde; y el caldo de caparazón que destiló ayer Raquel. ¿El resultado? muy aceptable la verdad, mejorando un poco mis expectativas. El chaval ha estado picoteando pollito y salchicha en la mesa; come esas minucias con mucha reserva y no poca desconfianza, pero come.
Después todos a descansar; Raquel a la cama; Indalecio a su cuevita; yo a mi butaca.

Nota.-
Maite se ha hecho hoy una colonoscopia, con éxito.

#lavanderia - #LIDL

© Zalberto | enero - 2026