Cervezas que aún rezuman
jueves, 26 de enero de 2023

Todo día postcervezas en exceso tiene su aquel, y éste también.
La clase de Maite la he sobrellevado más bien que mal, pero haciendo lo justito, o sea, poco.
Después de la clase me he encargado como siempre de las tareas del hogar, haciendo tiempo para salir de compras; dando tiempo a mi cuerpo y a mi mente para que se recuperara un mínimo de las secuelas del pedete de ayer.
Raquel sale a dar una vuelta. Hace un primer destino en el Jarritas, a devolver a Jose la bolsa con las ropitas que ayer el nene se llevó como si tal cosa y que no recuerda de ninguna manera. Cosas de la vida. De allí se ha largado al centro, de compras.
Por mi parte, yo, he salido de compras por el barrio. En la clínica veterinaria de Indalecio he comprado una bolsa de pienso de 1,5 kg por la que he pagado la ingente cantidad de 18,95€; qué barbaridad. De ahí al BM a por cosas; leche, pipas, cocacola, etc. Un pase por la frutería a comprar aguacates, cebollas, ajos y champiñones, y a casa a ir preparando comida.
Cuando aún no había arrancado con los fuegos, me llama Raquel con una propuesta irresistible: «¿Y si bajas y comemos por aquí?». Buah chaval, comer en el Oldsangai es una de mis pasiones, jeje.
Son las dos y ya estamos sentados en una mesita del chino. Ensalada de algas y fideos de arroz frito; y el bol del maravilloso arroz del Oldsangai. Me he puesto morado, como siempre. Raquel me ha regalado un buff negro, suave y sedoso; me ha encantado.
Y a casa a descansar. Tarde de apalanque y tele y pipas y PC. Al anochecer tortilla francesa, medio aguacate y un yogur de plátano. Ah, y hemos probado unas ciruelas pasa que he comprado en la frutería; muy ricas, y muy digestivas.

#pienso - #oldsangai

© Zalberto | enero - 2026