 Hay plan: pasar el día en Arrankudiaga con la camarilla en modo fiesta total; madre mía. Optamos, con buen sentido, por el medio de transporte más apropiado para un regreso de mala manera, optamos por el tren. LLegada a Arranku y Pe ya tiene avanzada la barbacoa, las brasas y todo el asunto. El papeo se compone de lo habitual: anchoas, percebes para picar, y en la brasa morcilla, chorizo y carne de vacuno; todo muy bien. Buenas cervezas y bueno todo. El remate lo pone Ima cuando aparece con un cogollito de hierba... ouhhh Jajaja, la película acabó en los vagones del tren y no me preguntéis cómo pero logramos regresar al hogar sanos y salvos. Por cierto que tanto a la ida como a la vuelta pillamos el tren a la carrera por los andenes jajaja, como suena, sin exagerar un pelo. En fin, un día completito. |