 Un martes también plácido en el hogar. Cocinar, limpiar, fregar, beber vino y disfrutar. La comida se ha preparado con restos. Un trozo de secreto congelado, una ensalada de pepino, arroz basmati de acompañamiento y una botella de Barbadillo. Super bien. Charlando y estando a gustito, la nena y yo. Tan a gustito que al terminar la botella, y para no quedarnos chof, no lo dudo y me bajo al Karlo's a por otra de Albariño; que sea lo que Dios quiera. Pero bueno, eso ahí terminó; o no? Siesta general, la nena en la cama y nosotros en la butaca; pero he aquí que sobre las siete suena el timbre: Esther sube con perversas intenciones jajaja. La muchacha aparece cargada con una bolsa nevera repleta de cervezas ouh mamma. Yo ni me levanto. Las hermanas se instalan en la terraza y se ponen con gran afán al supremo arte del plimple, arte que dominan como nadie, jajajja. A eso de las diez decido retirarme al dormitorio, y ellas aún continúan un buen rato; qué golfas. En fin, un día tranquilo. |