Tras la visita acalorada a Salobreña del día de ayer, hoy tocaba cortijo, barbacoa y plimple. Dicho y hecho. La barbacoa la tengo dominada. El material a quemar es variado: cebolletas y alcachofas envueltas en papel aluminio, y brochetas de verduras y de pollo aliñado. El resultado ha sido un éxito, nos lo hemos comido todo, incluso algunos elementos nos han parecido sorprendentemente sabrosos, como las cebolletas. El resto del día lo pasamos haciendo el oso en el cortijo; que si musiquita; que si petitas; que si esto que si aquello. El remate es una cena ligera y digestiva, y un dormir ayudados por las ayudas para dormir. Un buen día. Además mañana nos espera un poco madrugón para salir pitando a Los Millares... |