En La Vanguardia [...] La niebla que se ha apoderado de Moscú incrementa la incertidumbre general sobre el destino del mundo. En sólo tres años hemos asistido a un intento de asalto del Capitolio de Washington, alentado por el candidato perdedor en la lucha presidencial, y a un intento de golpe de estado en Rusia, protagonizado por un antiguo propietario de restaurantes de lujo, al que sus clientes más poderosos dejaron organizar un ejército privado. Las próximas semanas se nos van a hacer largas. [...] |