 A primera hora, clase de brazos con Maite. Aún moléstame el codo derecho, se hace lo que se puede. Raquel también protesta mucho por su codo, el que casi se escoña en Órgiva... Y seguidito me pongo manos a la obra con la colocación del segundo ventilador de techo en la sala, el que llegó ayer, el que tuvimos que devolver por faltarle 6 tornillos, jeje. Bueno, costándome mucho menos que el primero, la experiencia es lo que tiene, coloco con éxito el chisme. Ahora nuestro techo luce bien ventilado. Es una buena inversión, una inversión en confort. Y tras una breve salida a comprar verduras y frutas en la tienda de abajo, me pongo a preparar la comida, que hoy viene mi chaval, mi nene precioso. Marmitako, pepino, cerezas e higos. Y viene Tachón y comemos los tres tan ricamente. Me cuenta que viajan a Japón el 22, el 21 hacen Bilbao Madrid, y el 22 vuelan al Lejano Oriente, a Cipango, al archipiélago nipón. Se lo van a gozar. España arde como nunca, las temperaturas superan los 40º en casi todos los lugares, no en nuestra tierra ¡¡¡!!! Esta tarde incluso entra fresco por la terraza. Me encanta nuestro clima, no envidio en nada a los que viven al sur, siempre presumiendo de su buen tiempo, pero supongo que estos días no presumirán mucho, digo yo. Y esto en lo que al clima se refiere. Y no cuento más, que no me gusta vender la piel del oso antes de cazarlo... [hacemos planes para pasar un finde en Salamanca aprovechando las fiestas de Bilbao...] |