 'Dark City' (1998) fue un fracaso debido a que su distribuidora, New Line, no supo cómo venderla. ¿Es ciencia ficción? ¿Es cine negro? ¿Se trata de un pastiche de multitud de cosas? Sea como fuere, lo cierto es que el film de Alex Proyas no lo vio casi nadie —aún recuerdo en el momento de su estreno los cuatro matados que estábamos en la sala, mientras yo me sorprendía por no ver a casi nadie en la nueva película del director de la admirada 'El cuervo' ('The Crow', 1994)—.
Sin embargo, al año siguiente todo el mundo alucinó en colores con 'The Matrix', la odisea de Lilly y Lana Wachowski que plagiaba en más de un punto el film de Proyas. Está claro que ‘Matrix’ tuvo un presupuesto mucho mayor, revolucionó por completo el mundo de los efectos visuales, en su reparto había una estrella taquillera y se supo vender como el no va más en el cine de acción. |