Sábado con las fuerzas justas
sábado, 26 de agosto de 2023

Las temperaturas vuelven a su ser normal. Esta mañana cuando hemos salido a caminar y a continuar con las visitas salmantinas, la calle respiraba frescor, apetecía iniciar el recorrido previsto para hoy.
Así que tras los huevos cocidos y los cafés con leche hemos encaminado nuestros pasos hacia el río Tormes, para conocer el renombrado puente romano; y no nos ha decepcionado nada. Un puente espléndido, rotundo, romano.
Unas fotos al uso y recorremos el puente en sentido ciudad vieja de nuevo, para hacer la siguiente visita: La Casa de Lis.
La Casa de Lis.
Me ha sorprendido gratamente. Yo tenía la idea preconcebida de que lo interesante del lugar era el aspecto arquitectónico, ya que al ser una referencia del Art Decó, pues me esperaba encontrar lo habitual, lo propio de un edificio tipo Gaudí, modernista o en esa línea. Y sí, el ediicio tiene esas características, el mobiliario también, pero lo impactante han sido las exposiciones que pueblan sus habitaciones, sus salas, sus rincones: una maravilla. Inolvidable. De hecho me pongo como tarea pendiente indagar sobre todos esos artistas que realizaban esas maravillas en marfil, bronce, cristal, etc. Una pasada. Pendiente pues.
Regreso al centro monumental. Repostaje a base de dos mediobocatas de jamón y chorizo; dabuti. Y visita al Convento de San esteban: otra maravilla. Un claustro de los que te dejan boquiabierto. Una sacristía como no he visto otra, inmensa y apabullante. ¿La Iglesia? Es difícil describirla con palabras, ¿impresionante?, ¿grandiosa?, y todos los adjetivos admirativos que a uno se le ocurran. Otra pasada.
Y ya vale de visitas culturales por hoy, y por el finde, y por el viaje.
Hemos hecho un amago de comer en un bar de tapas de diseño, Winlovers, pero ha sido un poco decepcionante; un par de mini hamburguesas, un par de copas de vino y una decisión: nos vamos a comer al apartamento cualquier cosa sencilla, con su botella de vino, eso sí. Un pase por el Carrefour de frente al apartamento, unas tajadas de lomo, una botella de un tinto Somontano y a descansar tranquilamente. Ésa ha sido la jugada.
Y lo cierto es que nos hemos bebido el vino con unas lonchas de jamón, el que compramos en Vida&Comida, y nos hemos tirado en el sofá -uno como el naranja del pueblo, pero gris- a ver una peli ligera; o sea, a dormitar y relajarnos. Al terminar la peli Raquel ha salido a ver tiendas y yo me he quedado tirado tan pichi. Tan tirado que ya no he querido salir el resto de la tarde; cansado y con ganas de relax. Raquel, que me conoce bien, me ha concedido ese deseo de apalanque y me ha llamado para decirme que me quede tranquilo, que luego cenamos en casa cualquier cosilla sencilla y que mañana será otro día -esto último lo estoy escribiendo en tiempo real, jajaja-. Adoro a mi niña preciosa.

#2023salamanca - #puenteromano - #casadelis

© Zalberto | enero - 2026