He intentado, sin éxito, desmontar el grifo del agua fría del lavabo del baño de El Palomar. El tornillo no se afloja por más que lo intento; tampoco he querido intentarlo mucho ya que ha cada prueba le iba comiendo la muesca y se corre el riesgo de que no haya manera de desatornillarlo. Mucho me temo que habrá que recurrir a un fontanero; pero hemos optado por esperar a la semana que viene, cuando la gente termine sus vacaciones de agosto. Veremos. El caso es que cuando he vuelto a dar el agua, que corté para probar al desmonte, el goteo del grifo había casi desaparecido, por lo que lo de esperar a encontrar una solución mejor -fontanero por ejemplo- ya no se hace perentorio ni acuciante. En fin, que seguiremos informando. |