Cómo de tranquilo habrá sido este jueves, que lo más reseñable es que a media mañana me he dado un garbeo por Bilbao terminando en el Decathlon comprando básicos muy básicos. Calcetines, calzoncillo y camiseta negra. Muy bien. De regreso a casa me he puesto con el cocineo. Hoy ha tocado meter al horno un par de lubinas de ración, a casi 4€ la pieza. Para acompañar he limpiado una lechuga del BM y la he aliñado con cebolla, vinagre de arroz, sal y aceite de oliva virgen, que está de un caro que lo flipas, a casi 10€ el litro ¡¡¡!!!. Las lubinas las he colocado en una bandeja de aluminio previamente engrasada. En una sartén pequeña he tostado ligeramente en un buen chorro de aceite un montón de finas láminas de ajo con unas cayenas y antes de retirarlas he añadido pimentón. Ese refrito lo he esparcido con cariño sobre las lubinitas y al horno precalentado a casi 200º, durante 20 minutos. Resultado óptimo. Para rematar la jugada hemos abierto y bebido una botella de blanco somontano, de Enate. Luego apalanque total, hasta poco rato antes de preparar la cena, que ha consistido en una tortilla de calabacín y cebolla; me ha quedado riquísima. A la cama antes de las nueve a seguir viendo en la tele la segunda temporada de Happy Valley, la serie de una sargento de policía inglesa muy inglesa y sus peripecias de policía inglesa.
Nota Raquel.- Ha tenido la nena una mañana en el currelo muy atosigante. Una avería tocho en la central madrileña de Delicias que ha dejado un mogollón de clientes sin servicio, incluso el AVE ha estado sin comunicaciones. Y ya se sabe qué implica algo así: multis de crisis y mucho mucho teléfono y mucho Teams. Pero afortunadamente para ella el asunto ha quedado resuelto a lo largo del día. |