miércoles, 20 de diciembre de 2023
En la primera edición, de 1886, Krafft-Ebing dividió los desvíos sexuales en cuatro categorías:
Krafft-Ebing creía que el objetivo del deseo sexual era únicamente la procreación, y que cualquier forma de deseo que no tuviese como fin último a la misma era una perversión. La violación, por ejemplo, era un acto aberrante, pero no una perversión, ya que de ella podría derivarse el embarazo. |


