 En tiempos de desolación, no hacer mudanza
En la Quinta Regla de la Primera Semana de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, dice así: "En tiempo de desolación nunca hacer mudanza, mas estar firme y constante en los propósitos y determinación en que estaba el día antecedente a la tal desolación, o en la determinación en que estaba en la antecedente consolación. Porque así como en la consolación nos guía y aconseja más el buen espíritu, así en la desolación el malo, con cuyos consejos no podemos tomar camino para acertar".
La salud está en la base de las emociones y de los pensamientos divergentes, y en la de los convergentes. Filosofar sin criterio puede ser un estupendo pasatiempo en épocas de mudanza -como bien decía aquel-. He amanecido desgastado por la acción de las pastillas y la química inorgánica, cerca de una derrota y más cerca aún de un derrotismo sin sentido. Ni levantarme de la cama me apetecía, y Raquel me ha regalado un par de horas de calorcito bajo las mantas y la protección de mi panterita maravillosa. Pero a eso de las doce he creído conveniente dar un paso adelante y tomar las riendas de mi hogar, como siempre. Raquel ha metido en la olla a presión unas carcasas de pollo con un puñado de verduras y hasta ahí ha sido capaz de avanzar, más allá las cosas se le amontonan, los cacharros se esparcen caóticamente por sobre las encimeras y todo se vuelve confuso y devastador; además ella está muy trastornada por mor de su abandono del fumar, ya se sabe. ¿La olla es el problema? Bah, chupado. En un plis plas, o en un pis pas, he colado el caldo, lo he distribuido en varios cacharros y me he aprestado a rematar el resto de la comida prevista para el mediodía: crema de calabacín con flores de coliflor, y merluza rebozada; casi ná. Bah, chupado. No eran ni las dos cuando ya lo tenía todo dispuesto, listo para cuando Raquel regresara de darse una vuelta por el mundo a no se sabe qué... ¿a nada? a respirar el aire que lleva dentro. Y el resto de la tarde lo he matado tranquilamente viendo cosas en la tele. He comenzado a ver una peli de ciencia ficción, de ésas super exageradas, pero que a mí, si están bien tratadas, me molan mucho. The Rebel Moon. Aún me queda una media hora por ver; y creo que tiene segundas partes, secuelas, o como se diga. A ver. Y, aprovechando que Alcaraz ha vencido en su último compromiso en el Open de Australia, me lo he disfrutado. Ha jugado contra Miomir Kecmanovic; muy bueno por cierto. Ahora estoy esperando a Raquel; ha ido a despedirse de Candela, que cierra la escuela, y a recoger sus trastos de baile. Esto le pone tristona, necesita participar en actividades grupales, y si son cosa de bailes pues mejor; de hecho me ha comentado que lo mismo se apunta a las clases de valet a las que está apuntada Carmen; jajaja.
Nota mortal.- Ha muerto de cáncer a los 58 el vecino del 5º, al que yo llamaba «el amargao», cuando no sabía nada de sus males. Fui injusto, sin duda, incluso cruel; así soy yo de gilipollas... |