 Raquel va a la central. Ruta corta desde Ereño hasta la cumbre del Monte San Miguel de Ereñozar. Ida y vuelta menos de 4 kms. Día soleado y luminoso, de temperatura agradable. Al terminar la ruta echamos un zurito en el bar del frontón. Bien. Nos comenta el camarero que dan comidas los fines de semana. Para estirar la mañana hasta la hora de comer, hacemos ruta en coche por la costa, parando brevemente en la playa de Laga para tirar unas fotos y menos brevemente en Laida, donde echamos otro zurito con pincho bacalao; en Laida Jon tiene un encuentro con un conocido de su tierna juventud. Continuamos viaje, siguiente parada: castillo de Gauteguiz Arteaga. Está cerrado hasta Marzo; vaya, da igual, un par de fotos y al coche. Siguiente destino: Mundaka. Aún no son ni las doce y media, pero ya hemos decidido comer en Mundaka. Damos un par de vueltas buscando sitios y finalmente optamos por el aparcamiento de junto a la playa, donde veraneaba Lito, el amigo de mi aita. Y a dar un voltio por Mundaka, echar un zurito con aceitunas y fotos en el bar del puerto, y a comer en el bar Los Txopos, yo arroz con carne y atún plancha con pimientos y patatas panadera y Jon lo mismo pero de primero ensalada, o sea que no lo mismo, jajaja. Correcto sin más. Y regreso a Bilbao. Una mañana con Jon muy sencilla y agradable, contándonos nuestras cosas y llevando siempre las sensaciones por caminos de cordura y buenas vibraciones, jeje. Al ir a coger el ascensor, que por cierto estaba siendo reparado por los técnicos de Fain, coincido con Raquel que justo comenzaba a subir las escaleras; qué casualidad. Ella va pertrechada con tres latas de las grandes de cerveza y al llegar a casa no lo duda un momento: se prepara unas patatas fritas con sus dos huevos fritos, qué viciosa jajaja; eso sí, a media tarde me comunica que se va al gimnasio jajajajajaja. Hace un rato, son ahora las 20:30, me ha llamado para decirme que tardará un rato en subir, que está en Ledesma y que se ha encontrado con su excuñada y que van a ponerse al día y tal; bien, yo justo acabo de apagar la olla en la que he preparado para cenar unas vainas, o sea que bien. |