Indi vuelve a casa
lunes, 13 de mayo de 2024

Hoy es Martes, ayer lunes. Hoy he perdido la memoria de ayer; lentamente logro un cierto nivel de concentración y vuelven a la luz imágenes y momentos, y de cada una de esos instantes básicos manan hilos de secuencias características y un orden cronológico que lo ata todo; por fortuna.
El primer fogonazo me ha traído el aroma de la marihuana fluyendo por mis fosas nasales camino de un cielo taciturno. Y he recordado; un par de petas de media tarde, tranquilo en mi hogar de las alturas, en la soledad que me regala Raquel cuando sale de compras al azar (en este viajecito consumista me ha comprado un par de camisetas en Intimissimi uomo que me han encantado (adoro a mi chica)). Esos porritos qué ricos saben; son los últimos rescoldos de la bolsita que me trajo Raquel cuando estuvo de quedada con Nekane, Ima y Santi; una hierba casera de pobres efectos, pobres y suficientes.
El segundo fogonazo me ha llevado a Prim, a la casa de Esther. Ha sonado el teléfono a eso de las doce: la Tata y Jorge estaban por el barrio de mandados y preguntaban si era buen momento para que me acercara con ellos a su casa a poner en servicio el segundo ventilador de techo, el que nos quedaba pendiente de la vez anterior (ver enlace); me parece propuesta guay y bajo; me esperan en la terraza de Mi Bodega echando una caña.
El ventilador se ha resistido un poquillo: el mando a distancia es rarito y tiene un funcionamiento diferente a los otros mandos que manejamos (éste ha sido el ventilador nº 6 de la tanda de ventiladores de techo que llevamos instalados en esta temporada). Pero tras unos momentos de desconcierto Esther ha descubierto que estábamos usando mal el mando y... todo arreglado.
Y una cosa lleva a la otra, y el recuerdo del ventilador me ha revelado otra imagen: Indi regresa a casa, jajaja. Madre mía, mira que no recordar esto, estoy fatal.
El pobre chaval ha llegado mareado, con vomitona en el transportín y todo. El trayecto de Prim al Palomar estaba trabado de obstáculos: están asfaltando Iturribide y está petado de maquinaria y olores intensos a galipó y alquitrán. Al Indi, que es tan delicado, tantos inconvenientes le producen malestar general, y vomita y ruge desde el fondo más hondo de su alma; jajaja, qué muchacho. Una vez casa, todos reunidos y felices. Indi comiendo e inspeccionando su territorio, nosotros observándole con devoción, jajaja.
La comida no ha dado trabajo, hemos dado cuenta de lo que nos había dejado Ima: rabo de toro; yo he aportado una ensalada de lechuga, cebolleta y rúcula, exquisita.
Para cenar, espárragos blancos, tortilla francesa con taquitos de queso de Burgos y medio tomate de pera sin semillas.
Aún faltan minutos para que sean las nueve cuando nos acostamos a ver un poco de tele, una serie irlandesa de misterio y tal (no recuerdo el nombre).
En fin, así es cómo funciona la memoria, la mía al menos.

#ventilador - #esther - #perejil - #serie

© Zalberto | enero - 2026