Elecciones catalanas 2024
domingo, 12 de mayo de 2024

El príncipe de los insensatos, Puigdemont de Waterloo, aguanta, pero qué resultados va a esperar una campaña sin oyentes ni asistentes, fuera de España, en el terreno puro y neblinoso del misticismo, de lo que podría haber sido y lo que no, de la luna llena a cucharadas, de una leyenda prefabricada y a sorbos. La temperatura en la calle (equis, feisbuk, instagram, tictoc) no habla catalán en la intimidad y baila riguitón, mucho riguitón, con y sin la ropa puesta. Esta gente suena a geriátrico, batallitas de los abuelos, y más aún a fracaso, el de haberlo intentado y perdido, el de haber escapado como conejos y volver entre amenazas áulicas, donde el personalismo es lo contrario de cualquier partido, donde siempre las personas fallan pero las ideas no. Junts aguanta, por los bares y tabernas, parques y farolas, pero ERC abarata títulos y calidades, mucho stock, llevan el no escrito en la frente, pasó su momento.

© Zalberto | marzo - 2026